Mientras pasa el fin de semana en familia, el brigada Bevilacqua recibe el aviso de que el cadáver de la alcaldesa de una localidad levantina, cuya desaparición había sido previamente denunciada por el marido, ha sido hallado por unos turistas en la playa. Para cuando Bevilacqua y su equipo llegan y se hacen cargo de la investigación, el juez ya ha levantado el cadáver, las primeras disposiciones están tomadas y se está preparando el funeral. El lugar es un avispero en el que se desatan todo tipo de rumores sobre la víctima, una joven promesa que venía a romper con los modos y corruptelas de los viejos mandarines del partido y que apostaba por renovar el modo de hacer política. Además, el descubrimiento de su agitada vida sexual, que puede calificarse de todo menos insípida, arroja sobre el caso una luz perturbadora. Pero no hay mucho tiempo para indagar y en esta ocasión Bevilacqua y Chamorro deben apresurar una hipótesis en un fuego de intereses cruzados, en el que la causa de la joven política es también la causa de la integridad personal, de la que el país entero parece haberse apeado.
Leído en 2014. Octava entrega de Bevilacqua y Chamorro, en este caso girando sobre la corrupción política. Y en la zona de Valencia, que eso estuvo en el "candelabro".
Sigue el transfondo amargo de los pensamientos de Vila ante la condición humana y sigue su empeño en cumplir con el Deber, caiga quien caiga pero guardando las normas del cuerpo.
Si ya conocéis a esta pareja de la Guardia Civil, fijo que os gusta. Si no los conocéis, empezad por el primero de la serie para no perderos el desarrollo de los personajes a lo largo de los libros.
La saga de Bevilacqua y Chamorro va ya por la octava entrega. En esta, deben desplazarse a una pequeña población de la costa levantina, presumiblemente cerca de Valencia, para resolver el caso del asesinato de una alcaldesa, de origen extranjero, que pertenece a esa nueva generación de políticos surgidos tras el 11-M, y que llega a la alcaldía para limpiar toda la basura acumulada por los políticos precedentes. No lo tendrá fácil, por lo que su asesinato puede resultar hasta lógico, dado el grado de corrupción acumulado en todos los estamentos. El autor nos sigue obsequiando con unas reflexiones del protagonista que apabullan por su veracidad. La edad va haciendo mella tanto en el sargento como en Chamorro, (que le hará a Bevilacqua una revelación importante a lo largo de la trama), pero no la calidad de las novelas de Lorenzo Silva, que, como el buen vino, se degustan con mayor placer con el tiempo. Esta octava entrega es aún mejor que la precedente, “ La marca del meridiano “, premiada con el Planeta, quizás más por méritos acumulados que por la calidad de la misma, como suele ser prerrogativa en este tipo de galardones. Espero que el Sr Silva nos siga deleitando con muchas más entregas, y que la calidad no decaiga. He disfrutado leyéndola.
La octava entrega de la saga de Bevilacqua y Chamorro descubre las vergüenzas de la política española, explorando la corrupción y las consecuencias de ser un 'verso libre' dentro de un sistema patriarcal y endémico. Una alcaldesa joven aparece muerta en una playa y la investigación tendrá que tirar de todos los hilos posibles (tanto en su vida pública como en su ámbito privado) para descubrir qué le ha pasado. Como siempre, con el sello de calidad de la prosa de Lorenzo Silva.
Nada nuevo en el horizonte...pero siempre con ganas de leer mas sobre ellos...
Lorenzo Silva en su linea...destripando un asesinato nunca defrauda!!
Muerte de una alcaldesa, en este caso a lo cervantes, en una localidad levantina de cuyo nombre no quiere acordarse, manteniendo esa intriga en todo momento, haciendo que el lector haga cábalas para imaginarse donde de refiere, y mas en mi caso que soy de alicante, jeje😉
Como siempre me encantan las reflexiones de bevilacqua, narrador en primera persona de la novela, que dan que pensar y ofrecen un sin fin de material para frases y cita celebres de manual o taza de desayuno.
Poco mas que decir. Me ha gustado mucho! Otra gran novela del señor Silva!!
Nuevo libro de esta serie que me acompaña cuando no sé muy bien qué leer. Creo que no la valoro suficiente, porque el autor lo hace todo tan simple que parece que lo que hace tiene menos mérito del que realmente tiene.
