Este libro me acordó mi época de bachillerato: una tormenta de hormonas, exploración sexual, amigos entrañables, el picadito de micro fútbol mientras las niñas hacian la porra, fiestas en casas que terminaban en las primeras borracheras y anécdotas para hablar toda la semana... En mi caso, de mis mejores épocas. 🥲
Ganador del Concurso Literario de la Cámara de Comercio de Medellín en 1992, Un beso de Dick se convirtio en un libro de culto y revolucionario en el amor.
Molano decía: el problema lo tienen los otros, un gay no tiene ningún problema con ser gay. Y precisamente ahí está lo bello, el culto y lo revolucionario. Molano nunca busco deliberadamente convertir su obra en una denuncia o un símbolo de militancia para la población LGBTQ+, pero aun así, indirectamente su obra dio un sentido de representación a la vulnerabilidad, a la diversidad, a los estigmatizados, señalados y segregados, pero sobre todo, es una representación del AMOR, del amor entre dos hombres, pero que no es un amor gay u homosexual, es simplemente y en todo su esplendor: AMOR a fin de cuentas.
"Dios, yo debería quedarme ciego. Así Leonardo podría echarme su brazo todo el tiempo. Y nadie diría nada".
Felipe es un adolescente, se encuentra en ese umbral sombrío y aburridor, de pasar a ser un joven bachiller a un adulto primiparo, de una selva que lo espera al acecho, que lo pisoteara y le cerrará diferentes puertas en la cara, mientras ingenuamente va en busca de sus sueños (un guiño al Guardian entre el centeno). Felipe nos narra por medio de sus pensamientos melancólicos, aquello que siente frente al amor que empieza a florecer por uno de sus grandes amigos, y como debe lidiar con ello, para poderlo expresar y sobrellevar, en una época homofóbica, hipócrita y acusadora hacia aquello que no comprende y no acepta el canon; y a través de largos diálogos muy típicos, eróticos, graciosos y de extensos silencios, se desarrolla una vida colegial, con sus clases, sus compañeros de curso, sus partidos de micro fútbol, sus fiestas, y ese descubrimiento sexual, tan enredado y lleno de hormonas alborotadas.
En medio de esa pubertad en erupción, conocemos a Leonardo, intimo amigo de Felipe, un joven sensible, de mirada triste, gustoso por la poesía, pero con sueños de ser veterinario. Felipe y Leonardo, veran en los ojos del otro, aquello que nunca han sentido por las novias que han tenido. Sentiran y se expresarán un amor genuino, inocente y puro, y siendo víctimas de su época, lidiaran con los prejuicios y los obstáculos de tener que ocultar sus sentimientos, que no son más que el hecho de querer amarse.
"...Claro que Leonardo dice que no sería bueno; porque todo el mundo pensaría que es… como una historia de maricas. Y no una historia de amor".
Ha sido todo un gusto descubrir a este autor y la obra que dejó. Una obra y en este caso un libro bastante autobiográfico: Molano era gay, tuvo un gran amor llamado Diego, el cual murio de VIH en los años 80, dejando una profunda tristeza en Molano, pero también una musa encargada de alimentar sus obras. Molano moriría en 1998, también por las mismas causas que acabaron con la vida de su gran amor.
Estoy convencido que aquellos que hayan amado profundamente a alguien, dónde la represión de unas posturas sociales o herencias religiosas, impidieron un libre desarrollo de ese amor, independientemente de ser heterosexuales, gays, etc, con este libro se acompañaran, se comprenderán, y se abrazaran por un sentimiento universal de respeto, por un amor digno y libre.
"-Pero no se ponga así, profe...
-Miren, muchachos: leer..., además de enriquecer las ideas, como siempre hemos dicho aquí..., más que eso, es un ejercicio de vida; si la descubren, verán que puede ser una experiencia tan vital como una caricia, o como una despedida... Por los libros podemos conocer..., y compartir, el mundo que está más allá de la punta de nuestros dedos: yo no conozco París, pero he leído a Víctor Hugo, y he leído a Baudelaire y ya París está en mi corazón; cuando algún día la visite, la voy a saludar como a una vieja amiga; y cuando camine por sus calles, sentiré que regreso a las calles donde jugaba siendo niña...; porque en los libros no solo he visitado otros lugares; también he visitado mis sueños".