En los últimos años ha surgido un nuevo tipo humano en la sociedad occidental del el hombre light . Se trata de un ser hedonista y materialista cuya única meta en la vida consiste en alcanzar el éxito; un ser al que solo le interesan el dinero y el consumo. En definitiva, un hombre infeliz e inseguro, vulnerable e indiferente por saturación, que ha hecho de la permisividad su nuevo código ético y que va desde la tolerancia ilimitada a la revolución sin finalidad. El doctor Enrique Rojas nos descubre en este apasionante libro las claves psicológicas del hombre light y nos ayuda a conocer cuáles son las vías de salida para superar el gran vacío existencial que produce la falta de valores e ideales.
Enrique Rojas Montes (Granada, 1949). Médico español. Catedrático de psiquiatría de la Universidad de Extremadura en excedencia. Sus trabajos de investigación se centran en dos temas: las depresiones y la ansiedad. Sus ensayos han abordado la sexualidad, las crisis conyugales y la voluntad.
Rojas es autor de varios libros de autoayuda, ensayo, artículos periodísticos y otros textos. Sus libros tienen dos vertientes: los clínicos, dedicados a las depresiones, ansiedad, la crisis del pánico, los trastornos de la personalidad y de la conducta; y otros de ensayo y temas humanísticos, sobre la felicidad, la voluntad, el mundo de los sentimientos o el desamor.
Una constante en su pensamiento es la búsqueda de la felicidad. Desde su punto de vista, una vida lograda exige afrontar adecuadamente algunos de los siguientes problemas que afectan a la sociedad actual: el hedonismo, la permisividad, el nihilismo, la promiscuidad sexual y el relativismo. Esta lucha se expone de forma clara en sus ensayos como El hombre light, Remedios para el desamor, Los lenguajes del deseo y otros. Entre sus recientes trabajos, Adiós, depresión, aborda en un tono divulgativo el tema de los trastornos depresivos.
La verdad es que este libro da un diagnóstico sobre el ser humano moderno que yo tiendo a compartir y por eso pensé que iba a estar de acuerdo con él pero sorprendentemente no fue así. Pues bien, la tesis del autor es que el ser humano moderno es materialista, hedonista, permisivo (ética relajada, pragmático), nihilista, relativista y consumista, es una especie de persona sin compromisos ni objetivo más allá de sobrevivir "esperar las vacaciones". Él se lo achaca a varios factores, entre ellos una supuesta subjetivización de los valores y ahí me dejó de cuadrar su tesis porque si bien comienza a citar a un montón de pensadores modernos su discurso comenzó a parecerme demasiado familiar, demasiado... escolástico (si han estudiado en una institución católica me van a entender). Es decir, lo que el autor propone es una vuelta a los antiguos valores, unas normas morales que se consideran únicas para todo el mundo basadas en conceptos ideales que es preciso alcanzar como la "verdadera felicidad" y un tono constante de reproche a toda actitud que no se condiga con aquellos valores, diciendo cosas del tipo (no textual) "el sexo sin compromiso produce insatisfacción" cuando en realidad ese tipo de cosas son más bien consecuencias de algo anterior que es la valoración economicista y materialista de la vida que lleva a la incapacidad de poder penetrar en la vida de otras personas más allá de la exterioridad de sus vidas (en qué trabajas, qué estudiaste, qué auto tienes, el chit chat). En términos coloquiales es un libro muy pero muy moralista. La moral per se no es un problema para mi pero establecer una moral estática, única para todos y una perspectiva obsesionada por lo objetivo causa que uno termine siendo un intolerante y un cerrado que no va a admitir diversidad de actitudes de ninguna clase.
Por lo anterior, y sobre todo por la verborrea de autores (que muchos de ellos no compartirían en absoluto sus planteamientos) sin embargo, algunas cosas que planteó especialmente el diagnóstico me parecieron bastante válidas.
