"La mer et le ciel, et les gens qui écrivaient, combattaient, étudiaient, ceux qui enseignaient, racontaient et priaient, tous ne dureraient que le temps d’un soupir, une nuée de brouillard dans les collines, mais la terre était éternelle. [...] La joie et la gentillesse passaient, vivaient et étaient oubliées, et ce qui restait dans les chansons, c’était l’Ecosse des brumes et de la pluie et les cris de la mer. [...] L’Ecosse vivait, elle ne mourrait jamais, la terre leur survivrait à eux tous, à leurs guerres et à leurs Argentines, et les vents continueraient à souffler sur les monts Grampians en apportant les orages et les pluies et la rosée qui faisaient mûrir les épis – longtemps, bien longtemps après que toutes leurs petites mesquineries dans la lueur du soir seront mortes et oubliées."
— Lewis Grassic Gibbon, 'Canción del atardecer' 🍂
¿Qué se puede decir cuando una termina de leer una joya como esta? ¿cómo hacerle justicia a un libro que se ha adorado de la primera a la última página?
Difícil tarea, pero 'Canción del ocaso', auténtica joya de la literatura escocesa publicada en 1932, bien merece una entrada. Una de esas entradas que se escriben desde el corazón y profundamente emocionada.
Esta es la historia de una pequeña comunidad de campesinos del noreste de Escocia justo antes, durante y después de la Primera Guerra Mundial. La vida no es fácil cuando uno depende de la tierra, del trabajo de sus manos y de los caprichos del tiempo. Y eso lo sabe bien Chris Guthrie, la protagonista de la novela.
Conocemos a Chris cuando apenas es una niña que corre por las colinas de Kinraddie, la cabeza perdida entre lecturas y ensoñaciones. Chris ama profundamente la tierra que la ha visto nacer, pero al mismo tiempo es consciente del duro destino que le espera cuando deba hacerse cargo de su propia granja y de su propia familia. Lo ha visto en los ojos de su madre; en esa mujer cansada, melancólica y rota que recuerda con nostalgia los tiempos felices de su infancia...
Pero desgraciadamente la niñez no es eterna, los años pasan y, muy pronto, Chris debe hacer frente a la dura realidad.
Su sueño de convertirse en maestra debe postergarse cuando la tragedia golpea directamente a su familia. Dos opciones se abren entonces ante ella: ¿empezar de nuevo lejos de su hogar o aferrarse a él y compartir su destino?
'Canción del ocaso', novela de iniciación, canto de amor a la tierra escocesa y testamento de un mundo perdido, es uno de los libros más bellos y a la vez más duros que he leído en mi vida.
Las descripciones de la naturaleza, del paso de las estaciones en este rincón de Escocia, perdido entre el Mar del norte y un mar de colinas y brezales, son tan hermosas que cortan la respiración. Es la belleza de una Escocia salvaje que va transformándose al mismo tiempo que el nuevo siglo...
Lewis Grassic Gibbon retrata con minuciosidad y con inmenso cariño la vida de esta pequeña comunidad de campesinos escoceses. Pero lo hace sin concesiones. La vida es dura, cruel e injusta. Estos hombres y mujeres, moldeados por el tiempo y el trabajo, aman y sufren. Saben acariciar pero también golpean con mano de hierro, incluso a los que más quieren. Y a pesar de todo uno los compadece y entiende; no son mejores ni peores, simplemente son humanos. Personas de carne y hueso que casi parecen salir de las páginas de 'Canción del ocaso' para confiarte al oído su propia historia, sus anhelos y pesares...
Jean Murdoch, Long Rob, Chae Strachan, Ewan Tavendale...y, como no, Chris Guthrie, una joven inteligente, salvaje, valiente y bondadosa, encabezan una lista de personajes que no voy a olvidar en la vida.
¡Cuánto he sufrido cuando la modernidad termina por encontrarles, cuando los estragos de la guerra se dejan ver en sus cuerpos y en sus corazones!
Canción del ocaso' se cierra con las notas melancólicas de 'Las flores del bosque' una canción tradicional escocesa. Con los personajes supervivientes congregados sobre una colina despidiendo a sus seres queridos. Sobre ellos cae la lluvia y resuenan los acordes de una gaita.
Es el canto de despedida a un mundo desaparecido. El canto de amor de un escritor a la Escocia que conoció y que, pese a los cambios, todavía permanece viva.
Inmenso coup de cœur pues por este libro que os recomiendo de todo corazón.