Leído en mi adolescencia. Esta es la segunda parte de El Libro de las Sombras. En ella, Nightshade regresa a Delgarvo tras haber perdido el libro a manos de Avosh Dar, el hechicero malvado. Sus compañeros vuelven a unirse a él en una nueva aventura marcada por una profecía.
El problema de esta novela es que resulta lenta y repetitiva: la verdadera aventura recién comienza hacia la mitad, mientras que el inicio se limita a idas y venidas de Nightshade y sus acompañantes por la capital de Delgarvo, sin demasiado avance. Y justo cuando la trama empieza a ponerse interesante, el libro se corta en un cliffhanger bastante desagradable. La frustración fue mayor al descubrir, con toda la ilusión de adolescente, que la tercera parte jamás se publicó en español, pues la editorial terminó en bancarrota.
En resumen, una fantasía bastante genérica. Tiene momentos entretenidos y buena dosis de acción, sí, pero no ofrece mucho más que eso.