Trenes cuyo destino es seguir siempre de largo, perros que son el espejo de lo humano metamorfoseado, mujeres en cofradía al borde de una ruta, la muerte viajando en la valija de un asesino, un bar suburbano que desvela el sueño de sus parroquianos: historias donde los personajes intentan imposibles salidas para el núcleo de un disturbio inesperado, o ensayan un escape en la grieta imperceptible de la realidad.
Nombrar lo kafkiano es ya en sí mismo un guiño cómplice, una contraseña inmediata arrojada a la inocencia de quien se dispone a leer; pues bien, la verdad que se abisma en esta escritura refuerza aquel adjetivo paradigmático: su condición de ser está anclada en la categoría de la espera, como en las pesadillas de Kafka, como en el lenguaje de Beckett.
Descarnados, violentos, esperanzados, onirícos, desesperados, absurdos hasta la comicidad nerviosa del involuntario testigo de una verdad feroz, los cuentos de Samanta Schweblin perturban poéticamente la comprensión del mundo.
Samanta Schweblin was chosen as one of the 22 best writers in Spanish under the age of 35 by Granta. She is the author of three story collections that have won numerous awards, including the prestigious Juan Rulfo Story Prize, and been translated into 20 languages. Fever Dream is her first novel and is longlisted for the Man Booker International Prize. Originally from Buenos Aires, she lives in Berlin.
Ya había leído una colección de relatos de Schweblin y me había encantado. Esta ha sido un más o menos, porque la mayor parte de sus cuentos me dejaron en la indiferencia pura, tienen ideas y concepto interesantes pero a veces o los sentía muy cortos y superficiales o muy simples; como que les faltaba algo para que me engancharan realmente. Pero entre todos solo hubieron cuatro en específico que alcanzaron a suplir ese insano gusto que tengo por lo raro o por lo poco comprensible que puede resultarme algo al no encontrarle respuesta enseguida. Porque sí, muchos de los cuentos son surrealistas, con toques oníricos y tintes tensionantes e incómodos dentro de lo inverosímil que puede resultar el panorama o los mismos personajes por los comportamientos y actitudes que tienen.
Los demás no están mal pero el balance entre los relatos no están bien balanceados y solo me han gustado los siguientes:
🛤Hacia la alegre civilización de la Capital. 👭Mujeres desesperadas. 🕳️Agujeros negros. 🧳La pesada valija de Benavides.
Ezzel a könyvvel kapcsolatban akkor sem tudnám elkerülni a „kafkai” jelzőt, ha cserébe maga George Clooney ajánlaná fel, hogy innentől kezdve ő készíti el nekem a neszkávékat a munkahelyemen. Szóval: kafkai. Ezzel is megvolnánk.
Schweblin novellái passziót űznek abból, hogy hétköznapi helyzeteket fordítanak át valami nagyon szürreálisba, többnyire azáltal, hogy szereplőit egy váratlan pillanatban egyedül hagyja valami idegen törvények által működtetett helyen – gyakran úgy egyedül, hogy többedmagával, de paradox módon ez nem enyhíti magányukat. (Sőt.) Ezek a képtelen helyzetek a legjobb novellákban az egzisztenciális nyugtalanság mélységébe taszajtják az olvasót éppúgy, mint a szereplőt – ami jelzi, hogy az írónőben ott van a zsenialitás magva. Ám azt is meg kell jegyezni, hogy ezek a „legjobb novellák”* mind a kötet első felében vannak. A későbbiekben Schweblin a nyugtalanítás helyett mintha a játékosságra helyezné a hangsúlyt, miáltal a szövegek érzésem szerint elerőtlenednek kicsit** – már nem taszajtanak egy határozott mozdulattal, csak épp állon fricskáznak. Emiatt egy cseppet kesernyés a szám íze, azzal együtt, hogy ilyen első kötetért bármely szépíró örömmel odaadná a bal kezét. Legalábbis valakinek a bal kezét.
* A Fővárosban vár a nyüzsgő civilizáció; Reményvesztett nők; Amíg megtaláljuk Harryt ** Bár ezek közt is akad egy darab, amit hibátlanként értékeltem: a Fekete lyukak.
