En comparación con tomos anteriores siento que la historia decae un poco y son los personajes secundarios quienes se lucen más.
Y bueno, resulta algo obvia la forma en cómo se resolvera la situación en cuanto a la nueva obra que van a presentar, intentando desarrollar algunas ideas en donde prueban lo que mejor se les da así como con algo nuevo y siendo la última la vencida deciden explorar una idea totalmente alejada de su zona de confort a raíz de un consejo de Hattori, ya que en este punto es más que evidente que Miura los ha ido aconsejando con la ayuda de él.
Es aquí donde tiene desarrollo lo mejor de la trama de este tomo, ya que a partir del consejo de Hattori, Takagi empieza a idear lo que será su próxima historia, pero para que esto suceda pondrán en práctica ciertas maniobras detectivescas que provocarán varias situaciones sumamente graciosas, que dicho de paso, me han hecho reír mucho, sobre todo una que involucra a dos personajes que están en el mismo ambiente que ellos.
La amistad que tienen, sin duda es lo mejor de esta historia, lo mucho que se apoyan y entienden es íncreible y es esta misma relación de camaradería y amistad, lo que provoca que siempre sigan adelante en todo lo que se proponen.
La idea para la historia que van a presentar resulta muy diferente a todo lo que han venido haciendo, es interesante y tiene una propuesta que hasta ahora no se ha visto en la revista, pero ahora lo más importante y el reto a vencer es si esa historia que van a presentar es lo suficientemente buena como para competir en contra de Niizuma e Iwase y al presentarse a la revisión, éso es precisamente lo que provocará un largo debate y discusión entre los editores.
El saber cada uno de sus puntos de vista y los pros y contras en su votación, sin duda ha sido muy ilustrativo, llegando a la conclusión de que al final los que tendrán la respuesta de si es una obra lo suficientemente buena para superar a Niizuma e Iwase, son los mismos lectores, por lo que como era ya más que evidente, la historia de los Ashirogi se aprueba para convertirse en serie.
Y con la buena nueva para ellos se avecinan algunos cambios que sin duda no me esperaba y que auguran que todo lo que esta por venir será interesante y un reto que involucrará al resto de sus compañeros mangakas, motivándolos a superarse para no quedarse rezagados.
Ahora bien, tengo que mencionar a algunos de los personajes secundarios que a mi parecer sobresalen en este tomo aunque no tengan tanto protagonismo o aparezcan en unas cuantas páginas.
Empezando por Miura, tengo que decir que se luce y se reinvindica bastante, es un personaje que ha crecido mucho a partir del tomo anterior y me gusta mucho el cambio que ha dado; curiosamente a causa de un comentario dicho por otro editor, y es aquí donde él se empieza a preocupar por los Ashirogi y deja a un lado esa obsesión de conseguir a como de lugar una serie; deja su orgullo y pide cosejo a Hattori aunque no tenga muy en claro lo que quiere lograr con sus propuestas porque sabe que la situación en la que se encuentran es algo delicada y lo que necesitan ahora es toda la ayuda y consejos posibles. Él se verá también afectado de manera bastante particular por la obtención de la serie de los Ashirogi y es algo que no me esperaba.
En cuanto a Hattori, desde el momento que conoció a los Ashirogi se ha preocupado mucho por ellos, pero es en el tomo anterior y éste donde pone manos a la obra para intervenir y motivarlos de manera más activa, siendo que al final por petición de Miura es cuando sus consejos son tomados de manera más literal. Y tal como Miura, a él tambien le afectará de manera muy particular el hecho de que los Ahisrogi consigan su serie y de lo cual tampoco me lo esperaba, esto sin pensarlo dos veces es un hecho que augura muchas cosas buenas.
Hiramaru, pobre Hiramaru, claramente sigue siendo manipulado por su editor para que no huya y siga con su serie y la motivación que tiene para hacerlo y la manera en cómo su editor la usa para chantajearlo resulta sumamente graciosa, cada vez que aparece este personaje, sin duda me río un montón.
Finalmente, Shizuka tiene una mayor participación y es sin duda su editor quien ha logrado que finalmente pueda interactuar un poco más con algunas personas, siendo como sea reconozco que Yamahiza es un editor que hace un excelente trabajo, ahora lo que no me esperaba es cierta elección que Shizuka tiene a partir de algunas propuestas que le da Yamahiza para inspirarse y mejorar su obra, este editor es de lo que no hay.
Y Niizuma sigue siendo un personaje que con poca interacción resalta por lo que dice y hace, solo espero que pueda aparecer más y tenga una participación más activa ahora que los Ashirogi vuelven a enfrentarse a él en las páginas de la Jump.
El próximo tomo augura algunos cambios y cosas interesantes, desde una rivalidad renovada por parte de Iwase como algunas ideas nuevas para poner en práctica para desarrollar y mejorar la manera en hacer su serie, que se le han ocurrido a Mashiro, lo que sin duda aumenta mis expectativas para que la historia vuelva a recuperarse depués de este tomo.