3'5 En realidad, pero le subo a 4 porque es un libro 100% Julia Quinn que me ha hecho desternillarme con la protagonista, de las mejores que he leído de la autora.
Como libro no es gran cosa, pero ha estado muy entretenido, es muy del estilo del Julia Quinn, pero lo mejor son los enredos que se monta a la más pura comedia americana.
"Cómo atrapar a una heredera" es el primer libro de la serie Agentes de la Corona, y nos narra la historia de Caroline y Blake. Caroline es una rica heredera que ha crecido sin el amor de unos padres, y sí con una gran cantidad de tutores para quienes ella no ha significado nunca nada, hasta el último: Oliver Prewitt. Cosa que es extraña, dada la cantidad de amor que Caroline tiene para ofrecer.
La novela empieza cuando Caroline dispara no tan accidentalmente contra Percy, el hijo de su tutor. Éste ha sido obligado por su padre a forzarla para así no tener más remedio que casarse con ella por su herencia, pero Caroline es una persona especial, y sabe luchar por lo que quiere, y no quiere a Percy. De modo que tras dispararlo se escapa de la casa y de la influencia de su tutor. Una vez libre, solo le quedan seis semanas para cumplir la mayoría de edad y tomar la posesión de su dinero, así que sólo debe permanecer oculta de su tutor durante este tiempo.
La solución le viene que ni caída del cielo cuando en su huida aparece Blake Ravenscroft, un agente de la corona que está espiando a Oliver debido a las sospechas de contrabando y traición que pesan sobre él. Blake esperaba que la dama que ha salido furtivamente de casa de Prewitt es la espía española Carlotta de León, y así es como en su confusión raptará a Caroline para sonsacarle todo lo que sabe.
Blake es el segundo hijo de un vizconde, un hombre sencillo y solitario que está deseando salir del Ministerio de Defensa, tiene bien asumido que ésta es su última misión y no quiere saber más de la vida de peligro en la que ha pasado su juventud. Poco tiempo después de raptar a Caroline, se dará cuenta de que ésta extraña y encantadora mujer, poco tiene que ver con la espía que estaba esperando. Más raro es todavía que la desee, pero todo habría sido más fácil si hubiese resultado ser la espía, porque Blake se prometió no volver a amar, ni mucho menos casarse. Años atrás, Blake perdió a su prometida, cosa que le ha remordido la conciencia durante años al echarse la culpa de lo sucedido.
Para Blake, tener a Caroline en su casa tirará por la borda todo por lo que ha luchado; puede poner en peligro su misión, a la vez que su cordura, pues no quiere ni desea volver a enamorarse. Aquí entrará en acción otro personaje entrañable y protagonista de la siguiente novela: James, Marqués de Riverdale. Entre los dos, mantendrán oculta a Caroline para que su tutor no la descubra, a la vez que ella pueda ayudarles sobre las rutinas y vida de éste para poder sacar sus trapos sucios. Más adelante se sucederán una serie de escenas la mar de divertidas, todo pergeñado por el engaño de ocultar a Caroline, y también por los personajes tan bien caracterizados que crea la autora.
He dicho todo lo que me ha gustado Caroline, es torpe, divertida, inocentona, infantiloide y muy dulce, como protagonista femenina me ha encantado. Por otro lado, Blake no me ha gustado tanto, comparado con Caroline ha sido bastante soso y austero, y la verdad que no me llaman mucho los protagonistas que aún están enamorados de otra mujer. El plus se lo ha llevado Riverdale, que estoy deseando leer su novela, pero también la hermana de Blake, que ha protagonizado las escenas más divertidas de la novela junto con Caroline, y tampoco me olvido de la cocinera y mayordomo tan particulares de Blake.
En general una delicia de novela, que sin ser gran cosa, cumple el cometido de entretener y ser divertida. Probablemente no sea muy memorable y en una semanas la habré olvidado, pero mientras la he leído me ha gustado. No tardaré demasiado en leer el siguiente libro.