Con esa novela la escritora Claudia Piñeiro ganó el premio Clarín en el año 2005, teniendo como jurados a José Saramago y a Rosa Montero, este premio hizo que su novela fuera publicada y tuviera la repercusión suficiente para convertirla en escritora de tiempo completo.
Las viudas de los jueves se encuentra considerado dentro del género policial pero la resolución de unas muertes extrañas son sólo un pretexto para adentrarnos en la vida de un segmento de la población argentina durante el año 2001 estamos hablando específicamente de la clase media alta en la cual se incluyen ejecutivos de alto nivel bien pagados, profesionales independientes prestigiosos, personas con buenos puestos debido a sus contactos, o personas que Heredaron bienes familiares y que aún les alcanza para un tren de vida ostentoso.
Toda la acción se vive en una privada a las afueras de la ciudad, con enormes casas con amplios jardines, de una estética hermosa, con campo de golf, canchas de tenis, gimnasios, seguridad y vallas para no permitir la entrada de cualquier persona.
Mientras la escritora describe detalle a detalle todas las características de la privada, también nos presenta a las parejas que viven en esas casas de las cuales, cuatro son las principales, las demás podríamos decir son parejas periféricas. El denominador común es el dinero, necesario para comprar la casa, pagar las diferentes cuotas por los innumerables servicios que se prestan dentro de la privada, así como sueldos del personal de servicio, los autos de alta gama, los viajes, las escuelas privadas, etc, todo aquello que es imprescindible para vivir.
Estas parejas tienen los mismos problemas de la gente común, infidelidades, violencia, falta de comunicación, pero todos estos problemas no hacen mella en ellos, siempre y cuando el dinero siga fluyendo, ademas en una suerte de pueblo chico e infierno grande, todos saben los problemas de todo, y cualquiera que se aparte de un comportamiento aceptable puede ser puesto en listas negras que comprometen su estancia en tan idílico lugar.
A mi me pareció bastante entretenida e interesante, y no me aburrió para nada la descripción tan detallada de la privada tanto en las casas como en los entornos comunes, las diferentes parejas merecerían un análisis detallado individual.
Creo que este tipo de estrato es común, para muchos países, y sus características son similares, al final aunque son personas que viven holgadamente, dependen de un ingreso que entra mensualmente para sostener el tren de vida que llevan, es decir que su vida no es tan solida como podría aparentar
El final me pareció contradictorio al tono de la historia, y redundante, para mi gusto los dos capítulos finales están de más.
Escena destacada ⌛️⏳💣📚
Gustavo uno de los vecinos, se levanta el sábado a las 9:30 para ir a su partido de tenis habitual, pero descubre que su mujer Carla se acaba de ir al trabajo, aún y cuando le dejo el desayuno listo, el siente malestar de que no esté, y aunque va a su partido no se puede concentrar, regresa a su casa y le marca a Carla, le suena el cel apagado, conforme pasan las horas vamos leyendo como su temperatura va subiendo, imaginándose las peores cosas sobre su mujer, mientras intenta descifrar que ropa se puso, revisando su closet, al percatarse que se llevó unas zapatillas altas se enfurece más, mientras empieza a tomar tragos de whiskey, y nosotros seguimos con el esta pesadilla que su mente a creado, a las siete que su mujer cruza la puerta, el ya es una bomba a punto de explotar y ya sabemos que le espera a Carla. La escena logra ser un ejemplo brutal de cómo se gesta la violencia doméstica en la mente de una persona desequilibrada, que parece normal.
Dato curioso 🧐
Piñeiro comentó en una entrevista que su inspiración fue un cuento de Cheever llamado el nadador, y se inspiró más que en la temática, en la imagen de el protagonista nadando de piscina en piscina.