4 Estrellitas. Me ha gustado mucho, y hasta este, ha sido el mejor de la serie de los hijos de los Huérfanos de Saint James. Es verdad que si ciertos detalles de la historia, Lorraine Heath los hubiese manejado de otra manera, el libro habría sido un 5 estrellas.
Vamos por partes. "The Duke and the Lady in Red" es el tercer libro de la serie de los escandalosos caballeros de Saint James, los hijos de los Huérfanos. Y ésta vez, el tercer libro es el dedicado al duque de Avendale, demasiado escandaloso y libertino para su propio bien.
Por ciertos motivos que solo él sabe, el duque de Avendale lleva una solitaria vida de excesos y libertinaje, donde no faltan mujeres. De hecho, es una suerte que no haya dilapidado su fortuna. La pena, es que en ésta persona tan disipada, puedas creerte que es el hijo de Winnie. Sinceramente, no me ha pegado.
Rosalind Sharpe es una mentirosa, una estafadora. Una noche recibe una invitación a un exclusivo club de juegos donde las mujeres están invitadas, y Rosalind acude, esperando encontrar a su próxima víctima para desplumarla.
El primer encuentro entre Avendale y Rosalind, saltan chispas. La flecha de Cupido cae fulminantemente en el duque, y por primera vez en su vida experimenta lo que puede ser amor. En cambio, Rosalind está desesperada, y tiene sus motivos. Necesita dinero rápidamente para poder huir a otro sitio y empezar de cero, junto con su extraña familia, y su hermano.
Cuando Rosalind cree que todo puede salir según lo planeado, la realidad irrumpe en ella trastocando sus planes, y descubriendo su secreto, pero el duque de Avendale será implacable, y no descansará hasta hacer suya a Rosalind, y en el camino, conquistarla.
Realmente el romance es muy bonito y el punto fuerte de éste libro, por eso me ha gustado tanto. Pero no voy a negar que ha habido algunos detalles que me ha costado creérme, me he puesto en la piel de una persona de ésa época, y no se sostiene. El libro está cargado de cierta condescendencia y buenismo para con el personaje de Harry, que no me lo he creído.
El personaje de Harry es increíble y me ha encantado, además de lo que aporta al romance para construir la historia de los protagonistas. Pero su condición es tan dura, que algunos de los métodos que ha usado Lorraine Heath para con el trato de éste personaje, no me los he creído, no, es imposible. Y ésa fachada de buenismo es la que me ha hecho bajarle al libro una estrella. Repito, si Lorraine Heath lo hubiese manejado de otra manera, me habría convencido.
Además, ha habido un último detalle, que tampoco se sostiene. El por qué Avendale es tan disipado y no se lleva bien con su familia. ¿De verdad? ¿La autora cree que ése motivo justifica su vida? ¿Realmente piensa que las lectoras podemos creernos que un trauma del pasado haya permanecido ahí veinte años, y nunca han podido resolverlo madre e hijo hasta ahora? Y más habiéndole dado tan poca importancia.
Me da pena, porque el libro podría haber sido de los mejores de Lorraine Heath, y es muy bueno, no lo niego, pero estos dos detalles me han estropeado un poco la historia.
Espero continuar en breve con la serie, porque a pesar de éste pequeñísimo chasco, la autora me ha dejado con ganas de más, sobre todo de conocer los libros de los hijos varones de Frannie y Sterling.