Las frases que me dejaron un mensaje:
Por añadidura, había aprendido que el conocimiento no siempre empieza con la lectura de estudios en las bibliotecas. También se puede obtener conocimiento examinando la propia experiencia. La intuición puede guiarnos al intelecto. Los dos pueden encontrarse; pueden nutrirse e inspirarse mutuamente.
Es importante mantener la mente abierta, confiar en la experiencia propia. No deje que el dogma y las creencias ajenas resten validez a su experiencia personal y a su percepción de la realidad.
La terapia de vidas anteriores también desarrolla unos rasgos de fortaleza que parecen estar relacionados con la buena salud, incluida una mayor resistencia a los efectos debilitantes de las enfermedades crónicas y un buen funcionamiento inmunológico. Esto estimula que el paciente sea más feliz, esté más sosegado y tenga la tendencia de aceptar los obstáculos como un desafío o una aventura. Los pacientes que se han sometido a la terapia de vidas pasadas para aliviar problemas físicos conciben más esperanzas; viven más plenamente y con más alegría. Son más independientes. Duermen mejor. La depresión cede.
Como las migrañas, el asma, las infecciones respiratorias y las alergias son dolencias físicas de la vida actual que parecen originarse en experiencias sufridas en vidas anteriores. Los traumas físicos pasados parecen dejar residuos físicos en el presente.
También se produce una mejoría en nuestras dolencias al comprender las verdaderas raíces de nuestros síntomas, nuestros miedos, nuestras debilidades y dependencias. Cuando se ven y experimentan las razones esenciales, cuando se comprenden y se resuelven, los síntomas desaparecen. Las enfermedades mejoran. Se arranca la astilla y el dolor ya no existe.
Vivimos en el cuerpo y nos expresamos a través de nuestras relaciones. Así es como nos comunicamos los humanos. Es nuestro método primario para aprender y evolucionar.
El mecanismo curativo central de la terapia de regresión a vidas pasadas es la transmutación del miedo en amor. Éste es el mensaje de curación que quienes han experimentado la regresión a vidas anteriores difunden y (es de esperar que así sea) practican en todos los aspectos de su vida. ¿Cómo se hace? Conociéndose a sí mismo. Mirando hacia dentro y viendo con claridad. Comprendiendo y adquiriendo sabiduría. Siendo más alegre y apacible. Ésta es la esencia de cualquier curación de vidas pasadas.
De estos pacientes hemos aprendido que la muerte no debe ser, principalmente, una experiencia de miedo, pérdida y separación. Este paso, el más desafiante de la vida, también puede ser un momento de curación, expansión y nuevos comienzos.
Pues la muerte es inevitable. La muerte es nuestra manera de crecer, de pasar de una lección a otra, de una vida a la siguiente.
Es cierto que la superación de obstáculos y dificultades acelera el progreso espiritual. Las dificultades más graves de una vida, como una enfermedad psíquica o una incapacidad física, pueden ser señales de progreso, no de regresión.
Atrapados en la rutina diaria, a veces nos dejamos dominar por las preocupaciones y la ansiedad, tan interesados por nuestra posición social, la apariencia física y lo que otros piensen de nosotros que olvidamos nuestro ser espiritual, nuestra verdad absoluta, nuestro poder interior.