“O quizá sea el dolor de otros lo que me da placer. Qué terror volvería a imponer en la tierra, qué magnífico terror”
Ésta es la historia de Elric antes de que fuera llamado asesino de mujeres, antes del colapso final de Melniboné. La historia de la rivalidad con su primo Yyrkoon y del amor por su prima Cymoril, antes de que esa rivalidad y ese amor provocaran el incendio de Imrryr, la Ciudad de Ensueño, saqueada por las hordas de los Reinos Jóvenes. Ésta es la historia de dos espadas, la Tormentosa y la Enlutada, de cómo fueron descubiertas y del papel que desempeñaron en el destino de Elric y de Melniboné; un destino que iba a conformar otro mayor: el del propio mundo. Ésta es la historia de cuando Elric era el rey, el jefe máximo de los dragones, las flotas y de todos los componentes de la raza semihumana que había regido el mundo durante diez mil años.
Esta primera entrega sirve como una buena introducción al hechicero albino, que gobierna la antigua y poderosa tierra de Melniboné.
Elric, que asumió el trono tras la muerte de su padre, siempre se ha sentido "extraño" con las formas tan oscuras de su pueblo y su lealtad a los Señores del Caos. Elric no es un santo, pero sus ideales y sus actos nunca han rozado el nivel de su pueblo, lo que lo convierte en algo radical entre su gente. Intenta introducir reformas en su sociedad, y provoca todo tipo de negativas que lo ven como un advenedizo débil. Y esto establece uno de los temas fundamentales del libro. Elric lucha con su identidad y su lugar en una sociedad en la que no se siente del todo cómodo.
Sin duda algunos de los clásicos del género se consideran así por algo y sin duda este marcó un inicio, el comienzo de algo nuevo. La prosa de Moorcock es buena, lírica, impregnada de toques de melodramáticos que para este tipo de historias de espadas y brujería le viene bien. La construcción del mundo está repleta de varios detalles, ideas y conceptos que se integran maravillosamente y realmente dan un punto muy adecuado a la narrativa. Quizás en este comienzo eché en falta algo más de información.
Puede ser difícil obtener una gran impresión de sus personajes, como difícil es simpatizar con ellos. Son vívidos y están trabajados, pero sus acciones a menudo se basan en ideas que pueden sentirse predecibles y, todo en Elric me dio la sensación de estar viendo un mundo de arriba hacia abajo.
Los personajes parecen operar con reglas de fantasía antiguas. Sus actos caprichosos pero repetitivos se convierten en motivos para las ideas más importantes de la historia. Parte de la razón de esto es que la personalidad y todo lo que rodea el mundo de Elric fueron creados con un propósito, retratar una versión opuesta a Conan. Elric es alguien enfermizo, débil, albino que roza un pálido enfermizo, gran hechicero, erudito, cruel e intelectual. Conan se convierte en rey por su propia mano, Elric comienza como emperador nosotros seremos testigos de las dificultades de su caída.
Una de las cosas mas curiosas de este libro fue el concepto sueños que utilizan los gobernantes melniboneses. Una hora de tiempo real puede ser el equivalente a mil años o más para la persona que lo hace. Es el medio donde los gobernantes incluido Elric, aprenden las artes de la hechicería, el combate y otras habilidades que les llevaría más de una vida aprender.
Empujado hacia un poder que realmente no quiere pero que está decidido a mantener. Elric lucha con un tipo de moralidad a la cabeza de un pueblo que ciertamente no lo hace. Los seguidores de los dioses del caos desde hace mucho tiempo son la gente de Melniboné y años de superioridad los han mantenido en lo alto.
La saga de Elric está formada por ocho novelas organizadas cronológicamente, y todas con un final. Estas historias fueron publicadas como relatos en una famosa revista, Science Fantasy.
Seremos testigos del trágico destino de Elric, Emperador Brujo de Melniboné, enamorado de su prima y cuyo trono pretende su intrigante y ambicioso primo Yyrkoon, la terrible aparición de Arioch, el Señor del Caos, conoceremos cómo consigue Elric a Tormentosa, su brutal espada mágica. Seguiremos este tortuoso recorrido a través de una prosa fluida y elegante, estamos ante un curioso e interesante personaje con toques poco vistos, es reflexivo y complejo, eso no obstaculiza para nada la acción.
Elric no es un caballero de brillante armadura. Antihéroe quizás sea una designación adecuada. A menudo hace cosas que se considerarían de cierto nivel moral, como mostrando misericordia en ocasiones que no se le daría ninguna. Pero a su vez en su búsqueda de mantener cierta moralidad, parece menos preocupado por las personas que están debajo y más sobre si mismo y su vida y gobernar Melniboné haciendo que resurga de sus cenizas, pues el reino yace perdido desde hace ya demasiado en su propia arrogancia.
Esperaba quizás algo todavía aun más oscuro en Elric. Con su albinismo y su dependencia de un cóctel de drogas para mantener su fuerza, su propia gente lo considera débil, una raza segura de su superioridad e insegura de la sangre débil que perciben en Elric. Aún así lo considero un gran clásico de espada y brujería al que sin duda el género de la fantasía y muchos autores le deben tanto. Interesante lectura, volveré a Melniboné para saber que le espera a Elric.
Se agradece que no sean libros muy extensos. Clásico de espada y brujería al que se le debe mucho, aún leyéndolo y pensando que esta es una de tantas historias que hemos leído en la fantasía, pero es uno de lo orígenes de tantas que hemos leído, con ciertos toques poco vistos, una lectura entretenida. Por ello lo valoro.