Empecé el libro hace años. Desde entonces lo he amado, pero los últimos dos capítulos (que con casi la mitad del libro) fueron en particular fascinantes. El recorrido completo analiza las implicaciones éticas, morales, filosóficas, ontológicas y prácticas de la relación entre la humanidad (como especie y como individuos) con la tecnología y en específico sobre la cibercultura, sus alcances, sueños y puntos ciegos.
Los temas tratados van desde los mitos, coincidencias e influencias new age en nuestra relación con la tecnología, hasta la música, las artes plásticas y el cuerpo y su política. Gran libro.