5/5⭐
“— Me gustaba mucho leer y los libros eran mis amigos.
—¿Cómo se puede tener un libro como amigo? —preguntó Abby—. No se puede hablar con ellos.
—No, pero pueden llevarte a otro lugar. Con los libros, el mundo parece más seguro.”
ME HA ENCANTADO y por momentos he sufrido. Harlequin publica novelas con mejores tramas que lo que actualmente está de moda en la novela romántica y eso que ésta saga es ya viejita.
“Casi perfecto” es el segundo libro de la saga Fool 's Gold y lo único que puedo decir es que era terminar un capítulo y seguir con otro porque está narrada de forma amena y se lee deprisa, cuando te das cuenta ya se ha terminado. AMO a Mallery; Me ha tenido con la piel de gallina la mayor parte de su lectura.
Esta novela continúa contándonos sobre la vida en un pequeño pueblo de California, Fool's Gold, un pueblo tranquilo donde nunca pasa nada importante, pero a su vez no existen los secretos porque toda la población lo sabe TODO de todos. Y Liz creció allí, que está ubicado en la ladera de las montañas de Sierra Nevada.
La historia de éste libro empieza exactamente donde terminó la anterior. En esta ocasión Susan Mallery nos mostrará la parte más difícil de vivir en un pueblo pequeño, no solo la relación entrañable que existe en un lugar donde se conoce todo el mundo, sino el lado opuesto: “Fool’s Gold no era perfecto, ningún lugar lo era. Tenía cosas buenas y cosas malas, igual que sucedía con la gente.”
En el instituto, Liz Sutton era la chica de la zona pobre de Fool 's Gold, que sufrió bullying por una manada de chicas muy mezquinas siendo una de las víctimas, convirtiendo su vida en una pesadilla. Liz había sido la chica guapa e inteligente, pero pobre y con mala reputación por vivir en la peor zona del pueblo.
Así y todo, Liz le había robado el corazón al chico más popular del pueblo, Ethan Hendrix y su romance secreto la ayudó a sobrellevar la peor época de su vida ya que su madre era alcohólica. Hasta que Ethan Hendrix la traicionó a ella y a todo lo que habían supuesto el uno para el otro. Abatida y embarazada, Liz se marchó del pueblo para no volver más… Hasta que recibe una carta de sus sobrinas que viven en Fool 's Gold cuyo padre, Roy -hermano de Liz- está preso.
Han pasado doce años. Ella regresa como una autora famosa que escribe novelas de misterio, inspirándose en Ethan para un relato y ha seguido haciéndolo en sus libros, matándolo obvio no como una venganza, sino como una catarsis, una forma de soltar el pasado. Ahora deberá enfrentarse al hombre que no sabe nada de la existencia de su hijo. Y en esta ocasión no tendría la opción de volver a huir.
Ethan en el libro anterior es el mejor amigo de Josh; es el prototipo de hombre que es aceptado allá donde va, es el que tiene una familia que siempre es amable y respetable. Y mientras vamos conociendo la historia de ellos dos, también aparecen temas como el de las “apariencias”: “Ya sabes el lugar que ocupan los Hendrix en la historia de este pueblo —dijo con un tono cargado de humor y orgullo”, Donde lo único que importa es la reputación y “esa maldita idea de que somos los Hendrix, la familia que fundó Fool’s Gold —parecía frustrada—. La reputación lo es todo. «Actuad bien, comportaos bien». Pero las emociones no importaban.”
Tampoco quiero dejar pasar el tema que toca la autora y es ése referido a que nadie hace nada cuando alguien vive en un hogar desestructurado junto a una madre egoísta y borracha: Liz fue ignorada. Mientras todos se daban cuenta de que estaba mal atendida en su casa, ninguno hizo nada. Tal vez porque era demasiado madura para su edad y sus notas nunca se vieron resentidas y siempre llegaba al colegio puntualmente. Tal vez fue porque no estaban sensibilizados con los niños tanto como ahora. Pero cuando ellos, como una comunidad, pudieron haberla ayudado, se quedaron en silencio.