En líneas generales me copa la idea de cada cuento pero siento que tarda mucho en entrar en mood y veces termino sin entender un corno. Esta es una reseña pelotuda pero sentida.🧚🏻♀️
Sofocantemente perturbador este libro me hizo transitar por diferentes momentos, todos ellos inquietantes y de un grado de tensión casi extremo. Acostumbrado a dar cinco estrellas a Schweblin esta no podía ser la excepción.
Cada vez que tengo en mis manos un libro de Samantha Schweblin tengo la sensación de estar leyendo a una gran escritora en su propia época. Me siento privilegiada y fascinada a la vez por ser partícipe de esta contemporaneidad. Escribe ahora, acá, no la puedo creer. Cuentos como "Hacia la alegre civilización de la Capital" o "La pesada valija de Benavides" me dan ganas de aplaudir, pero no puedo; tengo que seguir leyendo. En "El momento", disfrutar de el encuentro entre Boris Vian, Dios y Sartre me parece un regalo hermoso. Me declaro fan.
Schweblin demasiado joven. Por momentos se le notan mucho los hilos, varios de los cuentos quieren funcionar como metáforas de la vida moderna (y está bien dicho "moderna" en este caso porque hasta hace referencia al botón rojo y la amenaza nuclear, o sea). No me gustó mucho lo que hace, pero sí cómo lo hace. De hecho uno de los cuentos ("Adaliana") me causó pesadillas sólo por la forma en que está escrito (y también porque soy flojita). Mi preferido, lejos, "Mismo lugar".
A algunos relatos ya los había leído, pero todos los que no, me gustaron bastante, al punto de considerar a esta la antología de Schweblin que más me gustó y disfruté hasta el momento.
Primer libro de cuentos que leo de Samanta Schweblin y considero un acierto iniciar con este publicado cuando la autora apenas tenía 24 años. Debo decir que me ha gustado, he tratado de leer un cuento por día porque quería disfrutarlo y también porque hubo momentos en que su lectura me dejaba perturbada. Me ha pasado que al terminar un cuento de este libro me quedaba muy pensativa repitiéndome: ¿qué acabo de leer? para luego sentir el deseo por comprenderlo y por entender a Schweblin. Por otra parte, me he quedado fascinada con lo visual que puede ser en sus cuentos y confieso que a mi alma audiovisual, le encantaría filmar alguno, pero más que nada, adoraría sentarme con ella, una tarde cualquiera y conversar.
Samantha Schweblin nos lleva de la mano a través de un bosque espeso de historias que oscilan entre el realismo y la fantasía kafkiana. Un bosque agradable al principio pero oscuro y frío conforme nos vamos adentrando. Y ella, como autora, cuya cálida y tierna mano nos da toda la seguridad que podemos llegar a necesitar, nos suelta en la parte más oscura del bosque, obligandonos a enfrentar nuestro abandono como quien descubre que la existencia humana implica siempre una gran soledad.
Este libro fue publicado en 2002 y se nota que es la primera obra de una escritora que prometía. Aun así, esta me pareció una compilación bastante despareja y falta de armonía.
No puedo decir que se trate de un libro malo, pero sin duda no lo disfruté como a Distancia de rescate o Siete casas vacías.
"Olykor a valóság a legbanálisabb helyzetben zökken ki a normális kerékvágásból: egy vonatjegy vásárlása közben, a hazafelé tartó úton, a nászút alatt, vagy egy csodás naplementekor." (Utószó)
Nagyon szerettem olvasni ezeket a novellákat - amennyire nem szerettem Szvoren Edina verseit, annyira oda voltam Schweblinért. Olyan könnyedén bevont a történeteibe, én meg hamar és örömmel belementem a játékba, és igyekeztem elnyújtani a vele tölthető időt. Reménykedem benne, hogy az írónő többi kötetében is felfedezem ezt a szimpatikus légkört.
Libro de relatos interesante. A algunos no les he encontrado nada, otros (menos de la mitad) me han parecido hasta buenos. Si te gusta Borges y el relato kafkiano este libro te gustará.