En esta entrega, el caso que se investiga es el de la muerte de la alcaldesa de una población valenciana y a los investigadores les tocará averiguar si esta relacionada con su cargo o su vida privada. El caso, del todo ficticio, encaja perfectamente con la realidad de España y está muy bien llevado. Todo se siente real y el desarrollo fluye sin problemas hasta el desenlace.
En esta ocasión no se me ha hecho tan pesado el protagonista con sus diatribas, y me ha gustado la evolución de los que le rodean. En entregas anteriores me parecieron más comparsas que otra cosa. Se comienza a vislumbrar una posible relación que, desde el principio, creo que todos en mayor o menor medida esperamos. Habrá que seguir leyendo para ver si finalmente se consuma...
Heme aquí, adicto a Vila y Chamorro, recién terminada la última y ya con ganas de más. Al amigo Silva le mola mucho la calma últimamente; el caso que nos cuenta esta vez (costa de levante, alcaldesa asesinada, especulación urbanística, caciquismo...) está muy bien llevado y bien resuelto, tal vez algo previsiblemente, pero no es todo lo trepidante que recuerdo de otros casos. Lorenzo Silva pinta algo de cuadro costumbrista con tricornio al fondo, no sé cómo decirlo, cada vez se mete uno más en a piel de los personajes (y de más personajes, pues Arnau e Inés empiezan poco a poco a ser más conocidos). Lectura muy entretenida, en resumen. Altamente recomendable si a uno le medio gusta la novela negra.
Por cierto, ¿alguien con dominio de scripts puede hacer un estudio sobre la longitud media de las frases (fuera de los diálogos) entre la primera novela de Vila y Chamorro y ésta? Me da a mí que el autor se está aficionando sobremanera a la perífrasis y la subordinada anidada a medida que envejecen nuestros personajes.
Tanto o estilo como o protagonista parecéronme pedantes, pero o peor son todo tipo de comentarios completamente retrógrados e fóra de lugar, especialmente de Bevilacqua, pero non só. Intenta ser moi moderno pero consegue todo o contrario, así que chegou un momento en que só quería que ese señor calase me deixase en paz 🤦🏻♀️
Se non fose porque era a lectura dun club, non o tería terminado. Enfádame moitísimo ler certos comentarios como que a súa educación non lle permite exercer a forza física contra unha muller, que lle parte o corazón non poder tirarse a unha investigada, que Chamorro pode pegarlle a unha muller pero el non porque sería violencia de xénero, expresións como "trabajar como chinos"... Apuntei varias frases. E, sobre todo, enfádame saber que son libros que teñen tanto éxito e que a xente non debe ver nada malo neles.
Non sei, para min todo, todo, todo mal. Desde logo non serei eu quen lea máis historias dstes gardas civís.
Un libro que no defraudará las expectativas de los incondicionales del brigada Bevilacqua y la sargento Chamorro, y que enganchará a aquellos que no los conocieran.
Lorenzo Silva es un autor comprometido con la época que nos ha tocado vivir y eso lo refleja a la perfección en su última novela. Política, corrupción, blanqueo de dinero… Un libro que resulta cercano, que nos trae una realidad que ya apenas sorprende porque hemos terminado acostumbrándonos a los desmanes de quienes nos gobiernan.
Me gustó mucho el libro ya desde el comienzo, con un Pereira, que desde la distancia, pero también desde la cercanía, cada vez se empieza más a parecer a un desencantando Bevilacqua que ya llega a los cincuenta y comienza a estar de vuelta de todo.
Como en todas las historias precedentes de nuestros protagonistas, nos encontramos que lo más importante no es la investigación del crimen en sí, sino todo el escenario que hay alrededor. La denuncia que hace Lorenzo Silva es auténticamente descarnada, y de hecho, aunque no sea esa la intención del autor, no resulta difícil que muchos de los personajes que van desfilando por la obra nos recuerden a otros que vemos en los telediarios cuando llegan a las puertas de los juzgados embutidos en sus trajes a medida y las gafas oscuras. Pero es que además muestra la enorme mano izquierda -y derecha- que tienen que tener los investigadores cuando hay tantos intereses en juego, cuando las instituciones tiemblan ante lo que se avecina y cuando uno, pese a estar cumpliendo con su deber, no sabe si lo que va a hacer estará bien considerado.
Afortunadamente Bevilacqua y Chamorro consiguen que nos reconciliemos en parte con una sociedad en la que algunos, posiblemente más de los que pensamos, siguen cumpliendo con su deber por encima de todo.