El autor por medio de su testimonio y alto grado de ilustración e investigación nos entrega una herramienta pedagógica dotada de antropología educativa, social y filosófica, abordando historia, ciencia y doctrina. Un libro que ha regresado año con año como un libro que vale la pena tener. La vida coherente, de altura y plena no es facil, y menos con la cultura que ha venido a agudizar la desgracia humana con todo el poder, dinero y materiales de placer, vivimos un nuevo imperialismo el del idealismo, materialismo y racionalismo donde el resultado es un hombre sin "chiste", fácilmente manipulado y sin humanidad. Enrique Rojas pone el dedo en la llaga y nos da los puntos críticos de esta historia de la humanidad light para luchar y llegar a ser congruentes con nuestra misma naturaleza, plasmada en nuestra alma hacia el bien.
En general me gustó lo expuesto por el Sr. Rojas. Me gustó su denuncia de que hoy en día se busca todo fácil, inmediato y gratis, desechando todo lo que implica esfuerzo, posibilidad de fracaso y dificultad, que es finalmente lo que realmente hace crecer a las personas.
Lamentablemente, el autor hace demasiadas alusiones a sus propios valores e ideales. Ya que personalmente no comparto muchas de ellas con él, esto me genera cierto ruido.
Sin embargo, igualmente recomiendo el libro, ya que efectivamente considero que contiene algunas ideas válidas y relevantes para nuestros días.
Si bien trata temas altamente criticables de nuestra sociedad actual, me parece que toma la moral como un aspecto estático, cuyas características fueron definidas en tiempos pasados. Y como bien sabemos, no porque siempre se creyó de una forma, significa que dicha concepción es correcta. Además de que si deseaba referirse a la sociedad como un todo, debiese haber utilizado 'hombre' y 'mujer' de forma separada.
Tal vez haya sido algo revolucionario en el año 92, pero está un tanto retrasado para la época actual. Por tanto más que ser vigente se trata de un libro repetitivo que debería sólo ser leído si uno confía en la sociedad. No lo volvería a retomar, por mi cuenta.
Admito que gostei deste livro mais do que estava à espera. Por norma ou adoro este género de livros ou odeio. Muitos encontram-se cheios de clichés que não cabe na cabeça de ninguém, porém não é o caso deste livro de Enrique Rojas. Nunca tinha lido nada do escritor, contudo, já tinha estado com o Não te Rendas e com o SOS Ansiedade nas mãos.
Quando se fala em conseguir a felicidade todos pensam que tal é impossível. Sei que é possível, basta apenas teres força de vontade e tudo se consegue. O que Enrique Rojas quer nos dizer com este livro é que A Vida Não Se Improvisa, o que é nunca vai deixar de ser. Vivemos num período em que tudo parece não ter importância, tudo parece superficial. Desde objetos, a momentos, até pessoas. Parece que a importância é zero. O ser humano quer ser tão livre e independente que parece que deixar de se importar é a primeira regra dessa revolução.
Hoje em dia vemos pessoas com milhares de sonhos mas nenhuma é capaz de colocar mãos à obra. Por outro lado também temos muitas pessoas que vivem sem um objetivo. Já viram o quanto triste isto consegue ser? Como conseguem viver sem ansiar algo, ter aquele objetivo que vos faça acordar de manhã e ganhar forças para colocar mãos à obra.
O escritor fala da procura da felicidade e o quanto isso pode estar relacionado com a liberdade. Nós cada vez mais precisámos de mais liberdade para sentir felicidade, em que até certo ponto isso consegue ser bom? Será que pode ser mau para nós? Esta era onde a verdade também parece que perdeu a sua devida importância, será esse o motivo por haver tantas pessoas descontentes com a sua vida?
Vivemos numa sociedade light, light na alimentação como na vida. Deixam de se importar com o que faz a diferença, não dão valor à verdade, nem ambicionam nada na vida. Cortam nas relações e nos momentos. É zero divertimento. Uma sociedade onde ficam pelo básico e não querem ir muito mais além, ficam-se pelo que sabem e não procuram saber mais. Uma sociedade que em vez de evoluir só anda para trás. Como em pleno século XXI podemos ter uma sociedade assim?
