Al igual que la novela “La semilla del diablo”, esta spoilea con su título, pero en realidad eso es lo de menos.
Seguimos las andanzas de una familia a quienes sus miembros se les aparece un monje con una máscara, el que sólo les replica desdichas futuras. Ellos empiezan a huir de sus propiedades, pero por ello no les dejara de pasar cosas.
Al igual que en Melmoth, es narrado con historia dentro de otras, y mediante diarios. Una amplia variedad de estilos narrativos que tendrá que estar muy atento para no perderte en esta muñeca rusa literaria.
Lo fantástico no aparece, pero si una ambientación maravillosa, en la que visitamos castillos, abadías, palacios, posadas en las que las olas del lago golpean sus muros… Algunos momentos con buena tensión, que nos activa nuestros miedos. Y como no: hasta el final no entenderemos el por qué de todo.
Buena novela poco conocida injustamente, que es mejor que Melmoth.