Mantícoras moribundas. Musas desafortunadas. Cortes de realidad. Un universo paralelo escondido en el trastero de un restaurante. Casas que respiran. Vacas alienígenas. Magos enamorados. Mujeres que paren delfines. Adictos sin remedio. Pelucas con escenas navales. Corazones de cristal. Reencarnaciones fatales.
Estos son solo algunos de los temas presentes en estos catorce relatos de corte fantástico (y uno de terror). Todos los cuentos van tocados de algo que no es de este mundo y todos tienen en común una búsqueda de lo bello y lo tenebroso a través de la sexualidad, el absurdo y, cómo no, la magia.
Gabriella Campbell nació en Londres (1981), pero se crio en España y aquí sigue. Se licenció en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (con un experto en Comunicación) y ha sido traductora, editora, correctora, redactora, lectora profesional y casi cualquier otro oficio relacionado con el mundo editorial. Sobre todo es conocida por su blog especializado, Gabriella Literaria, donde escribía sobre mercadotecnia y creación literaria.
En la actualidad escribe para www.lomaravilloso.com, la plataforma que comparte con José Antonio Cotrina.
Tal vez no recomendaría esta obra a mi madre, pero a todos los lectores ávidos de fantasía y buena historias (también aéreos, por qué no) por supuesto que sí. Reseña completa: http://www.libros-prohibidos.com/gabr...
Es un libro repleto de relatos originales, con un contexto fantástico pero con personajes muy reales, muy trabajados. Algunos relatos se hacen demasiado cortos ("Un romance eléctrico","La curiosidad de Tim"). Otros como "Lo inevitable", "Paredes como gargantas", "Ojo por ojo" o "Historia de un plagio" son historias sencillamente redondas, originales y bien estructuradas de inicio a fin. La mayoría de esas historias son de las que se quedan en algún lugar de tu mente para siempre. Y no solo las historias, sino como las escribe, con un lenguaje sencillo y que envuelve al lector, que se siente transportado a los universos de la escritora sin apenas darse cuenta. Por todo esto lo considero altamente recomendable.
Que haya leído este libro es la prueba de que la publicidad subliminal -y no tan subliminal- a veces es efectiva. Llevo tiempo siguiendo el blog de Gabriella y después de leer tantos artículos, al final acabó calando el mensaje de "compra mi libro" XDD
Es un libro de relatos y eso me lo ha puesto difícil a la hora de puntuar. Hay relatos que me han gustado mucho y otros que me han gustado menos. Hay relatos raros, y relatos MUY raros.
El relato que más me ha impactado es el de Musa. Me pareció precioso... hasta que llegué al final. Entonces sentí escalofríos XD *pero soy masoca y creo que es el que más me gusta*
El que más me ha gustado por lo que transmite mientras lees es el de la adicta *no recuerdo el título ahora mismo*. Disfruté mucho de la lectura en los momentos en los que describe sus sensaciones y tal. Y también el de Historia de un Plagio, con esa situación indignante, esa obsesión por encontrar a alguien que se dé cuenta... no sé, me gustó mucho.
Quizá en conjunto me ha fallado que la mayoría de finales tuvieran un giro oscuro/raro. Llega un punto en que ya espero que todo vaya a acabar mal.
Aunque hay dos relatos concretos en los que el final me pareció lo mejor *sin contar el de Musa XD*: el del hombre de cristal y el de las tres predicciones de futuro :3
Eso sí, aunque no es de los que más me ha gustado, el premio al relato más raro es para la chica que pare un delfín. Aún alucino o___o
En definitiva, me ha gustado el libro. No estoy acostumbrada a leer relatos, pero es el formato ideal para leer a ratos :)
Me ha encantado. En algunos tramos, incluso, me ha recordado los "Relatos de lo inesperado" de Roald Dahl. En el humor irónico y la sorpresa de los finales.
