Siguiendo las aventuras de Rio desde donde se dejo en el volumen anterior, podemos apreciar las ciudades y las comidas que se le presentan en su viaje hacia el pueblo de Yagumo. Pero lo más importante es el descubrimiento de los semi-humanos, de su pueblo, sus tradiciones, y una asesina que quiere acabar con Rio a toda costa.
En su recorrido, en la ciudad de Strahl, logra encontrar comidas con nombres que Haruto reconoce de su vida en Japón, lo que lo incita a encontrar nuevos ingredientes, a incursionar sobre el mundo de la cocina, y a aprovisionarse de buena comida. Es un lindo detalle que se aprecia mucho en estas novelas, que aunque parezca trivial, es importante que resalte que algunos ingredientes están en este mundo, y otros no.
Su viaje se ve interrumpido por una asesina. Una niña semi-humana, controlada con un aparato de sumisión, que querrá matarlo a toda costa. Sin embargo, Rio logra derribarla, y la deja libre de la esclavitud. Con la nueva libertad que la niña, llamada Latifa, posee, se le unirá en su viaje, y se encontrarán con más semi-humanas como Latifa.
Este volumen me aburrió bastante. Quizá porque no me conecté con el mundo de los semi-humanos. Si bien es muy interesante porque Rio aprende muchas nuevas cosas del mundo, y vemos tradiciones y formas de vida de otra raza, me sentí perdida, un tanto aburrida por momentos, y solo quería que termine. Sin embargo, me pareció de lo más interesante el tema de los ingredientes y las comidas, las enseñanzas sobre las artes espirituales, y la nueva raza en general, junto a dos momentos que me parecieron cruciales y que seguro tendrán mucha repercusión en los otros volúmenes. Quiero saber qué pasa con esas dos cositas 😱, y por supuesto, qué es lo que ocurrirá una vez que Rio llegue a Yagumo.