El Minimalismo no trata de vivir con pocas cosas como la mayoría cree. Trata, más que nada, de vivir sin aquello que estorba (anclas), y esto aplica no solamente a cosas materiales, también a aspectos de la personalidad, metas sin sentido, compañeros de trabajo, familiares, amistades, relaciones amorosas, deudas, trabajos o actividades que no dejan provecho alguno en la vida. Los escritores, Joshua y Ryan, explican que su ideología del Minimalismo gira en torno a 5 valores principales: pasión (aquello que amamos hacer), relaciones (personas que fomentan buenos valores y metas productivas en nosotros), salud (bienestar físico basado en el ejercicio y la alimentación), crecimiento personal (desarrollo emocional mediante el cumplimiento de metas a corto y largo plazo) y ayudar a los demás (darle la mano a quien lo necesite de manera desinteresada).
No es una novela, no es un libro de superación personal. Lo veo a manera de ensayo sobre como una vida sencilla, pero significativa, es posible, y que cada persona tiene diferentes circunstancias y enfoques dependido de varios factores personales. Porque, a fin de cuentas, todos buscamos lo mismo: una vida con sentido. Pero hay muchas maneras de lograrlo, no hay una receta establecida, cada persona debe describirlo por su propio esfuerzo y experiencia.