Leer relatos siempre es una buena forma de romper un bloqueo lector o de no dejar la lectura cuando no se tiene tiempo. Aunque Lectores Aéreos me ha decepcionado en algunos aspectos, creo que es un buen libro y que si estáis buscando algo que se salga de lo tradicional, aquí lo tenéis.
La conocí a través de Facebook el año pasado cuando José Antonio Cotrina empezó a compartir entradas del blog de Gabriella Campbell en su muro, entonces me entró la curiosidad puesto que estas iban dirigidas a escritores y una hace lo que puede.
Debido al desparpajo que desprende no tardé mucho tiempo en convertirme en lectora habitual de Gabriella Literaria porque sus posts además de ser útiles son amenos, después incluso participé en uno de ellos.
Pero Gabriella además de ser blogger también es escritora y yo había venido a hablar de su novela, sí de la suya: Lectores aéreos, una antología de relatos de corte fantástico, ciencia ficción y terror envueltos en un entorno cotidiano bastante peculiar, diría que la mayoría andan a medio camino entre la dark fantasy y el weird fantasy debido a la mezcla de elementos que podemos encontrarnos en ellos.
La sinopsis no miente en este caso, el lector descubrirá cada uno de estos personajes , no obstante el truco se encuentra en los giros argumentales del final de los relatos, al principio impresionan, después ya los esperas, pero no por esto dejan de ser peores (...)
Esta antología de relatos ha sido otra de esas sorpresas positivas que me he llevado últimamente al acercarme a un libro sin haber leído reseñas anteriores ni haber tenido recomendación alguna. De entrada una de las mejores cosas que tiene es que a pesar de que los cuentos que la componen fueron escritos a lo largo de varios años, muestra una gran coherencia interna en la selección ya que todos los textos comparten un mismo estilo de aproximación al fantástico, sentido de la maravilla y un juego con aquellas constantes que todos sabemos reconocer. La mayoría son muy tradicionales formalmente hablando (aunque los más cortos suelen ser más osados en este sentido), pero contrariamente a lo que podría parecer en un principio, el libro toca temas muy serios y algunos de sus relatos llegan a ser genuinamente pertubadores. Aquí comparten espacio animales fantásticos, asesinos en serie y un relato en particular acerca de un sistema penal alrededor de la reencarnación que ha sido mi favorito del conjunto. En definitiva, un muy buen texto y especialmente recomendable dada la tradicional preferencia que suele tener la novela.
4,5/5. Muy entretenido para pasar el rato; hubo un par de cuentos que no me convencieron del todo, pero los demás fueron chéveres y dos me parecieron impresionantes. Me recordó un poco a Murakami, tal vez no en el estilo, sino en que cada relato contiene un misterio que nunca se ve resuelto, por lo que el lector queda en el aire. Si necesitas que cada historia tenga una conclusión lógica y carezca de hilos sueltos, este libro no es para ti. Si quieres que te batan el cerebro con rarezas, adelante. Y para que sepas a qué atenerte, te daré un pequeño spoiler: en este libro, una niña pare a un delfín.
Hacía mucho que no devoraba una historia en tan poco tiempo. Seguro que la última vez que leí algo de forma tan obsesiva tenía un libro de George Martin entre las manos, enganchada por el morbo y lo sangriento. En Lectores Aéreos la guinda del pastel es que, además de atraerme por todo lo anterior, parecía que alguno de los relatos me hablasen directamente.
La portada me engañó y empecé los relatos sin conocer la temática. El primero me inquietó y me encantó, después de todo el terror espacial es uno de mis géneros favoritos. En el segundo comenzó a salpicarme la sangre, y para cuando llegué al último ya me había convertido.
Desde mi experiencia la antología describe con crudeza una serie de relaciones tóxicas mezcladas con fantasía, pero no por ello menos realistas. Podría decirse incluso que, mediante esa fantasía, nos presenta una visión distorsionada y exagerada de esa realidad haciéndonos partícipes del trauma de los personajes, amplificándolo para facilitar la empatía.
