Nada es lo que parece, ni siquiera este libro. Es una novela agridulce, no digo que no esperéis una historia bonita, porque es preciosa, tampoco digo que no esperéis una historia triste, porque es una historia realmente triste. Una novela muy completa, tiene amor, pasión, drama, misterio, traición, suspense… Un libro muy completo, tanto para lo bueno como para lo malo. Esto es lo que yo llamo una gran novela. Paullina convierte todo lo que toca en oro, estoy convencida.
Y no es que el tema sea mi favorito, que Larissa es una mujer casada y él su amante, pero ella consigue que lo sea. No es que la protagonista sea un dechado de virtudes, pero se convierte en una heroína de nuestro tiempo, con sus defectos y sus cualidades, sobre todo con sus defectos, y su incapacidad para ver lo evidente y darse cuenta de sus fallos hasta que es demasiado tarde. No es que la situación sea muy bonita, ella con la vida hecha y él esperando, en soledad y con un gran vacío, el mismo vacío que siente ella al alejarse de él. No es que haya mucha acción, pero la descripción de sentimientos y escenas amorosas son increíbles, la monotonía de sus días, las horas cortísimas que pasa con él, la ilusión y la desesperación por agarrarse a él y no separarse nunca más, la incapacidad para volver a su vida real, con la mente y su corazón en otro lugar, mientras que sus amigos la miran como si dijeran: “Estás diferente, más hermosa, más joven, más viva, ¿pero dónde estás?”. Es uno de esos amores imposibles por los que siempre suspiramos, me recuerda mucho a “El jinete de bronce”, con ese “algo” que los separa y que, sin embargo, luchan contra ese destino o tratan de estar juntos a pesar de él.
El libro está compuesto por dos partes muy diferenciadas; antes y después de la desaparición de Larissa. La primera parte es la historia de amor perfecta, o casi perfecta. Ella ya está casada, tiene tres hijos y la vida hecha, cuando un día, se encuentra con Kai. Él es 20 años menor, viene de Hawaii en busca de nuevos lugares donde vivir, donde empezar de cero y para viajar y conocer mundo. Desde el momento en que se conocen, saltan chispas. Al principio, pequeñas conversaciones cada vez que se encuentran, frases que dicen poco pero que dejan entrever mucho, pensamientos y sentimientos de nuestra protagonista que nos invita a pensar que la historia entre ellos ya ha comenzado. Él se convierte en su amante, y se encuentran siempre en el piso de él, siempre de día, cuando la casa está vacía y su familia ocupada en el trabajo o el colegio. Una relación a la luz del día, él es su canción, ella es la canción de él. Él la espera y ella busca cualquier momento para reencontrarse con él. Es el amor que les consume, y el amor que les une pero que al mismo tiempo les separa, la época de juventud, felicidad, obsesión, deseos y sueños.
Después están las consecuencias de todo eso: la familia y sus consecuencias, el amor y sus consecuencias, la vida y sus consecuencias. En el momento de la decisión, Larissa, está harta de todo, su anterior vida se ha convertido en un una situación claustrofóbica, lo que antes era su descanso y su paz, ahora la ahoga y se siente impedida para ser feliz, para lograr sus deseos, sus pasiones, su amor. Su alma se encuentra dividida entre lo que una vez tuvo y amó y lo que tiene ahora y ama, que es Kai y todo lo demás. Siente remordimientos por Kai, sabe que él sufre y que no aguantará mucho más, y siente remordimientos por su familia, pero ella no puede vivir sin él.
No sé qué tiene la Paullina para hechizarme de esa manera, su enfoque de las cosas es muy cercano y muy humano, no nos muestra lo que les ocurre a los personajes, sino lo que sienten. Es decir, sabemos que la vida de Larissa está vacía, pero nunca lo expone de esa manera, sólo dice lo que siente en cada momento, lo que siente hacia la rutina, lo que siente al tener esos pequeños instantes de placer, sus sueños rotos y su resignación, lo que siente al estar con su familia y sus amigos, y lo que siente al estar con Kai y esa misteriosa sensación de saber que está traicionando a alguien pero sin saber muy bien cómo, cuando no ha hecho nada inapropiado ni censurable. Más tarde empieza a tener la necesidad de mentir y no puede evitarlo, y cuando llega la traición, ya no hay vuelta atrás. Paullina nos lo muestra todo sin prisas, de manera muy gradual, muy poco a poco, sin precipitarse en los acontecimientos, preparándonos y dejando que nos metamos en la historia de lo real que resulta. Tanto en pensamientos como en sentimientos, Paullina lo borda. Sabe muy bien lo que quiere escribir y cómo lo quiere escribir. Es como si tuviera todo el tiempo del mundo y ella lo supiera. Es una autora de una gran calidad, que escribe libros redondos, fantásticos. Tiene un conocimiento de la mente y carácter humanos increíble, te sorprende pero al mismo tiempo lo sientes tan natural que no puedes menos que aceptar los hechos, por mucho que éstos se rebelen contra nuestras creencias o nuestros moldes de las cosas.
