Sin duda alguna, este es un libro completo.
¿A qué me refiero? Bueno, principalmente, a que el libro puede ser apreciado por cualquier tipo de lector de cualquier rango etario y seguramente de cualquier cultura.
Para todos tiene algo que decir, para todos resuena ya que las historias aquí reunidas son universales, y la sátira, mordaz por momentos, lúgubre en otros, e incluso realmente oscura en algunas partes, hace del libro un viaje entre todo lo que compete a la humanidad como solo pocos lo han hecho.
Sin duda alguna, puedo decir que, solo un poeta de gran conocimiento en el arte y que ha indagado profundamente en los orígenes de la poesía misma pudo escribir algo así.
Todos los humores están aquí: alegría, miedo, pasión, amor, rechazo, envidia, egoísmo, etc.
Y en cada una de las pequeñas narraciones, se encuentra el conocimiento humano acumulado tras generaciones y generaciones.
Es un libro que, desde mucho ante de conocer su existencia, soñé con leer. Así como soñé con las Mil y Una Noches antes de saber siquiera que existía, de igual forma me sucedió con este pequeño libro. Que, incluso, me atrevo a decir, puede incluso a superar en magnitud a lo logrado en el mencionado libro, y en otros de similar estatura y contenido como Los Cuentos de Canterbury, El manuscrito hallado en Zaragoza, o incluso la Sagrada Biblia.
Lo único que puedo criticar es que el final fue cantado, es decir, muy predecible, para mí.
Gracias, Brian Patten, por este libro tan bello.