Era de esperar que el tercer volumen de esta adaptación al cómic de la saga original iba a ser el mejor de los tres. Porque, realmente, la Reina de la Oscuridad ya era el mejor volumen de la trilogía de las Crónicas, y por tanto, si el guión es bueno, el cómic va a ser bueno.
Pero es que además, considerándolo tan sólo como cómic, es muy superior a los dos volúmenes anteriores, porque corrige el fallo que tenían los anteriores: el dibujo ha mejorado muchísimo. ¡Y cómo! Cierto, es un poco caótico el hecho de que llega a haber hasta tres ilustradores diferentes para este último volumen, pero son muchísimo mejores que el ilustrador anterior. Los protagonistas son más reconocibles, el dibujo más amable, más estético, los panales más emotivos y espectaculares. Raistlin - ¡¡casi lloro de emoción!! por fin parece lo que debe ser, un hombre joven, débil, enfermizo, delgado, pero joven al fin y al cabo, no un vejestorio. Lástima que sólo haya sido en este tercer volumen, volviendo a fastidiarse el tema en la siguiente entrega. Lo que prueba que es cuestión del ilustrador. Y desde luego, la coloración de los paneles también es, por fin, adecuada: colorida y luminosa, bien distinguible.
En resumen, un tercer volumen muy por encima de los otros dos previos, y sólo por este vale la pena leer la trilogía entera, redimiendo de sus pecados a las entregas anteriores. Como siempre, recomendado para fans de la Dragonlance que estén ya familiarizados con la saga.