Este libro es increíblemente útil y está muy bien explicado. Luego uno puede ver a sus semejantes y leerlos casi como a una gota de agua, y aprende también a controlarse mejor a sí mismo... lo que quiere reflejar, etcétera. No es mentira, además, que, cierta actitud corporal y cierto tono, al final modifica el mismo ánimo. Es decir, si yo me muestro con seguridad, aunque no la sienta... la sentiré. O, como dicen los orientales, sonreír para después SENTIRLO. Algo así.
Este libro es tan bueno y fácil y etcétera, que como profesora lo he citado a destajo, a la hora de enseñar lenguaje no verbal, tan o más importante que el verbal. He interpretado carátulas de discos de artistas famosos, he descifrado cosas que le importan a todos - o a los adolescentes, mis alumnos - para dar a entender LO INTERESANTE QUE ES. Porque lo es, y también es divertido y decidor. Yo me he estado fijando en todo eso desde que tengo 15 años, cuando felizmente me regalaron este libro... aunque no siempre logre aplicar sus conceptos como querría, porque como todo ser humano, a veces fracaso estrepitosamente.
Yo lo recomiendo a todo el mundo, porque es una desgracia la mala comunicación, para todos. Debiera ser obligatorio. Todos deberían leerlo. No solo da conocimiento, también da veracidad, ternura, comprensión.