Uff, como he disfrutado este libro. Me lo he pasado pipa con esta novela policiaca made in spain
No le faltan ingredientes para ser uno de esos libros que me gustan: un asesinato a resolver, una pareja de investigadores un tanto peculiar -pero sin pasarse en estereotipos-, algunas pistas que va dejando por el camino y llegado el momento se retoman para dar algunos giros en la historia.
Lo mejor, ese tandem que forman el inspector Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez. Mira que me he reído con muchas de las escenas, la parquedad, brusquedad y concisión de un maño frente a los rodeos linguistícos de estos gallegos. Un humor español, una frase o una expresión directa, sin filtros, a bocajarro, tal como la solemos "soltar" aquí, que empieza ya en las primeras páginas cuando se descubre el cadáver, continúa con el interrogatorio a la asistenta y sigue apareciendo a lo largo del libro.
Me ha gustado mucho el estilo. En las pocas páginas que tiene esta novela ha sabido perfilar los personajes sin descuidar la ambientación de las escenas, de una forma concisa, sin perderse, centrándote y delimitando para que no pierdas detalle.
Mantiene una estructura de capítulos cortos, que agiliza su lectura. No están numerados. El título de cada capítulo, aunque ya la he visto en algún libro, sigue siendo original: una palabara, seguida de todas sus acepciones, que te prepara para lo que vas a encontrar a continuación. Puede que la palabra aparezca mencionada expresamente en el propio capítulo o no, pero en cualquier caso, ha sido una buena elección. No son palabras raras, la mayoría de sus acepciones son conocidas, aunque algunas me han resultado curiosas.
La investigación policial, no ha estado mal. Con los datos aportados, en algún momento durante su lectura me he planteado "podría ser ..." y acerté, pero sigues leyendo, dejándote llevar por la trama y los giros que introduce Leo Caldas. Cualquiera de las opciones que se van presentando son coherentes con la información que tenemos, pero no siempre surgen gracias a un nuevo hallazgo que cambie el curso de la investigación, sino a un "fogonazo" en la cabeza del inspector Leo Caldas. Es el único pequeño pero que le he encontrado al libro, aunque entiendo que con tan pocas páginas tampoco puedas "entretenerte" demasiado.
Es un libro que tenía entre los pendientes de mi "joyería" desde hace mucho tiempo, a la espera de que se publicase el tercero y así pegarme un atracón, que ha cumplido con creces las altas expectativas que tenía. Por tanto, no puedo más que recomendarlo.
Valoración: 9,5/10
Lectura: Enero 2020
Y ahora, voy a por el siguiente: La playa de los ahogados.