Por supuesto este torbellino se intercala con relatos ligeros en los que el objeto del terror es algo puramente fantástico, lo que nos permite tomarnos un respiro entre tanta crudeza. Algo que en mi caso me ha parecido muy agradecido.
Mis favoritos son "Y diente por diente", "Musa", "El día que desaparecimos" y "Paredes como gargantas" por el impacto que me han provocado.
Me ha costado bastante decidirme entre las 4 o las 5 estrellas. Quería darle cinco, pero algunos de los relatos no me gustaron tanto, así que me he decidido por el 4.
Esta antología de relatos es agridulce. Y no por los relatos en sí (que también (ejem ejem Gabriella MUSA EJEM EJEM)), sino porque necesitabas más de todas las historias y al mismo tiempo sabías que estaban perfectos tal y como estaban.
Hubo dos momentos mágicos con esta antología. Uno fue cuando leyendo mi relato favorito (paredes como gargantas), me entró verdadero miedo por culpa de los ruiditos de mi chimenea. Otro fue cuando en otro relato cuyo nombre no recuerdo, me dí cuenta de que la ciudad que describía era mi ciudad (Granada), sin que lo mencionase en ningún momento. Pero el hablar de las calles, de los recorridos de los buses... ¡Solo podía ser Granada y lo era; me lo confirmó la autora!
Es un libro del que tengo muy buenos recuerdos y que recomiendo muy insistentemente a todo el mundo.
En un principio le iba a poner 4 estrellas, pero los últimos relatos son una maravilla y EL ÚLTIMO RELATO, no diré nada más. La autora escribe en su particular estilo relatos no aptos para todo el mundo, pero para mí sí que eran. Una mezcla de fantasía oscura y adulta muy chula que recomendaré a mis amigas
“La gente desde luego se cree cualquier cosa. ¡Magia! ¡Fantasía! Como si eso existiese”.
Descubrir la identidad de Jack el Destripador, corazones de cristal, romances en la corte francesa, novelas plagiadas, profecías que transforman más de una vida, los mejores libros que jamás llegaremos a leer, pagar por crímenes cometidos en vidas pasadas, aparatos que te permiten escuchar los pensamientos ajenos… Lectores aéreos nos muestra la trampa de lo cotidiano junto a lo hermoso y lo terrible. No puedo hacer más que recomendar que le den una oportunidad, porque los relatos de Gabriella Campbell son todos asombrosos a su manera y sin duda les sorprenderán. Si están buscando buenas lecturas para el #LeoAutorasOct tenéis que añadirlo a la pila.
Una colección de relatos que lleva la fantasía a la esencia de la palabra. Fluidos, interesantes, entretenidos y muy satisfactorios, una gran lectura de viajes y ratos sueltos. Como escritor me encantó leerlo, porque cada relato me daba ganas de ponerme yo mismo a escribir. El estilo es curioso y estético, y la estructura está inteligentemente diseñada. Sin embargo, le vi tres trabas que lo apartan de las cinco estrellas. 1: En algunos (escasos) momentos hay palabras que empiezan en una línea y terminan en otra y no llevan el guión (quizás sea problema de mi lector, no obstante). 2: Me faltó quizás un poco de crítica a algo, pues la mayoría de relatos están hechos para entretener con el "y si..." que para hacernos pensar. No digo que sea algo malo per se, pero siendo una corrección de relatos, echo en falta al menos una dura crítica. 3. El formato de antología de relatos se presta bien a una repetición de personaje, de ambiente, de concepto, y me ha sorprendido no encontrar eso mismo.
En cualquier caso, es una gran lectura para aquellos que disfruten una fantasía más pura.
Esta fue una de mis últimas lecturas del año y la compré tras la la buenísima reseña que leí en El fogón. A pesar de que la primera historia, Ir a morir, me dejó un poco descolocada ya que no sabía muy bien qué me iba a encontrar, la antología solo fue a mejor y no hay ni un sólo relato que no me haya gustado, tanto por lo que nos cuenta la autora como por su manera de escribir. Si tuviera que quedarme con uno, aún siendo dificilísimo, sería El día en que desaparecimos. La fantasía oscura que destilan la mayoría de las historias me ha encantado y también el puntito de mala leche que hay en alguna de ellas. Un magnífico descubrimiento y una autora a la que sin duda seguir.
