4,5⭐
"Todos matamos aquello que amamos”.
Una novela corta de apenas 100 páginas, intensa y bien escrita. Se lee de una sentada. Es mejor ir sin saber mucho, la sinopsis y si me apuráis ni eso. En su día la dejé pasar, precisamente por su brevedad. Craso error. De mis mejores lecturas en lo que va de año.
¿Qué destaco del libro?
Es difícil reseñar esta novela sin caer en spoilers. Me voy a limitar a tres apuntes sobre mis impresiones y ya. Como dije antes, cuanto menos se sepa mejor.
El título, que tiene su razón de ser. "Cosmética" entendida la palabra en su acepción filosófica ¿y "enemigo"? Mejor leer la novela para saberlo.
La prosa. Es una novela muy bien escrita. La autora es culta y lo demuestra en cada una de sus obras. Se agradece la calidad de la prosa.
La capacidad que tiene Nothomb de sorprender al lector. En algo menos de 70 páginas digitales he pasado de sonreír divertida ante la situación que plantea a sentirme horrorizada. Entremedias, una incomodidad que se instala poco a poco y ya no te suelta. De los dos giros argumentales, uno lo vi venir, el otro no por más que todos los indicadores estuvieran allí.
Las reflexiones que nos deja Nothomb a lo largo del desarrollo de la trama. No tienen desperdicio. Hay que llegar al final para apreciar en su conjunto el punto de vista de cada uno de los dos personajes, pero cada parte del camino hasta la llegada tiene interés en sí misma.
El final, que me hizo volver al principio y leer de nuevo la primera página.
Y no digo más, salvo que merece la pena su lectura. Si conocéis a la autora y, como yo, habéis dejado pasar esta, ya estáis tardando. Si no os habéis estrenado con Nothomb, "Cosmética del enemigo" es muy buena opción para iniciarse con ella. Muy recomendable.
"La cosmética, ignorante, es la ciencia del orden universal, la suprema moral que determina el mundo”.