LA COARTADA PERFECTA
En este relato nos cuentan el asesinato del señor George Frizell, a quien se le arrebató la vida por un novio llamado Howard, quien mantenía una relación con la señorita Mary, amiga del difunto.
La historia comienza con Howard en el metro, esperando el momento exacto para matar a George sin levantar sospecha alguna. Todo parece ir de perlas, con los tiempos perfectamente calculados. Entonces comete el error de contarle a su novia lo que ha hecho, haciéndose creer a sí mismo que lo ha hecho por el bien de ella. Sin embargo, no se ha detenido a pensar en los sentimientos de Mary. Y en que ella lo delataría más tarde con la policía.
El señor Howard es llevado a comisaría para ser interrogado, en un inicio él piensa que lo llevan porque lo han atrapado, porque saben lo que hizo, ya que lo encontraron quemando su sobretodo en la chimenea, cosa muy sospechosa. Pero cuál es su sorpresa al enterarse que no, que realmente está allí por haber "atropellado" a un individuo y darse a la fuga, aunque el accidentado está seguro de que no fue su coche, la policía insiste dándole a Howard la coartada perfecta.
Sin embargo, un criminal no puede salirse con la suya tan fácilmente, después de que su jefe haya pagado la fianza de $5,000 dólares los encargados sobre casos de homicidios lo interrogan por el asesinato de George Frizell, y aunque consigue librarse de ello la policía sigue sospechando de él, pero Howard está convencido de tener una buena coartada para sanjarse del asunto, incluso se ríe de una multa por mal aparcamiento en su coche, pero, cuán sorpresivo es para él darse cuenta que su multa fue exactamente a las 5:45pm, la misma hora del accidente automovilístico, la misma hora en la que se supone atropelló a un hombre...