Tuve la oportunidad de contar con una copia gratuita como lector cero de este libro, por lo que he podido disfrutarlo antes de que salga a la venta.
Se trata de una maravillosa colección de relatos, estupendamente escritos, que mezclan realismo, surrealismo, fantasía y ciencia-ficción de forma tan fresca, elegante y original que es imposible que no dejen una profunda impresión en el lector. Merece la pena seguirle la pista a la autora en futuras obras.
15 relatos fantásticos que han conseguido vencer mi fobia a leer en la pantalla del móvil. Como lector, subjetivamente, "Polvo" y "El día que desaparecimos" han resonado conmigo de forma especial. Un gran trabajo, Gabriella.
4/5 Imprescindible si te gustan los relatos. Un 5/5 sólido si disfrutas del surrealismo y la fantasía más experimental.
Es extraño ponerle cinco estrellas a una antología, pero el estilo de su autora es una maravilla y a eso se le suman unos relatos muy variados.
Empecé a leer con ganas, curiosidad y un gran interés que condicionaron desde la primera página mi opinión. El principal defecto que boicoteó mi lectura (aparte de mi inconstante tiempo libre) es el soporte: soy muy poco dada a leer en digital. Entre que me cansa la vista, no tengo un soporte propio de libros electrónicos que pueda llevarme al metro y el ordenador me reclamaba más para estudiar que para ocio, he tenido que leer poco a poco. Y como no hay mal que por bien no venga, he disfrutado más así de los cuentos, recreándome en sus personajes y escenarios, pero en principio, dejo este como el principal defecto.
Sobre la parte “física” del libro, Lectores aéreos es una autoedición que no tiene nada que envidiar a cualquier vástago de imprenta. Hasta cuenta con alguna que otra ilustración. Ya, de contenido, pues es difícil de generalizar. Así en general, me ha encantado la lectura. Cada cuento es un mundo con sus personajes (diferentes los unos de los otros), sus misterios, su toque de suspense y la inagotable pregunta de “¿Qué pasará luego?”. Algunos son más predecibles mientras que otros te dejan cavilando sobre lo sucedido. Hay escenarios que abarcan desde una puerta, hasta una casa e incluso pequeños mundos. Gracias a esa variedad que te lo pasas bien leyendo, saltando de universo en universo.
Me encantaría hablar de todos, pero es difícil hacerlo sin destripar sus tramas, así que comentaré solo los primeros relatos:
IR A MORIR: Me sorprendió mucho la cantidad de detalles del micromundo que engloban a Circo y sus habitantes. Su historia es sencilla (y muy bonita) y no la alargaría más, aun así, me encantaría leer más de los mundos que se mencionan.
MUSA: Unida a mi predilección por los cuentos se encuentra, también, esa capacidad de contar toda una historia con unas pocas palabras. Sin entrar en detalles, sin profundizar innecesariamente en los motivos, únicamente lo justo y necesario para contar lo que se quiere decir mientras el resto te lo imaginas. Musa lo logra con apenas tres páginas que tuve que releer de lo mucho que me gustaron. Mi favorito.
EL DÍA EN EL QUE DESAPARECIMOS: Este lo leí con una pizca de desinterés. A pesar de que el personaje de Adri no tardó en llamar mi atención por lo curiosa que era, me costó bastante engancharme. Quizás porque el misterio me parecía muy obvio por culpa del título (y que malinterpreté con una teoría completamente errónea), pero no empezó a interesarme hasta el medio-final. Y aunque la historia que cuenta me pareció una de las más intrigantes, también es el que menos me atrajo al principio.
POLVO: De todos los relatos, este es de los que menos oculta su secreto. Pero no importa: es sencillamente precioso (quizás un poquito más que el de las mantícoras).