Escribo esto acostado, con la computadora sobre las piernas y el sabor del último cuento de este libro todavía en el pecho. desde la mitad del libro que pensaba que la puntuación iba a estar entre un dos y un tres ya que si bien los cuentos buenos son extraordinariamente buenos, los otros me dejaron indiferentes o me parecieron muy sosos para lo que es Samanta (a la cual considero la mejor cuentista del panorama literario actual). Pero "La valija de Benavidez" hizo que el puntaje subiera porque ese cuento es de una perfección tan grande que hace que el libro merezca ser leído. También rescato "Mujeres desesperadas", "Matar a un perro", "Hacia la alegre civilización" y "Agujeros negros". Un libro con altos y bajos, pero que marca el inicio de una gran escritora.
Tiene el toque de Cortazar, un libro con mucho gusto, lleno de historias hilarantes que te invitan tanto a la reflexión como al entretenimiento, porque que es la vida sino eso... Puro teatro.
Rescato varios relatos de este libro pero más lo intangible, como poder ver en otras obras de su autoría, la evolución en comparación a esta obra prima.
no me voy a cansar de decir la escritora maravillosa que es schweblin y si todos los relatos hubiesen estado al mismo nivel de "hacia la alegre civilización de la capital", "mujeres desesperadas" y "el momento" no hubiese dudado ni por dos segundos en darle 5 ESTRELLAS LOS AMÉ los releería mil veces y jamás me cansaría pero bueno qué se le va a hacer a comparación los otros relatos aunque SON entretenidos y podría destacar varias partes de cada uno, ninguno le llega ni a los talones a los relatos mencionados anteriormente y si fuera por estos mismos el libro no alcanzaría a ser memorable PERO BUENO IGUAL QUEDA EN UN CUATRO (un 3.5 tal vez si no se tratara de schweblin ja pero bueno ser objetiva ni de casualidad no?) estar tipo 8 de la mañana en el tren leyendo hacia la alegre civilización que hermosa experiencia gente 100% recomendada
por qué todos los personajes se tratan de usted? por qué palabras como "regresar" en vez de "volver", "volverse" en vez de "darse vuelta", "encender" en vez de "prender", "comenzar" en vez de "empezar"? de dónde sale esa pretensión de supuesta neutralidad?
me gustaron apenas dos cuentos, el primero y el último. todavía no sé si me gustó El momento. la mayoría tiene un tono solemne (caracterizado por lo que puse arriba), menos uno, que tiene cierto matiz de humor pero que tampoco me terminó de convencer. tardé casi un mes en leer un librode cuentos de 140 páginas, eso da cuenta de lo poco que me gustó en general.
entiendo que son los primeros cuentos que publica la Samanta y que tenía 24 años y que a esa edad todos queríamos hacernos los serios y los que escribíamos re formales y super correctos y que a nuestros cuentos nada les faltaba ni nada les sobraba.
Algunos cuentos ya los había leído en Pájaros en la boca. En general, mi opinión sigue siendo la misma: algunos cuentos fueron geniales y otros no me gustaron tanto. Pero sigo insistiendo en que me encanta el estilo del autora y seguiré leyendo lo que escriba.
Mis favoritos: "Adaliana" y "Hacia la alegre civilización de la Capital". (Este último ya lo había leído en el libro anteriormente mencionado.)
Hubiese estado bueno saber de antemano que muchos cuentos que leí, ya estaban recopilados en Pájaros en la boca... En este destaco: "Agujeros negros", "Mismo lugar" y "El momento". Y mención especial para "Más ratas que gatos", con un estilo que ya leí en otras ocasiones y que tiene una crítica social poderosa de, estimo, una persona saliendo de la Universidad con ganas de comerse al mundo, llena de crítica y con ganas de hacer algo para cambiar lo nefasto y (des)humanizante de nuestra especie.
Es un muy respetable primer libro de cuentos en el que ya se muestra el universo Schweblin muy bien definido, de hecho, el título de este cuentario me parece que resume muy bien su escritura: el centro del disturbio, de un disturbio vital que trastoca nuestra percepción de lo cotidiano.
