Es un poco extraño que este libro de Christoph Biermann llamara mi atención cuando me topé con el en la sección de remates de mi librería local. No soy, ni por accidente, un aficionado del fútbol. Los goles no me inspiran ninguna sensación sublime ni tampoco me apasiona discutir las mejores estrategias en la cancha, por lo que suelo esquivar las grandes polémicas del balón, como la reciente decisión del árbitro en el partido entre Perú y Uruguay en Montevideo.
Sobre tecnologías de información, análisis de probabilidad y la 'revolución de la data', como la llama Biermann en este libro, tampoco estaba muy enterado. Quizá fue esa doble ignorancia la que me atrajo a la posibilidad de introducirme en ambos temas a través de una crónica de las profundas transformaciones que ocurren en el paisaje deportivo en los últimos quinquenios. Este libro es un relato de un experimentado periodista sobre el advenimiento y proliferación de variopintas métricas y modelos estadísticos para hacer otorgar sentido a sets de datos y lograr predecir resultados con un poquito más de certeza frente a la "eterna predisposición del fútbol a los eventos aleatorios" (p. 187)
A lo largo del libro el autor se entrevista con varios de los protagonistas de esta revolución, llevándonos alternadamente por famosos estadios, canchas de clubs de segunda división y salas de conferencias de startups en Alemania, Inglaterra y los EEUU para presentarnos a una serie de iluminados personajes. Asi conocemos las historias de innovadores DTs y outsiders --entre académicos advenedizos, blogueros aficionados y exiliados de otros deportes más matematizados como el basket y la Fórmula 1-- dispuestos a acabar con los sesgos cognitivos que dominan las discusiones, y no pocas veces, decisiones futbolísticas.
Aunque la informacion sobre victorias y derrotas, goles acumulados, pases exitosos, tiros atajados y tiempo de posesión de pelota nunca ha sido escasa, la tabulación de estos datos no ha sido siempre esclarecedora. Hasta ahora. Contra las falaces expectativas de que un equipo ganador necesariamente repetirá el éxito con facilidad, Biermann contrapone la percepción del fútbol como un deporte "parecido al ajedrez pero con dados" (p. 46). ¿Cómo entender, entonces, el azar? Apertrechados con sensores corporales, múltiples cámaras a lo largo de la cancha y software de análisis espacial, los nuevos "hackers" tratan de dar vuelta a la incertidumbre con modelos que le otorgan nuevo sentido a la data acumulada. Así, métricas como el "Peligro Esperado" u "Oportunidades Creadas" cruzan varias fuentes de información para producir cifras que permiten cuantificar y comparar dimensiones del juego que antes podían resultas imperceptibles o confundidas en un vago sentido de suerte o incluso destino.
La métrica que más aparece en el libro es una que no sé como traducir. "Packing", inventada por el ex-jugador Stefan Reinartz es un buen ejemplo de como la data está transformando el deporte. Segun explica Biermann, packing mide la calidad de un pase a partir del número de oponentes gambeteados por un jugador determinado. Biermann nos cuenta la historia de sus origenes, así como su popularización tras ser adoptada por un popular comentarista televisivo. Al extenderse más allá de los camerines de los técnicos deportivos, las métricas han transformado no solo la estrategia de los equipos, sino también la manera en que se discute el juego entre aficionados y tahúres profesionales.
Como lección de sus observaciones y entrevistas en el campo, Biermann concluye que la data, ya sea cruda o cocida mediante estadísticos que condensan en cifras objetivas diversos aspectos del juego, no es suficiente para tomar decisiones correctas ni para juzgar con justicia a un equipo o jugador individual. Se necesita siempre del contexto para su correcta interpretacion (p. 166) y, mas que números mágicos que desentrañen el secreto final del éxito, la data debe ser utilizada como un soporte de pequeñas mejoras sostenidas en el tiempo.
En general se trata de un libro entretenido e informativo, producto de un erudito del deporte. Incluye muchas referencias a jugadores históricos y equipos de diversas ligas que los aficionados, estoy seguro, reconoceran inmeditamente. Por mi parte, lo encontré a veces un poco excesivo en su recurso a la anécdota. Podría haber sido editado un poco más, ya que algunos capítulos son excesivamente largos y contienen muchas digresiones que distraen del tema central.