En el último año de la guerra civil americana, cinco prisioneros hechos cautivos en Richmond por las fuerzas secesionistas se escapan robando un globo. El problema se presenta cuando un temporal terrible se los lleva kilómetros y kilómetros a través del océano hasta una tierra desconocida, inhóspita e inhabitada. En este grupo cada uno viene de su padre y de su madre, pero todos tienen varios rasgos en común: al conocimiento de su oficio, la energía, el valor a la hora de afrontar retos y, sobre todo, un lealtad infinita hacia sus compañeros de fatiga. Esta fidelidad y adhesión la muestran especialmente hacia el que han decidido que sea el líder; el ingeniero Ciro Smith, hombre de conocimientos vastísimos, frialdad ante situaciones extremas y psicología con los compañeros. Pero el primer contratiempo es que, en su descontrolado y accidentado viaje en globo, han perdido al ingeniero, con lo que la primera misión, una vez se recuperan del aterrizaje, es intentar encontrar al hombre al mando...
"El veinte de marzo de 1865, cinco de los mejores hombres del ejercito unionista (y un perro), que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido, no tardaron en fugarse (en un globo) de la prisión en la que se encontraban recluidos, hoy, buscados todavía por (sus familias, supongo) el gobierno, sobreviven como (robinsones en una isla desconocida) soldados de fortuna, si usted tiene algún problema (de supervivencia y amistad) y se los encuentra, quizá pueda contratarlos…" Y aquí empezaba la sintonía de una de las series más simpáticas de los ochenta. Y esta novela me estaba recordando en muchas de sus páginas a aquella serie, con Ciro "Hannibal" Smith como cabeza pensante, Nab como M.A. Barracus, Pencroff como Murdock y el guapo Harbert como Fénix. Spilllett, el quinto elemento, supongo que sería aquel chicano que acompañó a los de la furgoneta negra durante una temporada. No recuerdo como se llamaba.
De hecho, puede que la idea de la serie venga de esta novela.
Nos habla Verne de las posibilidades del conocimiento, el liderazgo y el tesón humano cuando se unen para vencer condiciones adversas. Todo puede ser solucionable si hay elementos y ganas. Nos habla también de la importancia de la fe, en las propias fuerzas, y, especialmente, en lo divino -supongo que esta es la visión de Verne sobre los estadounidenses, un poco los "peregrinos del Mayflower"- como espoleta para todas las virtudes más terrestres. Así los protagonistas viven su propia evolución humana, pero concentrada en un tiempo récord, gracias al conocimiento y el estudio científico. Se avecina una gran saga...
Leído en el e-book.