Con la excusa esta vez de resolver el caso del asesinato de una alcaldesa de una población de la costa levantina, Silva nos introduce en un relato que retrata la corrupción y el mangoneo que dirige la política española. Muy de actualidad, por desgracia. Apreciamos, al mismo tiempo, que Chamorro y Bevilacqua se hacen mayores. Especialmente este último. En este nueva entrega (la octava ya) de la saga, podemos conocer un poco más profundamente a nuestros queridos personajes, conocemos algunos detalles más de su vida personal que hasta ahora no sabíamos y que nos los hacen más "humanos", si cabe. Otra delicia de Lorenzo Silva, que sin artificios ni complicaciones excesivas, trenza tramas bien construidas e historias interesantes, con personajes que rompen esquemas y estereotipos sin resultar por ello menos creíbles.
A los viejos amigos no los cuestionas. Aceptas sus defectos y manías como parte de su encanto y sigues adelante. Con Bevilacqua y Chamorro me pasa eso: son tantas horas juntos desentrañando crímenes que ya solo siento un leve desasosiego cuándo algo en el argumento o en el texto no está al nivel que espero. "Los cuerpos extraños" es una novela actual y al mismo tiempo de siempre porque trata de la corrupción en la política. No recomendada para quién esté convencido que no hay políticos honrados porque no entenderán que este es un homenaje a la gente que está dispuesta a defender sus principios. A cualquier precio.
A principios de este año, en lo que, por estos lares del sur eran mis vacaciones de verano, tuve la suerte de encontrar en una librería de viejo, El lejano país de los estanques, y conocer así a Vila y a Chamorro, esos queridos y tan particulares guardias civiles, a quienes, desde entonces, y sin que lo sepan, voy siguiendo en sus vidas y acompañando en sus aventuras. Y en esta novela, tan buena como las anteriores, esas "aventuras" los llevan a un pueblo de la costa del Mediterráneo, cuya joven alcaldesa fue asesinada. Desde el punto de vista narrativo así como en lo que hace a la construcción de la trama, Los cuerpos extraños no presenta mayores sorpresas respecto de lo que venimos leyendo de la saga, y se mantiene fiel a los cánones del género. Hay aquí, también, una muy lograda caracterización de personajes y situaciones, matizada con comentarios y reflexiones del narrador, algunos cargados de humor e ironía, otros más serios e incluso amargos; que enriquecen el relato. No faltan alusiones a series de tv, alguna película, algún personaje de ficción , algún libro, o algún tema musical. Vila mantiene aquellas características que tanto nos gustan, como el actuar siempre en nombre de la víctima, ese sentido de cumplir con el deber y "hacer lo correcto" , el buen trato como norma, la empatía hacia el genuino dolor de los deudos, su visión tan particular de la vida y del mundo, la lealtad para con los suyos, y esa especial relación con Chamorro que , como ya viene ocurriendo, es toda una trama en sí misma. Pero la nota de distinción está dada, en gran parte por la evolución de los protagonistas, que el autor, sabiamente, hace tener la edad acorde al paso del tiempo entre publicación y publicación. Esto hace que, aquí, Vila esté rondando los cincuenta, mientras que la sargento está cerca de cumplir cuarenta años; y, naturalmente, el paso de los años, y sus propias experiencias vitales y laborales, les da a ambos una mayor profundidad como personajes y los hace, - cada vez más -, más humanos. Otra evolución que se viene notando, ya desde las obras anteriores, y en un acercamiento a la novela de tipo procedimental, es que la investigación es un trabajo colectivo, además de Arnau y Salgado, que ya son partes claves del equipo, se suman oficiales y agentes de otras jurisdicciones, y, dada la complejidad del caso - el asesinato ocurre mientras se investigaban casos de corrupción y maniobras de lavado de dinero - , de otras secciones, lo que también da pie a que, aún en el marco de la colaboración y camaradería que siempre se mantiene, se produzcan situaciones que motivan agudos comentarios por parte del cronista. En definitiva, una excelente novela, que, digna sucesora de las anteriores, es mucho más que una novela policial. https://sobrevolandolecturas.blogspot...
Cada vez me gustan más estos libros de Bevilacqua y Chamorro y creo que es porque me importa más qué piensa y vive el detective que la resolución del caso, que pasa a ser secundaria.