PAREDES COMO GARGANTAS: Este se me hizo largo, pero no me importó. En tres ocasiones creí que iba a acabar, pero me alegraba que continuara y poder saber más sobre los personajes, aunque lo que sucediera ya te lo imaginabas y no había más sorpresa que saber cuál sería su reacción.
Y hay muchas más historias, bastantes más. Auriculares telépatas, un farsante enamorado de una dragona y hasta adicción por la magia. Algunas son entretenidas, esperanzadoras, mientras que otras tienen un final bastante amargo.
La obra se compone de varios relatos en los que la fantasía y lo onírico se puede respirar en cada página. No he leído nada suyo más allá de su blog, pero creo que la fantasía es un género en el que se mueve bastante, viendo el nombre de sus otros trabajos. Me gusta que ese género no esté monopolizado por hombres, ya que las escritoras pueden aportar muchas cosas beneficiosas a la fantasía y la ciencia ficción.
La temática de los relatos es muy diversa y no se ciñen únicamente a elementos fantásticos, aunque sea lo que abunde: hay mucho realismo en sus relatos, comportamientos humanos que, pese a lo alejado del día a día, son plausibles y hacen una combinación muy interesante. Entre cuidadores de mantícoras, personajes con regresiones en el tiempo o casas con vida, Gabriella ahonda en las relaciones humanas y las acentúa como el motor de la trama: sin ellas, el entorno no actúa en consecuencia.
Otro de los puntos a favor es la sexualidad de los personajes. Hay mucho personaje femenino en el papel protagonista, pero a Gabriella no le da miedo meterse en la piel de un chico a la hora de enfrentarse a un relato. Me da envidia, en cierto sentido, por esa versatilidad que demuestra. Además, la orientación sexual de sus personajes es muy abierta, mostrando una visibilidad del colectivo LGTB que ahora comienza a ser más habitual pero que hasta hace poco era impensable.
La longitud de las historias oscila entre las veinticinco y las dos páginas, y es que muchos de estos relatos se colgaron en su momento en su web, mientras que otros fueron escritos en sus ratos libres. Aún con todo, los relatos breves son lo que son, y no necesitan añadidos. En los relatos largos sí que he echado en falta un poco más de información del entorno del relato, pero en detalles que me llamaban la atención.
En definitiva, creo que en estos años se está revitalizando el relato breve, y eso es una gran noticia. Como decía Pachi Fernández en la entrevista de mayo, los lectores buscan inmediatez y el relato es lo que aporta. Además, es un género con muchas posibilidades y que está hambriento de autores. Gabriella Campbell demuestra moverse como pez en el agua, sin miedo a atravesar las barreras que hagan falta para dar voz a sus escritos. Una lectura muy recomendable para aquellos que no hayáis tenido el gusto.
Aunque hay algún relato que no me convence, «Lectores aéreos» no se merece menos de cinco estrellas. Los ejercicios de estilo y de forma de algunos de sus relatos, la originalidad de todos y la cuidada prosa de Gabriella no merecen menor puntuación. Curiosamente, he visto que «Musa» es de los relatos que más impactan, a mí me parece de los más flojitos. Como ejercicio de estilo,debo destacar «El extraordinario caso de Emil von Trope y Jack el Destripador», que sigue todas las premisas de la literatura anglosajona gótico-policiaca del XIX. Los relatos que más me han gustado son «Ir a morir» (injustamente infravalorado en ocasiones), «El día en desaparecimos», «Polvo» e «Historia de un plagio». Y, cómo no, «Diente por diente» que es puro arte: una buena historia con técnicas narrativas que hacen de este un texto excepcional.
No sabría muy bien cómo definir este libro, y eso que he estado pensando bastante. Al final creo que lo que más le pega es: "perturbadoramente atractivo". La narración a lo largo de los relatos es muy fluida, y eso hace que se lea muy bien, prácticamente del tirón. Lo que me ha atraído más han sido los sorprendentes giros argumentales de los relatos (de tal manera que a partir del tercero ya leía en tensión esperando el impacto), y la manera en que Gabriella juega con la sintaxis para transmitir emociones. Aunque confieso que ha habido un par de relatos que me han resultado flojillos con respecto a los otros, en conjunto el libro me ha gustado y es una lectura que he disfrutado mucho.
