Nunca podré ponerle a esta historia menos de 5 estrellas, no? Es excelente.
Me encanta que en este tomo pudimos enterarnos más cosas de algunos personajes por ejemplo de Gen, que en sus propias palabras dice ser "el hombre más adulador del mundo". No le interesa quien muera en el intento, él solo quiere estar en el bando ganador. Este se gana una buena paliza de Magma, un imbécil de la aldea que solo quiere ser el líder porque lo confunde con Senku, y cuando lo creemos muerto, vemos que está bien vivo porque se llenó de paquetes con jugo de bayas para simular sangre falsa por si algo así le sucedía. Un movimiento extremadamente inteligente porque todos en este manga lo son. Y en un abrir y cerrar de ojos, luego de que lo curen y de hablar un poco con nuestro protagonista, el mentalista desaparece y nos enteramos por Senku que este le pidió si podía prepararle una Coca Cola en el mundo de piedra. Un hombre frívolo con formas frívolas como diría nuestro científico.
Y eso le basta y sobra a Gen para correr a Tsukasa y decirle "Hey, que Senku-chan está bien muerto", ¿cómo no amar a nuestro mentalista?
Por otro lado empieza la carrera por preparar el medicamento para Ruri a la vez que nos enteramos de los juegos de la aldea, quien los gane se casará con ella y es prácticamente obligatorio que lo hagan para poder curarla. Hacer vidrio, conseguir un laboratorio y ácido sulfúrico, cosas por las que deben correr para llegar a tiempo y claro que llegan, si Senku, Kohaku y Chrome más Suika son el mejor equipo que puede existir porque además se les suma Kaseki, el anciano artesano de la aldea. Otro personaje que me encanta, aquí no hay ninguno que no me guste.
Hay algunas partes en específico que amé mucho referente a lo que dije al inicio, de conocer más a los personajes. Primera es la mirada de nostalgia de Senku al ver su nuevo laboratorio y recordar su cuarto, lleno de las cosas que su padre le había comprado para poder seguir su sueño. El haber visto un poco más de la amistad que fueron forjando él y Chrome, tanto que el último se niega a dejarlo solo en una misión suicida, confiando su vida al otro sin dudarlo un segundo. Chrome hace lo que sea por sus amigos, igual que Senku. Y por último, el momento donde ambos van a buscar ácido sulfúrico y nuestro científico se lanza sin pensarlo a ello. Chrome le dice que "no puede ser tan temerario como él" antes de notar algo que no había visto antes: su amigo está temblando. Senku está muerto de miedo, ¿quién no lo estaría? Eso es algo que me gusta mucho de él, que no es un protagonista invencible sino todo lo contrario. Es solo un chico que está haciendo hasta lo imposible por lograr sus objetivos, pero con mucho esfuerzo de por medio. Claro que tiene miedo, esa exploración puede costarle la vida.
Y para terminar, la sacerdotisa Ruri nos deja loquísimos hablando del apellido de Senku, un concepto que no existe en ese mundo de piedra, y nos dejan a las puertas del inicio de los juegos de la aldea. Fue un tomo excelente, realmente todo me ha encantando.