Me recuerda un poco cuando era aficionado a ver CSI (La original). Lleg�� un punto que interesaba más la vida de Grissom, que el misterio del episodio en curso.
Para este libro en concreto, me sucedió algo parecido a que me brincara temporadas de una larga serie. Porque Chamorro y Bevilacqua están más viejos, experimentados y astutos, de lo que recordaba. Me propongo "ver" esas temporadas en otro momento. La razón que esto viene al caso es porque esta es la primer entrega de las novelas en la que sí recomendaría leer otros casos antes que este.
Una entrega más de Bevilacqua y Chamorro que no defrauda, como era de esperar. Estos dos personajes se han convertido en gente de la casa, como Brunetti en Venecia o Haller en USA. Destaca como siempre la buena pluma de Silva, que sabe contar, sabe decir y sabe opinar. Recomendable cualquier novela de esta serie.
Se me ha hecho bola y lo he acabado por orgullo. No he leído otros de la serie pero este se hace especialmente lento y realmente, hay capítulos enteros que no pasa nada interesante y se hace leeeentisimo. No lo recomiendo. :'(
Lorenzo Silva tiene una forma muy particular y personal de escribir que desde luego a mí me encanta. Esta novela es otra buena historia de este escritor que sabe muy bien cómo captar la atención del lector.
Lo que más me gusta y disfruto de esta serie policiaca protagonizada por Bevilacqua y Chamorro es la evolución de los protagonistas, su compenetración y su humor inteligente. Deseando leer la siguiente entrega
Bueno pues me ha gustado esta versión novelada de el Reino aunque no saliera Luis Zahera. Parece que decae llegando al final pero se reactiva. Me hubiera gustado un poco más de mimo en el cliffhanger pero bien. Vila me hace mucha compañía
Cuando empiezo una novela de esta saga se lo que me voy a encontrar y sinceramente disfruto bastante de ellas. Esta novela no es una excepción, me ha gustado el planteamiento de la historia y el desarrollo de la investigación pero como siempre me pasa con Lorenzo Silva me cansa su interés en plagar las páginas del libro con opiniones políticas. No se me entienda mal, cada uno tiene derecho a expresar lo que quiera e incluso con mucho de ellas estoy de acuerdo pero estos incisos en la historia no ayudan a mantener el ritmo de la misma y tampoco sirven para retratar al personaje de Bevilacqua. Otro aspecto que sigue sin gustarme de estas novelas es el tratamiento que realiza de Chamorro, un personaje que después de ocho novelas apenas ha evolucionado y al que seguimos sin conocer más allá de sus interacciones con Bevilacqua. Me encantaría leer en un futuro una historia centrada en Chamorro y donde fuera la auténtica protagonista.
Me ha gustado, sigue siendo una lectura amena, cercana aunque con alguna sorpresa -al fin y al cabo, la guardia civil es parte de nuestra realidad, pero no conocemos tanto sobre sus interioridades...- y me siguen encantando los personajes de Bevilacqua y Chamorro; y ahora Andreu, que tiene poca presencia por ahora, pero espero que en futuros libros (quiero que haya futuros libros) vaya teniendo más protagonismo.
La historia está bien contada, la investigación es realista, Bevilacqua está menos resentido que en la novela anterior (sigue siendo negativo y descreído, pero con su puntito tierno, que echaba de menos) y Chamorro ha estado un poco en horas bajas...
Recomendable para los lectores de la saga; no decepciona
Mejora el último (el Premio Planeta, ay) porque por fin se nota que le importa más el crecimiento de los personajes que la trama criminal. Si bien el caso mantiene la tensión, nos intriga más lo que oculta Chamorro y es esa confesión, y no quién mató a Karen, lo que nos hace leer la novela en tiempo récord.
Entretenido caso de Bevilacqua y Chamorro en el que han de resolver el asesinato de una alcaldesa en la costa levantina. Se superpone una trama de corrupción en distintos municipios del PPSOE (es curioso, incluso en las novelas policíacas ya no se sabe, ni bien ni mal, quién es quién).
Magnífico. Casi me apetecía más saber cómo andaba la vida de Vila y Chamorro que enterarme de la nueva trama de la novela. No defrauda ni un poquito; invita a terminarlo cuanto antes. Temática de lo más actual.
Me ha gustado bastante. En línea con la serie, muchas investigación de temas actuales, y algunas pinceladas de la vida personal de los protagonistas de la serie.
