Sakamoto Shin'ichi (坂本眞一) is a Japanese mangaka. He is mostly famous for his series Innocent and Innocent Rouge. He is currently working on #DRCL midnight children based on the classic by Bram Stoker.
This review is for the whole series, which isn't on Goodreads yet, so I'll just put this review there when the other Volumes are put here.
This whole series is balls to the wall insane. The art has always been phenomenal, Shinichi Sakamoto has a real knack for combining manga aesthetics with almost realistic shading, not to mention the clothes everyone is wearing oh my god. This is the rare artwork where it actually feels like the poor people of France are *poor*, they are ugly, dirty and almost inhuman and yet they're the ones that are drawn most "realistically" whereas the aristocrats (and the protagonists) are more "artificial" in their design. The way this show treats gender and sexuality is also fascinating, because it feels like every character could be a model and men look like women (and vice versa) so distinctions between the two feel mostly moot. Add the fact that the main character deliberately dresses like a man and raises her child without revealing their gender or face for pretty much the entire series, and doesn't appear to be entirely heterosexual either plus all of the insanity that was the French Revolution and you've got a potent mix for gore, sex and just general plot.
In fact it feels like most characters in this manga are not entirely heterosexual, which I honestly approve of, since nothing is more boring than that to be honest.
This story is definitely not for the faint of heart, sexual assault, the aforementioned gore, etc feature heavily, but then again, this is a story from the perspective of a family of executioners (I am including the prequel in this because it makes no sense to read this manga without the prequels) so some nastiness has to be expected. But if you want a story that feels like it could in any way capture the insanity of the French Courts and Revolution I think this is a nice way to do it. Plus you can just marvel at the artistry of this manga. I don't think I've seen anything like it. Even the author's previous work (Kokou no Hito) did not feel as bonkers, or rather it was also extremely bonkers but on a way more personal scale.
The plot itself and the writing are not especially profound, but I don't think that is a drawback where this manga is concerned, you're reading this for the art and the characters and that this manga has in *spades*
This entire review has been hidden because of spoilers.
Este manga podría resumirse muy rápidamente, es como si "La rosa de Versalles", el clásico shoujo de Riyoko Ikeda, hubiese sido remakeado por Suehiro Maruo. Se trata de una historia basada en las memorias del verdugo francés Charles-Henri Sanson, tercero en la línea de la familia de los Verdugos del Estado francés durante los siglos XVIII y XIX. La mayor parte de la actividad profesional de Charles-Henri tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVIII francés, así que el pobre Sanson tuvo la desgracia de vivir tiempos de cambio sumamente interesantes, concretamente los acontecimientos que condujeron a la Revolución Francesa y la propia Revolución, lo que le provocará múltiples conflictos, tanto familiares como morales y personales en su evolución como personaje, desde el rebelde y moñas idealista de la adolescencia, hasta convencido ejecutor de la voluntad del Rey y el Pueblo, de su condición de herramienta de control del orden social, y, finalmente, alcanzar la convicción de su "inocencia" a pesar de haber ejecutado a más de 3000 personas durante su vida laboral.
Es un manga que me ha resultado bastante extraño, como decía parece un shoujo pero pasado por el tamiz de múltiples influencias, tanto gráficas como de tono que recuerdan mucho a Maruo, sobre todo la perversidad moral en lo temático y tonal, el amaneramiento y artificiosidad en lo gráfico y narrativo y la influencia del decadentismo, el modernismo o el simbolismo (abundan mucho las metáforas narrativas en paralelo a la acción, los elementos de la historia metaforizados en frutas, insectos, fenómenos de la naturaleza...) en el preciosismo gráfico que domina el tebeo. Sakamoto también se recrea en los aspectos más gore del relato, las inevitables ejecuciones que se relatan minuciosamente, realizando brutales ejercicios de tensión narrativa, o los abundantes encuentros sexuales que casi siempre resultan enfermizos y escabrosos.
Pero por otro lado, todo este barniz eroguro tan fino se inserta en un relato que maneja alguno de los códigos del shoujo o el yaoi (manga de temática gay para audiencias femeninas), desde el diseño de los personajes principales, andróginos, lánguidos, extremadamente bellos con magníficos pelazos (aunque resulta muy chocante ver representado a Robespierre como un Locomía a punto de petarlo en Ibiza, la verdad) sexualmente, o mejor dicho, sentimentalmente, ambigüos, representados con extrema delicadeza y detallismo en el dibujo, hasta el tono artificioso (no es peyorativo) del conjunto, que recuerda a una lujosa ópera, pasando por la forma de plantear los conflictos sentimentales o morales de los personajes, expresados a grandes voces por los mismos o por el narrador omnisciente, a modo de coro, en dramáticas splash pages. Dichos conflictos, subtextos o temas-fuerza, que son muy abundantes (la libertad y el destino marcado por nacimiento, la justicia social, el idealismo, la violencia en un contexto político, nuestra responsabilidad en las buenas y malas acciones que cometemos y un largo etcétera) y a menudo erráticos, que normalmente en los mangas se dejan muy claros al lector, aquí ya se subrayan de forma dramática y teatral. El resultado de esta extraña mezcla de shoujo decadente, guarrería, sexo chungo, manga histórico, ópera-rock visual-kei y una progresiva experimentación con la narrativa que en los últimos tomos de la segunda parte, "Innocent Rouge", va incorporando capas de (i)lógica temporal y elementos fantásticos (esas irrupciones de nuestra realidad contemporánea en la Revolución Francesa, o el Golem, metáfora del Pueblo que, ahora sí, irrumpe estruendosamente en la realidad de los personajes), es un tebeo ya digo que para mí ha resultado extraño pero adictivo, un poco como la absenta que en al principio amarga pero a la que acabas cogiendo afición, o mejor dicho, vicio.
Finalmente señalar el espectacular trabajo gráfico de Sakamoto y su equipo, que se apoya con profusión en fotografías (todos los fondos, por ejemplo, algo que a mí no me gusta, es como la rotulación mecánica, no resulta orgánico, pero imagino que resulta inevitable en este caso por necesidades de producción), combinado con su espectacular estilo fotográfico hiperrealista y ultraestilizado. Narrativamente a mí me ha convencido menos, no es que el tebeo acabe convirtiéndose en una colección de cromos pero sí que su narrativa especialmente "distendida" le obliga a fragmentar la acción en multitud de viñetas mediante recursos que acaban por resultar repetitivos; por ejemplo, el primer plano de la mirada de los personajes para representar impacto emocional se repite decenas de veces a lo largo de la narración. Sin embargo este estirar el tiempo funciona muy bien en las agónicas escenas de ejecuciones, necesariamente angustiosas y asfixiantes.
Definitivamente Marie es quién se lleva el protagonismo de Innocent Rouge, pero pecaría si dijera que los mejores momentos son por parte de ella, porque Charles Sanson joven, cuando era adolescente, es quién más brillaba tanto en historia como dramatismo. Pero eso es lo que lamento, porque habiendo historias tan interesantes que cintar en la revolución, se dedican a plantear reflexiones válidas, pero poco vistosas. Todo lo filosófico y reflexivo está, pero un poco superfluo y apresurado, quizá con el afán de contar la mayor cantidad de historias, pero que se tropieza torpemente en el camino.