Completando con este libro la lectura de toda su bibliografía, puedo decir que esta obra es Schweblin being Schweblin. A pesar de ser su primer libro (publicado a los 24 años, quien pudiera), me gustó mas que Siete casas vacías.
Schweblin es excelente a la hora de crear climas de tensión, tiene un estilo muy propio y hay algo de oscuridad que sobrevuela toda su bibliografía, aunque sin llegar al terror.
El primer cuento, Hacia la alegre civilización de la Capital, y Mujeres desesperadas por momentos son agobiantes. El cuento destacado, sin dudas, es La pesada valija de Benavides, que un poco me hizo acordar a El artista del hambre, de Kafka, por esto de llevar al absurdo la respuesta a la pregunta de qué es el arte.
Schweblin nació en Buenos Aires en 1978. Este libro ganó el Premio Fondo Nacional de las Artes en 2001. 2001-1978 = 23 Veintitrés años, y escribió estos cuentos. Me saco el sombrero.
Son cuentos del género fantástico, como ─uno que conocemos todos─ Casa tomada. Trenes que no se detienen, cosas así. También podría decirse que tratan de la perenne guerra entre hombres y mujeres. La pesada valija del señor Benavides es una sátira. Todos están muy bien escritos. Con prolijidad, corrección, y también cierta inocencia por parte de la autora. En el sentido que no viola ninguna convención. Trata de hacer lo mejor posible de la manera más clásica. Le sale bien.
El género no es mi preferido, aclaro. No me parecieron memorables, excepto uno. Y aquí sí que vale la pena detenerse.
Adaliana. Es un cuento de odio, de locura y de muerte. Trata de una mujer, Adaliana, "largo y lacio pelo, que no conoce otras manos que las propias", y de muchas mujeres. La matrona es la que sabe lo que vendrá. Lo que vendrá: ahí está el acierto genial del relato. Vendrá algo espantoso, y la profecía es el cuento, que termina cuando todo comienza. En Google no se encuentra el término gorodischeano ; postulo que no le cabe mejor adjetivo (aunque lo acabe de inventar). ¿Se entiende que la estoy elogiando? Repito; podría estar en las páginas antológicas de Angélica Gorodischer sin que nadie note que es de otra pluma. ¡Veintitrés años!
Adoro la narrativa de Samanta, pero realmente esperaba más de ella en estos cuentos. De las doce historias, solamente tres me gustaron, las demás las encontré bastante abruptas en cuanto a su escritura. Incómodas de leer, pero no en el sentido de halago, sino más bien de ¿rechazo? Quiero decir, el argumento era atrapante, pero no terminaba de convencerme, o en el último momento me parecía algo apresurado. Pensé en ponerle dos estrellas, pero el último cuento me dejó con la boca abierta de lo bueno que era. Allí me dí cuenta que no podía competir con ninguna de las otras historias de este libro. Probablemente estoy siendo muy bondadosa en calificar de esta manera, pero le quiero dar más oportunidades con sus otras obras, ujum.
A pesar de ser un libro corto, se me hizo larguísimo. Veo muchas reseñas positivas, y entonces creo que tal vez no sea lo mío. Tal vez por haber descubierto hace poco a Mariana Enríquez o Claudia Piñeiro, me esperaba algo en esa línea. Tal vez porque sea el primer libro de la autora y recién estaba definiendo o buscando su estilo. No lo sé, pero si sus otros libros son como este, creo que mejor los dejo pasar. Cuentos muy densos para mi gusto, los únicos que podría destacar son Hacia la alegre civilización de la capital y La pesada valija de Benavides. Los demás sinceramente los acabé por la terquedad de no dejar un libro a medias.
No me gustó. Lo leí en horas pero no porque las historias fueran particularmente entretenidas o envolventes si no porque la diagramación es pésima y fácilmente podría tener la mitad de páginas si la fuente no fue tan grande y caricaturesca.
Siendo sincera: lo compré porque pensé que tendría más perros o historias de perros. Pero la historias (algunas sí incluían perros) fueron sosas y rápidas, sin cambios durante la trama y basadas en una línea recta.