Octava entrega de la saga de Bevillaqua y Chamorro en la cuál, a pesar de la década transcurrida, su argumento principal es totalmente actual.
¿Y es que hasta que punto el poder político puede corromper y la sociedad aceptarlo? Una investigación alejada de las prisas de anteriores entregas, pues en este caso, ni los difuntos requieren tiempo, ni tampoco aquellos que se creen por encima de la ley creen necesitarlo.
Corrupción política en varias instancias; personajes políticos que abarcan todo el espectro de esta especie alienada de sus semejantes; ideales políticos que chocan frontalmenge con la práctica habitual de trapicheos y enriquecimiento particular... Y si a eso le añadimos un transfondo personal de vidas íntimas que no deberían afectar o trascender al desempeño de unas funciones sociales, y una sociedad que juzga lo que quiere y como quiere, hacen de esta entrega algo cuanto menos, sórdido y de pobreza ética y moral.
Como no, el elenco de personajes va ganando en matices, pues ya no se trata de la pareja emblemática, si no también de su equipo, pues la incorporación de nuevos personajes, tendencia en aumento en las últimas tres entregas, enriquecen esa necesidad de saber cosas de los investigadores, ya sea por su aplicación de técnicas criminalísticas y policiales, como de la cara humana de todas/os ellas/os, cuyas investigaciones incitan a la reflexión sobre la sociedad y sus elementos desde diferentes prismas de visión.
Leer una novela de Bevilacqua y Chamorro es como reencontrarse con un par de viejos amigos. Los conocemos desde hace tanto, los hemos acompañado en tantas peripecias, los hemos visto madurar y envejecer durante tanto tiempo, que ya nos resultan más reales que muchas personas de carne y hueso.
Eso, y el relato realista y fidedigno de una investigación policial, son los puntos fuertes de la novela, sólidamente construida, con el oficio habitual de Lorenzo Silva, y apuntalada con los ingeniosos diálogos y el humor socarrón marca de la casa. Hay que reconocerle a Silva la capacidad nada común de construir un relato endiabladamente adictivo sin soslayar esas partes aburridas del trabajo policial que, como reconoce el protagonista en varias ocasiones, nunca salen en las películas ni en las series de televisión.
En esta ocasión, nuestros guardias civiles predilectos se marchan a un pueblo del levante español, donde la especulacion urbanística parece haberse cobrado una víctima en el cuerpo de una joven e idealista alcaldesa. Una excusa perfecta para hablar de la debacle moral de la sociedad contemporánea que hemos construido entre todos, sin caer nunca en el desánimo, porque los héroes de Silva, y esto se nota cada vez más conforme van envejeciendo, pueden ser escépticos pero nunca dejan de ver una luz al fondo del túnel (o más bien en los laterales, escondida en algún rincón para ponerse a salvo del hollín y la mugre).
I've now read six of the books with the Guardia Civil team of Bevilacqua and Chamorro hunting down murderers. I use them as "light relief", something I know will have a start, middle and end. I've never felt drawn to read them all, one after the other, but I am reading them in order.
I've been trying to master Spanish for years and years and these books are full of conversations loaded with slang and cultural references. They're on the edge of my Spanish reading abilities. The good thing though is that they are the style and not, necessarily, the content so that I can ignore the detail of the conversations if I wish,without losing the sense, or I can delve around with dictionaries and Google to work out what this or that phrase means and, so, learn something new.
This one is about the murder of a town mayor. As in all the other books the investigation sound realistic to me and I like the regular characters especially Bevilacqua, dressed by Carrefour and with his unpronounceable name and his slightly warped sense of humour.
A nice light read, summertime fun. And the baddies got theirs.
La mejor de la serie de novelas sobre Bevilacqua y Chamorro hasta la fecha (claro, me faltan leer las últimas tres entregas de la serie). Una novela llena de mala leche, sobre hombres y mujeres buenas y de gran integridad que tienen que enfrentar lo peor de la condición humana a través de sus investigaciones policiales…y como todas las anteriores entregas, Silva las utiliza para reflejar la España del momento en los actos de sus personajes, en este caso la España corrupta pos-colapso fiscal, pero también la España de siempre (aunque uno podría decir la sociedad de siempre tambien), en donde aquellos que poseen un poco de poder miran y hablan con desdén a aquellos que curran y curran y curran. Pero a la larga todos caen…precisamente por esa perruna condición humana.