[5.0⭐] 𝙇𝙖 𝙘𝙖𝙨𝙖 𝙩𝙤𝙧𝙘𝙞𝙙𝙖 es una novela detectivesca escrita por Agatha Christie y publicada en 1949. En esta historia nos adentramos en una familia peculiar, marcada por sus secretos y tensiones internas, que vive en una mansión tan retorcida como las relaciones entre sus miembros. La trama gira en torno al asesinato de Aristide Leonides, un viejo griego que fue envenenado en su propia casa. Charles, el joven narrador y diplomático, regresa a Inglaterra con la intención de pedir matrimonio a Sophia, nieta del fallecido. Sin embargo, la inesperada muerte del abuelo cambia por completo sus planes.
Desde el primer capítulo quedé atrapada, sin poder soltar el libro y lo terminé con el corazón desbocado. Esta fue una lectura demasiado atrapante y, sin duda, una de las mejores novelas de Christie. A diferencia de muchas de sus obras más conocidas, aquí no aparece ni Hércules Poirot ni Miss Marple, pero eso no le quita ni una pizca de genialidad.
Algo que me encantó fue lo bien construida que está la familia Leonides. Christie se tomó su tiempo para presentarnos a cada uno de los miembros, todos distintos, todos sospechosos y todos extravagantes, nadie es plano y nadie es exactamente lo que aparenta. Disfruté especialmente de los diálogos porque están llenos de tensión, sarcasmo y una sutil ironía que hace que el libro no solo sea intrigante, sino que también increíble de leer. Es de esas novelas donde no puedes confiar en nadie y eso es parte del encanto. Me pasé todo el libro cambiando de culpable en mi mente, cayendo directo en las trampas que la autora dejó con tanto ingenio.
Se nota muchísimo que Christie escribió este libro con más libertad y más cariño. Lo menciono porque ella misma dijo que por cada cinco libros escritos por trabajo, uno lo escribía por placer (eso aparece al inicio de mi edición). Esta novela es justamente una de esas: la ambientación, los diálogos, las pequeñas pistas esparcidas con maestría, entre otras cosas.
Tiene un ritmo ágil, pero a la vez se detiene lo suficiente para que el lector se sienta parte de la historia, como si estuviera en esa casa observando todo desde un rincón.
El final es uno de los más impactantes que he leído en una novela de Agatha Christie. No lo vi venir y, cuando pasó, me dejó completamente helada. Es perturbador, sí, pero también increíblemente humano. No es un final de esos que buscan el simple impacto: tiene sentido, tiene profundidad y te deja pensando. De hecho, estuve un rato largo sentada en silencio después de terminarlo, procesando lo que acababa de leer porque es la primera vez que me toca un culpable así en una novela de Christie y creo que eso es lo que más valoro de un libro: que me haga sentir y que me despierte.
Finalmente, puedo decir que 𝙇𝙖 𝙘𝙖𝙨𝙖 𝙩𝙤𝙧𝙘𝙞𝙙𝙖 es una joya que no se puede dejar pasar. Una historia original, envolvente, con personajes inolvidables y un desenlace que te deja sin palabras. Christie jugó con mis pensamientos y emociones de principio a fin y yo no podría estar más feliz de haber caído en su juego. Recomiendo esta novela con todo mi corazón a cualquier amante de los thrillers.