Como siempre, Marcos mantiene siempre un estándar de calidad muy alto en todo lo que publica. Sin embargo, esta obra es algo especial: su primera publicación en papel con una editora detrás. Si estás acostumbrado a leer el blog, el libro te resultará familiar. Divulgación rigurosa con un lenguaje que te permite comprender y aprender, pragmatismo, solidez argumentativa y rigor científico. Todo ello bajo el pensamiento evolutivo, un marco mental que nos ayuda a ubicarnos en la realidad y que funciona como brújula ante lo desconocido.
El libro se estructura bajo una lógica que recoge los pilares de la vida saludable: alimentación, movimiento, descanso y conexión. Esta estructura se presta incluso como elemento de aprendizaje, ya que sintetiza y prioriza lo esencial, y aunque pueda parecer obvio, cuesta distinguir la paja del grano en un ámbito donde abunda la infoxicación. Es un libro que recomendaría a todo el mundo: tanto neófitos como avanzados, tanto a personas con malos hábitos, como personas con una vida saludable. Cualquier perfil extraerá información valiosa del texto. Y es que Marcos tiene la cualidad de poner los puntos sobre las íes, y de discernir y priorizar lo verdaderamente importante. Personalmente, llevo una vida saludable y leo regularmente sobre ello. Y para mí, este libro ha sido un repaso general para ordenar y avivar algunos de los conocimientos latentes que tenía en mi cabeza. Además, claro está, de aprender algunos datos nuevos.
Dos comentarios adicionales. En esta publicación observo un Marcos algo más contenido en la referenciación científica. Todos sus textos están sobrecargados de bibliografía científica, tanto que a menudo cuesta de digerir. Es parte de su sello personal. Sin embargo, en este libro la referenciación científica queda en un segundo plano, reduciéndose al apunte, al ejemplo o al dato de impacto. Interpreto que es algo deliberado, y para mí totalmente acertado. Es un libro que, por primera vez, va dirigido a público que no le conoce.
El segundo apunte que quería hacer es una pequeña crítica. Y es que creo que extiende el pensamiento evolutivo más allá de lo natural. En algunos momentos he tenido la sensación de estar leyendo argumentaciones algo forzosas o inverosímiles. Prácticamente el 100% de explicaciones las somete a ese razonamiento, y personalmente, me cuesta de creer algunas de ellas. No toda acción o comportamiento responde a la evolución. Algunas de las cosas que hacemos puede que responsan a simple aleatoriedad, o en muchos otros casos, a un cúmulo factores tan grande que es imposible darle una explicación. En ese sentido, creo que algunas de sus afirmaciones pecan de reduccionismo. Para contextualizar, cabe decir que esta apreciación responde al 5% del contenido, por lo que no podemos perder de vista lo importante.
En conclusión, un libro que recomendaría a todo el mundo para comprender y entender el mundo de la salud en su esencia. Tenemos la necesidad de comprendernos y rodearnos de aquellos estímulos que nos han acompañado a lo largo de nuestra historia. Nuestra salud depende de ellos, y por desgracia, hoy los hemos olvidado.