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206 pages, Hardcover
First published January 1, 1975
The medina: rubbish-strewn wynds, a ground of earth and sand, black bulbs of women walking with plastic bags of shopping, cats playing in litter, a smell of stale water and faeces, cross-streets glimpsed at the far ends of alleyways, light filtered by overhanging matting, a chiaroscuro peek at a tailor bent over an ancient Singer. The Libyan tricolor daubed on a corner, with a finger of green running down the uneven stone. Graffiti is everywhere. GO WAY GADAFI LIBIA FRE. February 17. ليبيا حرة [Free Libya]. THANK YOU NATO. There are Amazigh yaz symbols all over the place. Walking through the suqs, 10-yr-old kid came walking towards me carrying a sawn-off shotgun. He pointed it at a cat lounging in a pile of refuse and grinned.
"La mujer es una hembra y el hombre un varón. De acuerdo con esto, el ginecólogo dice que la mujer tiene un médico para enfermedades de la mujer (ella menstrúa cada mes mientras que el hombre no lo hace mensualmente porque es varón. Esta menstruación periódica, mensual, es una hemorragia, o sea, que la mujer por ser hembra está expuesta de forma natural a esta enfermedad de hemorragia mensual. Si la mujer no menstrúa se embaraza, y si se embaraza, por la naturaleza misma del embarazo se halla enferma durante cerca de un año."
"A éste hay que agregar la función inexorable de los ciclos histórico-sociales, que establece, entre otros, que la raza amarilla llegó a dominar el mundo cuando marchó desde Asia sobre los demás continentes. Luego llegó el turno a la raza blanca, que desató el movimiento de una vasta colonización que se extendió por todos los continentes de la Tierra. Ahora llega el turno de la raza negra, para que a su vez domine."
"El deporte público es para todas las masas. Es un derecho de todo el pueblo para su salud y beneficio recreativo. Es simple estupidez dejar sus beneficios para ciertos individuos y equipos que los monopolizan mientras que las masas aportan las instalaciones y pagan los gastos para el establecimiento de deportes públicos. Los miles que se apiñan en los estadios para ver, aplaudir y reír son personas estúpidas que han fracasado en llevar a cabo la actividad por sí mismos. Se alinean letárgicamente en las gradas de los campos deportivos y aplauden a aquellos héroes que les arrebatan la iniciativa, dominan el campo y controlan el deporte y, haciéndolo así, explotan las instalaciones que las masas proporcionan."