2 Estrellas y gracias porque es de Laura Lee Guhrke, si fuera de otra autora se quedaba con una estrellita. Lo primero y principal es que éste libro es un tostón. Quizás fue culpa mía porque esperaba más de ésta historia... no sé, desde el primer libro se nos habló de una cabaretera que había vuelto locos a éste grupo de chicos, que fue amiga de varios y hasta llegaron a las pistolas por ella. ¿Y qué me encuentro? Que Lola sólo fue amante de Denys, y que estuvieron varios años juntos, hasta que ella le abandonó.
La historia no inventa nada nuevo, es como si estuvieras leyendo "La Dama de las Camelias" pero sin tuberculosis ni muertes. Un hombre de familia rica y pudiente que se enamora de una fulana. Pero es que en realidad Lola no es tal cosa, sólo es una bailarina que quiere ser actriz de teatro, y conociéndola no se la puede tachar de prostituta. Entonces ¿qué tenemos? Su historia de segunda oportunidad. No tenemos nada del cómo se conocieron, enamoraron y se separaron.
El libro empieza en 1892, tras seis años de ausencia, Lola ha vuelto a Londres, ésta vez con una importante herencia que la ha convertido en una mujer autosuficiente y propietaria de la mitad de un teatro, cuya otra mitad pertenece al padre de Denys. Tras la derrochadora juventud de Denys, y la frustrante separación de Lola, éste sentó cabeza y empezó a intervenir en los negocios de su padre, creando importantes beneficios. Puede que su padre sea el propietario, pero Denys es quien está cosechando los frutos. ¿Para qué? Para que su padre esté orgulloso de él y vea que se ha convertido en un hombre de provecho, tanto que está decidido a sentar cabeza y casarse con la mujer que le tenían asignada desde la cuna.
Todos sus planes se ven descabalados cuando les llega la notificación de quién es su nuevo socio en el teatro: Lola. El actual Denys no siente más que rencor y resentimiento hacia Lola, aquella mujer a la que amó y que le traicionó de la peor de las maneras cuando él estaba dispuesto a hacer de ella una mujer honrada. Lola sabe que su camino en el nuevo negocio es difícil, pero está dispuesta a sortear todos los obstáculos que Denys le ponga por delante con tal de que el negocio del teatro vaya a flote.
Pues sí, la primera mitad del libro ha sido un rollo sin sentido, con nada más que pullas y tiras y aflojas insustanciales entre los protagonistas, me he aburrido un montón. La segunda mitad de la novela ha cambiado a algo para mejor, pero no mucho mejor, porque tampoco entiendes muy bien cómo pasa Denys del resentimiento a volver a enamorarse. En cuanto al final, mentiría si dijera que no es bonito, pues realmente me ha encantado cómo Denys se las ingenia para que Lola al fin pueda aceptarle, pero en general la actitud de los personajes me ha parecido forzada y nada creíble, demasiado peliculera.
A ver, que estamos ante un libro de Laura Lee Guhrke, es indiscutible, pero éste libro es de lo peor que Laura puede ofrecernos, es un rollo aburrido que no aporta nada, más bien me creo que es de esos escritos por presión editorial, que tiene que escribir una serie de cuatro libros y como vengan. Lo asombroso es que las críticas pusieron peor al libro de Jack (el anterior), pero si bien ése libro no es una joya, por lo menos no me aburrió.
En cuanto al último apunte negativo, éste no va contra el libro, ni contra la autora, si no contra la editorial y su traductora: éste libro está muy pobremente traducido y no está corregido ni revisado, casi en cada página me he encontrado alguna errata y errores ortográficos de campeonato, la falta de tildes en ciertas palabras me hacía sangrar los ojos. En cuanto a la traducción, puedo pasar que a un cabriolé de alquiler le llamen taxi, pero ¿un autobús? ¿de verdad se puede emplear la palabra autobús en 1892? Señora traductora ¿se ha dado usted cuenta de que éste libro ocurre a finales del siglo XIX? ¿No sabe que en muchas ciudades densamente pobladas existían los omnibuses y que no son el actual trasto a motor que tenemos hoy en día? Quizás si la editorial y su traductora hubieran hecho un mejor trabajo de publicación podría haber pasado por alto ciertas faltas, pero cuando dicen que la lectora de novela romántica es exigente es porque lo es, y no aceptamos cualquier basura o trabajo mal hecho que nos quieran vender.
No cierro las puertas a Laura Lee Guhrke porque sé que a pesar de que puede escribir muchos bodrios, puede seguir escribiendo muchas maravillas, como "Un pacto audaz" de ésta misma serie y que es uno de los mejores libros que he leído. Mi cabreo final viene cuando la serie "acaba", y me encuentro que uno de los protagonistas no tiene libro: James (alias Pongo). Ésta serie trata de un grupo de cinco amigos que se casan todos con herederas americanas, pero son cuatro libros, y Pongo se nos ha quedado descolgado ¿De verdad Laura, Pongo no es digno de protagonizar un libro? Ale, ya lo he dicho.