Este tomo incluye las dos primeras miniseries de Hellboy: "Despierta al demonio" y "Semilla de destrucción" que nos cuentan el origen del personaje y se puede decir que son las historias que inician el camino de la saga principal de Hellboy, dos buenas historias de gran importancia en la trayectoria del personaje... pero para mi no son lo mejor de este tomo recopilatorio.
Para mi lo mejor de este tomo son las otras 300 páginas... una recopilación de historias más cortas que suceden en distintas épocas de la vida de Hellboy y están desligadas de la trama principal. Desde las 2 páginas de "tortitas" hasta las cincuenta y tantas de "la caja del mal", algunas de ellas son historias sin ninguna relación con la saga como "cabezas" o "el cadaver" (quizás la mejor historia corta de Hellboy que he leido), y otras contribuyen bastante al desarrollo del personaje de Hellboy (u otros) como "la mano derecha del destino" o "casi un coloso", pero la cuestión es que Mignola destaca en los formatos cortos, no es que las series más prolongadas se le den mal (en realidad son muy buenas y son las que llevan el peso de la trama principal), pero se nota que realmente lo que le gusta es el formato del relato corto o el cuento. Da la impresión de que las dos primeras miniseries cumplen la función de describir el mundo, el personaje y el trasfondo... y una vez conseguido esto, es el momento de jugar con el personaje, introduciéndolo en distintas situaciones y ambientes, picoteando aquí y allá y experimentando con distintas bestias, mitologías y folklore de distintos países.
Y aquí es donde más destaca Mignola, en la acertada incorporación de elementos sobrenaturales de todo tipo al mundo que ha creado, desde los mitos de chtulhu, hasta los duendes y las hadas, pasando por vampiros, demonios, fantasmas... todo empasta bien, nada sobra.
El dibujo de Mignola es un gusto adquirido, reconozco que en mis años mozos me horroricé al ver números dibujados por él en colecciones como la patrulla X o X-force, eran colecciones que tenían un estilo bastante definido y ver un cambio tan radical no me gustó nada, pero Hellboy es la criatura de Mignola y no se puede imaginar con otro estilo, ese ahorro de trazos, esos fondos negros, esa mancha de tinta, esa gama de colores con predominio del negro, el rojo y el azul, son señas de identidad de esta colección... cuando nos acostumbramos al estilo de Mignola entendemos que tiene su punto icónico y genial, ningún otro podría hacerlo como él.
Por último mencionar el lujazo que supone tener esta colección en este formato, si, es un tochazo, pero no es de los que da miedo abrirlos, está muy bien encuadernado y resiste abrirlo del todo, las cubiertas están forradas en tela negra y con letras doradas, el papel es de gran calidad y aunque incluye artículos y extras no ocupan demasiadas páginas y son interesantes. Lo importante es la obra de Mignola y esta edición le hace justicia.
yo creo que no hace falta decir que me ha encantado, reconozco que quizás no gustará a todos, pero para mi es una colección de gran calidad y con gran personalidad, de lo mejor de los 90 y principios del siglo 21.