“Aunque el final de la historia de Liz es un final feliz, no todos los niños que son ignorados corren tanta suerte. No todos los niños tienen la habilidad y la determinación necesarias para sobrevivir. Aunque estamos orgullosos de Liz y de su vida, no debemos obviar esta oportunidad que se nos ha presentado de aprender de nuestros errores, de hacerlo mejor la próxima vez para que nadie vuelva a ser ignorado.”
Me ha encantado Liz, su entereza a pesar de las adversidades, una mujer que lucha por superarse pese a todos los insultos que recibe de la gente del pueblo. ¡Madre mía! Ni que fuese el mismísimo diablo.
La historia de su hermano Roy me generó mucha tristeza. Las descripciones de la cárcel son bastante crudas, reflejo de la realidad, pero la autora luego sabe continuar con diálogos esperanzadores.
A Ethan por momentos quería matarlo. De éste personaje, en “Buscando la perfección” sabemos que su mujer ha muerto estando embarazada. Aquí nos enteramos de que se había casado con ella para cumplir con su obligación pero nunca la amó. Y ella solo se quería a sí misma ya que sabía que Ethan tenía un hijo con Liz y se lo ocultó; Mintió a Liz para que pensara que él no quería saber nada de su hijo...
Es cierto que Ethan cometió errores que hicieron mucho daño a Liz. Él no me enamoró, es un hombre que está resentido por el tiempo perdido, está enojado con Liz y consigo mismo, pero también con su mujer fallecida, entonces se descarga con Liz. Entiendo a Ethan porque al ser miembro de una de las familias fundadoras de Fool's Gold, con un padre que le inculcó el deber de la responsabilidad con respecto a su apellido y el hacer siempre lo correcto; El problema es que termina siendo un peso para él dificil de llevar y lo convierten en un idiota inmaduro. Pero los años pasan, ahora es un hombre adulto y tiene que enfrentarse a los errores del pasado y asumir parte de su culpa.
La mamá de Ethan no me agradó nada. ¡Qué señora metiche! aunque luego justifica que es una mujer ambivalente y que está furiosa por el tiempo que han perdido, pero como madre que es, puede entender a Liz. Sabe que ésta no lo tuvo fácil cuando era pequeña y, como es madre de tres hijas, lo lamenta por ella. Denise se pregunta “¿Dónde estaba su madre? Esa chica sí que vivió unas circunstancias difíciles”. Al final, ésta mujer tiene la capacidad para cambiar y debo reconocer que me tapó la boca.
“Casi perfecto” es la historia de unos protagonistas que no son perfectos y de ahí mi nota: cometen errores, tienen defectos, o sea, la humanización de ellos. Como lectora sentí que vivía todo lo que Mallery cuenta de sus personajes. Y eso me gustó, porque todo lo que hacen no es como un simple personaje de un libro, sino como una persona a la cual comprendes.
A Liz y a Ethan les cuesta superar la fase del resentimiento pero tienen que hacerlo por el bien de su hijo Tyler, e intentan llevarse bien pero no cuentan que la atracción física continúa ahí. Y el amor que una vez tuvieron está allí latente. Liz tiene que lidiar con el pasado y con las meteduras de pata de Ethan, que cada vez que intenta hacer lo correcto empeora las cosas. Y es ahí donde aparecen las trillizas, hermanas de él, con las cuales disfruté porque lo regañan sin lástima cada vez que él en vez de acercar a Liz, la aleja.
“Casi perfecto” es una historia de amor llena de emociones, en algunos momentos tierna y en otros apasionada. Cuando hablo de la humanización me refiero a que por cómo sucedieron las cosas, seguramente su relación no hubiera funcionado cuando se conocieron, porque Liz era muy madura y Ethan MUY inmaduro. El tiempo pasó y ahora los dos tienen más experiencia.
Es un drama romántico. Poco y nada de descripciones empalagosas pero te da esperanza, seas soltera o no, porque habla de segundas oportunidades; La historia de los personajes secundarios como Roy, como Cristal, Pía es la historia de muchas personas reales, pero el final es HERMOSO. Un poco corto, pero no deja de ser romántico y debo confesar que disfruté viendo a Ethan desesperado por hacer que Liz se quede en Fool's Gold.
Pía es la próxima de la historia. Y en éste ya te adelanta qué tema se tocará: embriones congelados.
Como así también quiero conocer la historia de amor de cada una de las trillizas: Montana, Dakota y Nevada.