En su primera edición, “Una historia de España contada para escépticos” salió allá por finales del siglo XX, y yo debí de ser de los primeros en comprar un ejemplar, tal era mi devoción por el escritor.
Desde entonces, han salido ya unas cuantas ediciones, de las cuales he vuelto a comprar alguna y regalar otras tantas. No lo tengo de libro de cabecera por falta de espacio, pero podría estar entre ellos. Así que mi juicio y reseña para esta obra es nulo. Como incondicional, sólo puedo decir que, si no tienes muchos conocimientos sobre la historia de este país, pero te aburren los libros de texto y las obras sesudas, ya tardas en hacerte con un ejemplar. Aprenderás y pasarás un buen rato, salvo que seas un poco puritano, porque entonces chocarás frontalmente con las reflexiones y chascarrillos de este cachondo jienense. ¿Qué sus opiniones están sesgadas por sus convicciones? Toma, pues claro. Lo que pasa es que en otro tipo de obras el autor te intenta sermonear con mucho tacto (todos tienen sus convicciones, te lo creas o no), y a Eslava Galán se le nota porque le trae sin cuidado, él es así. Así piensa y así escribe. Ni se corta ni lo pretende. Es la historia de España como te la podrían estar contando en el bar donde tomas los cubatas, no en el ateneo de tu ciudad. Contada por un tío cachondo, y que, además, sabe mucho del tema. Que no se toma la vida tan en serio como para andar cabreándose con el primero al que no le gusten sus opiniones.
Por fortuna, yo, en una amplia mayoría, las comparto. Por eso me rio tanto con él y con tantas de sus publicaciones. Así que, de imparcialidad, nada, cero patatero. Si me preguntas, te diré que salgas corriendo a buscar un ejemplar, como ya he aconsejado. Según tus conocimientos de historia, aprenderás o no. Pero divertir, te diviertes.