Tuve que leer este libro para el curso de Antiguo Testamento II con el Dr. Jim Hamilton en el Southern Baptist Theological Seminary. Copio un extracto de la reseña que hice:
F. F. Bruce, licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad de Cambridge, doctor en Teología de la Universidad de Aberdeen y Titular de la Cátedra John Rylands de Exégesis y Crítica Bíblica de la Universidad de Manchester, pone de manifiesto su erudición, su diligencia en la investigación y su entrenamiento en humanidades, en su libro Israel y las Naciones. Su objetivo es presentar lo que él llama “una narrativa política” (14) de la historia de Israel desde su salida de la esclavitud en Egipto hasta la destrucción del segundo templo en el año 70 d. C. Para ello, utiliza el Antiguo Testamento hebreo como fuente primaria (aunque no tratándolo como Escritura Sagrada, sino como un documento de gran valor y precisión histórica), junto a otras fuentes seculares de información como documentos, inscripciones y monumentos arqueológicos.
Según Bruce, la historia de la nación de Israel es importante por ser el pueblo de Dios. Su religión ha influido considerablemente sobre todo el mundo occidental. El Dios de los hebreos sigue siendo adorado hoy día por millones de personas en todo el mundo. En ese sentido, esta narración particular se enfoca en la forma cómo Dios en su providencia ha tratado con Israel en la historia humana, mostrando el desarrollo histórico de la nación, en interacción con las naciones a su alrededor. Según Bruce, los mismos judíos refiriéndose a su Dios dicen: “No ha hecho así con ninguna otra de las naciones” (13). El libro de Bruce ayuda, entonces, al entendimiento del contexto histórico de la Biblia, mostrándonos la precisión histórica de sus narraciones.
Definitivamente, Israel y las Naciones es un libro serio, bien documentado y útil para el estudio de las Escrituras. No por nada, se le conoció al Dr. Bruce como el “Decano de los Académicos Evangélicos”. A pesar de un enfoque humanista de la historia de Israel, los datos que contiene son invaluables, especialmente la información del período entre los dos testamentos. Asimismo, es valiosa su interpretación de la historia judía como algo que su Dios hizo. El Dr. Bruce cumple su propósito de mostrar por qué el Dios de la Biblia es adorado por millones en nuestros días. No cabe duda al ver el testimonio de Israel que Yahvé es el único Dios verdadero.
Aunque el análisis y descripción de ciertos eventos y personajes se hace teniendo en cuenta mayormente aspectos políticos, económicos y sociales, obviando las razones teológicas y bíblicas, esto no desmerece la obra en su conjunto. La providencia de Dios en la historia de Israel y el enfoque cristiano son claros; y aunque la historia se presenta de forma muy humana, no es entendida de manera puramente secular, sino guiada por Dios. Es un libro recomendado para cualquier estudiante serio de las Escrituras que necesita entender el contexto histórico y político del mundo antiguo para interpretar correctamente la Palabra de Dios.