Creo que el 'Adolphe' me ha encontrado en el momento adecuado. Probablemente en cualquier otro momento diría lo mismo, porque es uno de esos libros que parece que han sido escritos para mí y sólo para mí. Me podrá encantar 'Lolita' y 'Eugene Oneguin', pero son libros como el 'Adolphe' que definen lo que yo soy. Y lo más bonito de todo es que llegué a él por casualidad. Desde hace tres años tengo el propósito de leerme una obra de Balzac al año porque así cuando tenga 123 años las habré leído todas. Ésta vez cogí 'Las ilusiones perdidas' de la biblioteca con toda la ilusión del mundo, pero no pasé de la página 10 por culpa de una agenda demasiado apretada. Recordé que en casa tenía 'El lirio en el valle' y creía recordar que era cortita y pensé que me podía leer ésta en su lugar y ya quedaría cubierto el cupo anual. Resultó que era más larga de lo que recordaba, pero en la misma colección vi el 'Adolphe' de Benjamin Constant y, como éste sí que era cortito, me animé, porque lo que me apetecía entonces era algo cortito y más o menos decimonónico. Y me gustó tanto que al acabar de lo único que tenía ganas era de volver a empezarlo ya mismo, de releérmelo en aquel mismo momento.
El 'Adolphe' puede que sea la obra más introspectiva (e introvertida) que he leído nunca. Prácticamente no hay acción externa. Ciertamente no se describe con detalle ni una escena externa. Las escenas externas sólo son mencionadas porque afectan al desarrollo psicológico del personaje. Sólo tenemos lo que piensa el personaje. Sólo conocemos la acción externa a través de los pensamientos del personaje principal. Y esto que en muchas obras podría ser un lastre, en el 'Adolphe' es su mayor acierto, su razón de ser. Porque si no fuera tan introspectiva sería sólo otra historia de amor adúltero. Pero como es tan introspectiva acaba siendo una descripción perfecta de lo que es ser una persona tímida, introvertida, cobarde y débil de carácter.
Adolphe es un jovencito tímido, solitario e introvertido que un buen día decide que quizá estaría bien enamorarse, porque es lo que todo el mundo hace, especialmente en los libros. Escoge una mujer que no se distingue por nada especial, sólo porque su vida tiene detrás una historia bastante novelesca. Y aunque él no es un seductor sin escrúpulos tampoco es un Romeo y por esto nunca podrán ser felices y comer perdices. Aparece el mal rollo en la relación que según los libros tenía que ser idílica. Y Adolphe se ve atrapado en una relación que no soporta, pero que no se atreve a romper. Y el libro acaba hablando de sentimiento de culpa y de sentido del deber, de lo que es ser una persona cobarde e incapaz de tomar decisiones. El 'Adolphe' es definitivamente el libro que describe a la perfección lo que es ser débil de carácter. Se nota que sólo podría haberlo escrito un tímido, un introvertido, un indeciso y un débil de carácter. Es tan sincero que duele. Es tan verdadero que duele. Es tan fácil reconocerse en él que duele. Y es por esto que sé que será siempre de mis favoritos, porque habla de mí, porque me habla a mí, porque me hace sentir menos sola.