El lenguaje resulta muy natural, aunque lo cierto es que es cosa rara, pues utiliza muchos recursos estilísticos, sobre todo repeticiones de palabras y estructuras. Pero esas repeticiones resultan muy adecuadas, en el momento justo, siempre. Tiene un manera de expresarlo todo muy bonita, y un lenguaje precioso, casi poético, muy atrayente.
Una cosa a destacar es la melancolía y la tristeza de este libro. Porque es triste, no en el sentido de la muerte o la sordidez de los hechos, sino porque se muestran conflictos humanos a tutiplén, en cada instante, en cada elección, en cada lugar. Paullina consigue convertir momentos rutinarios en instantes únicos. De hecho, Larissa conoce a Kai en el párking del supermercado, y se encuentran de vez en cuando haciendo la compra con los carritos. Algo tan normal, tan asimilado e interiorizado como un supermercado para tener la imaginación de convertirlo en algo memorable.
Esta es la historia de una mujer que tiene su vida, su propia vida, completa, llena, plena… sólo falta una cosa en esa vida, y es ella misma, y su alma que nunca perteneció del todo a esa vida. No era consciente de eso hasta que conoció a Kai. No es que se le hubiera caído la venda de los ojos, sino que lo que tenía antes en su interior cambia drásticamente, lo que antes creía como sus principios más firmes se derrumban y su perspectiva de las cosas cambia totalmente. Por ello no duda en caer en la tentación, el pecado y la traición. Porque este es un libro de AMOR pero también de TRAICIÓN. Las dos caras de una misma moneda, siempre ligadas, siempre unidas. Es la historia de una mujer que jugó a perder y sí, lo perdió todo. Es la historia de una mujer que busca ser feliz y busca la plenitud, y aunque sabe que su existencia anterior lo fue todo en su vida, una vida soñada por muchos, ella no fue capaz de verlo, dio muchas cosas por sentadas y luego no dudó en apostar todo ello por otra persona, otra vida, otro camino a seguir. Pero los vaivenes del destino son traicioneros y escabrosos y muchas cosas han de pasar hasta darse cuenta de que no sólo no estaba mejor que antes, sino que ya no le queda nada.
El desarrollo de los personajes es brutal, sobre todo en el caso de Larissa, el libro ronda en torno a ella y sus circunstancias, sabemos en todo momento lo que piensa y siente, su perspectiva de las cosas y sus descubrimientos de los hechos, sus razones y sus impulsos, todo. Sus remordimientos y su dolor, su melancolía y frustración, su desesperación. Ese deseo de saber y, al mismo tiempo, de ignorar todo lo que ocurre a su alrededor. Es un personaje con más defectos que virtudes, egoísta y egocéntrico, pero con una capacidad para amar y para el sacrificio increíble, todo por lograr sus sueños, por lograr la felicidad, aún a costa de la de los demás. A primera vista puede que el lector sienta aversión y repulsión hacia la protagonista, por la manera como la describo, pero Paullina consigue que, con su personalidad tan magnética y atrayente, sus fallos tan humanos y cercanos, no podamos menos que acercarnos a ella, sentirla más próxima, y si no lo hacemos con empatía y aprobación, sí con comprensión y compasión. Puede que nunca aprobemos sus acciones, pero sí que comprendemos por qué actúa así. Es la historia de una mujer que jugó a perder y de todas las consecuencias que derivaron de esa decisión.
Me doy cuenta de que, por la manera en que lo estoy contando, este libro asusta, no es una novela fácil de digerir, no es un libro sencillo y mucho menos típico de la novela romántica. Sin embargo, es un libro de los grandes, de una autora de las grandes, y siempre tendrá un lugar de honor en mi estantería.