Campbell es mejor novelista breve que cuentista. Si bien hay algunos relatos que destacan, la mayoría se sienten con poco trabajo de revisión; por un lado, los más cortos parecerán inacabados; y los más largos, tendrán mucho texto de sobra, datos que más que colorear la ficcionalidad la entorpecen y elementos azarosos. Otra cuestión importante va en torno al registro de los cuentos: hay muy pocos, casi ninguno, de fantasía propiamente. Todos tocan lo fantástico en sus contemporáneas acepciones y la ciencia ficción. Bueno a medias. Son preferibles las noveletas de Las crónicas del fin para acercarse a esta autora.
Me suele costar bastante esfuerzo meterme en mundos nuevos cuando leo. Los primeros capítulos de libros que transcurren en universos distintos siempre se me hacen cuesta arriba, sin embargo, con este libro, nada más empezarlo me encontré completamente sumergida en la realidad nueva que presenta el primer relato. La información sobre el entorno iba llegando de forma natural, pero sin hacerse esperar; sin que quedase forzado, pero tampoco aburrido. Así que el primer relato me atrapó y ya me quedé enganchada. Reseña completa en mi blog: https://mayleecosas.wordpress.com/201...
Se trata de una colección de relatos fantásticos cargados de originalidad y desparpajo, en los que la autora demuestra una gran soltura en esto de la escritura. El que más me ha sorprendido ha sido “El día en que desaparecimos”, una pequeña joya que descoloca por completo al lector. Mención especial para “Paredes como gargantas” e “Historia de un plagio”, una verdadera pesadilla para los que nos consideramos escritores. Además de sus libros Gabriella es autora de un magnífico blog, herramienta imprescindible para el escritor actual: Gabriella Literaria.
Las cosas extrañas que pueden pasar por tu cabeza han tomado forma en este libro de relatos de fantasía bizarra, creo que ese nombre le va muy bien, algunos más y otros menos. La belleza de la oscuridad, la desesperanza, el miedo, lo terrible, el desamor, resaltan en cada uno de ellos. La vida una cuidadora de mantícoras, un mundo a tiempo diferente en una cafetería, vidas pasadas y crímenes pasados. Existen variedad, 13 diferentes relatos que puedes disfrutar si quieres algo fuera de la común, con un aura morbosa y de una belleza poco usual. Se los recomiendo.
Tenía muchas ganas de leer algo de narrativa de Gabriella. Soy seguidor del blog y estoy en las listas de correo, pero ya era hora de leer algo de ficción. Y lo recomiendo. Vaya que si lo recomiendo.
Casi puedo asegurar que os lo vais a pasar pipa con las historias que cuenta. Tiene algunas con mucho humor negro; otras, más serias, pero todas (o casi todas) tienen mucho sarcasmo y se nota que Gabriella se lo ha pasado muy bien también escribiéndolas.
La verdad es que no soy un lector habitual de libros de relatos. Aunque se nota el oficio de Gabriella y su buen hacer como escritora, tengo que reconocer que no he llegado a conectar con la mayoría de las historias y que los finales no me han llegado a convencer del todo. El que más me gustó fue: «Lo inevitable».
Un libro lleno de relatos sangrientos, macabros, retorcidos, sexuales... Maravilloso. A cada página que leía no podía dejar de admirar la imaginación de Gabriella. ¿Cómo puedes meter en una misma coctelera cosas tan retorcidas, sexo, muerte y fantasía y que el resultado sea bello y emocionante? Ella lo hace. Me quito el sombrero.
Me quedó cierta pena por terminarlo. No estoy acostumbrada a los libros de relatos y fue muy agradable la experiencia. Mi relato favorito es Musa, por diferencia, creo que el mejor del libro.