"Hermano, cuando los cristianos han podido nos han muerto; y si mañana pueden matarnos a todos, nos matarán. Nos han enseñado a usar ponchos finos, a tomar mate, a fumar, a comer azúcar, a beber vino, a usar bota fuerte. Pero no nos han enseñado ni a trabajar, ni nos han hecho conocer a su Dios. Y entonces, hermano, ¿qué servicios les debemos?". Lucio Mansilla es un claro ejemplo del hombre de la Generación del '98: hombre muy culto, viajado, e instruido. Luego de trotar por Europa y otros continentes, vuelve al país y se alista en el ejército. Lucha contra el Paraguay, y nombrado coronel, entre el 30 de marzo y el 17 de abril de 1870 parte en una misión a territorio ranquel a tratar de lograr la paz con tres caciques: Ramón, Mariano Rosas y Baigorrita. Parten casi sin armas , con provisiones y regalos para los indios. Este libro narra la experiencia, el encuentro con los indios ranqueles, sus tolderías, los cautivos, las tramoyas políticas, el entendimiento con los caciques. Con una prosa muy amena, casi un libro de aventuras, el autor nos describe costumbres, entramado social, político y religioso de las diferentes tribus. Si bien Mansilla es del pensamiento "civilización y barbarie", este acercamiento hace que reflexione todo el tiempo acerca de la cultura indígena. El choque se hace notar, mientras para el hombre blanco la tierra es de quien la trabaja, para el indio la tierra es del que ha nacido en ella. Por momentos divertido, la desconfianza de los indios se va relajando, logrando el coronel Mansilla una relación de amistad. Interesante el cambio de mirada que va desarrollando el autor con respecto a los ranqueles. Gran pensador de la época, cita a Voltaire, pasando por Platón y Shakespeare, pero le cuesta descifrar ciertas creencias de los autóctonos. Lamento que no sea muy leído hoy en día, que se prefieran los clásico de otros países. Yo recomiendo que le den una oportunidad, que se adentren en la pampa profunda y conozcan de cerca estos personajes. Les juro que no se van a arrepentir.