Deliciosa novela cotidiana y costumbrista de Elizabeth Gaskell, maestra de las crónicas domésticas, autora de las famosas novelas llevadas a la pantalla, Norte y Sur y Cranford. Esta novela corta, aunque se la considera dentro de las crónicas de Cranford, es como su precuela. Escrita en capítulos cortos de forma sencilla y dulce, muy cercana, sin pararse demasiado en las descripciones, lo suficiente como para que puedas ver cada situación, todo lo que hace que su lectura sea un auténtico placer. Una novela del siglo XIX, que refleja a la perfección la típica sociedad burguesa en las zonas rurales en una Inglaterra de la época.
Su protagonista, el Señor Harrison, que después de terminar su formación en un hospital de Londres, acepta un puesto como ayudante de médico rural en la pequeña localidad de Duncombe. Una vez casado, le cuenta a su amigo como ha conocido a su mujer. En esta historia que, realmente no ocurre nada extraordinario, tan solo transcurren los días, donde los chismorreos, que se recorren a la velocidad de la luz, hacen perder la paciencia al personaje, que por recomendación de su antecesor, intenta satisfacer a todo el mundo con sus exquisitos modales, lo que originan tremendos malos entendidos. Esas costumbres, modales, actos y forma de vestir se rigen bajo unos preceptos de la sociedad inglesa de la época y el nuevo médico intenta seguirlos educadamente para no contrariar a los habitantes de esa pequeña ciudad, resultándole en muchas ocasiones muy complicado.