Como construir um projeto de felicidade num mundo em que tudo parece descartável e de consumo imediato
O capítulo que mais gostei neste livro foi Literatura Light (página 123). Nunca vi tanta verdade junta. Hoje em dia vemos cada vez mais leitores, pode parecer que não mais existem mais leitores. Para nós que costumámos pegar em calhamaços e achá-los bem pequenos, existem pessoas que pegam em revistas de famosos e celebridades e acham aquilo o maior calhamaço da vida deles. Não estou a criticar, o que importa é ler, seja revistas de mexeriquices ou um clássico.
Mas o porquê deste termo Literatura Light? Se formos a ver quase ninguém pega num clássico tipo Jane Eyre para ler. Os leitores fáceis, que querem livros fáceis. Já viram alguém assim? Algo que hoje em dia vemos cada vez mais nas livrarias, são livros de personalidades famosas e que pouco ou nada trazem de bom à literatura. Cada um lê e escreve o que quer, mas sabemos bem que se aquelas pessoas não tivessem certa fama não teriam um livro. Porque valorizar esses livros e não outros que merecem mais valor?
"É um tipo de literatura de consumo rápido, pouco denso e sem nada que mereça realmente a pena além de combater o aborrecimento durante uma tarde de férias."
Muitas vezes somos levados a ler um livro apenas porque diz ser um best-seller, admito que caio muitas vezes nesta tentação. Com a internet e milhares de publicidade torna-se complicado não cair nesta tentação. Não é mau de todo, existem best-sellers que merecem todo o reconhecimento, porém, conheço diversos livros que mereciam muito mais reconhecimento e não têm porque nos tops de vendas encontram-se livros de famosos da internet, vocês sabem.
Recomendo a leitura deste livro. Adorei a escrita e o livro realmente traz-nos uma nova visão quanto à nossa sociedade como da nossa vida. É um mundo totalmente novo para mim, mas estou a adorar ler este género de livros. Arrisco-me cada vez que começo a ler um livro assim. Acreditem, este livro vai fazer-vos ver o quanto a nossa sociedade é light mesmo sem querer.
"Practicamos una moral del pragmatismo; una persona si se vuelve fría, sarcástica, maniqueista y quizá algo maquiavélica e insensible." Con estas palabras Enrique Rojas denuncia la corrupción que ha sufrido el ser humano en una sociedad que lo ha ahuecado. Desde sus primeras páginas se tira al agua con una serie de apasionadas aseveraciones y, aunque no carece de referencia bibliográficas, se notan la tendencia a las filosóficas y morales. Es un texto que ha envejecido mal, ya que al haber experimentado la lectura de otros autores, Rojas no acaba sino por darnos un manual moral. Un libro ligero, de lectura ágil que al ser su principal virtud, podemos releer después de unos meses para sacar nuevas conclusiones.
Un reflejo del comportamiento conductual del hombre moderno y sus aspiraciones vanales y sin contenido. Sostengo que a través del pensamiento y filosofía cristiana, se puede llenar de contenido rico en valores y principios para formar a un hombre robusto que nos ayudará a construir una sociedad más feliz.
En este libro publicado en 1992 Enrique Rojas desarrolla con lujo y detalle cuál era ese nuevo sujeto que estaba surgiendo en la sociedad: el hombre light. Si bien yo no conocía el término, pude identificar sin dificultad a qué se refería. Se caracteriza por el materialismo, hedonismo, permisividad, relativismo y consumismo. Mide la valía en relación a la adquisición de bienes materiales o dinero, se interesa más en la búsqueda de placer que la felicidad, carece de rumbo fijo, proyectos a largo plazo, siente un vacío existencial... El propio autor define a este texto como un libro de denuncia. ¡Y de verdad que lo hace notar! Les juro que es tanto el pesimismo que siente hacia el hombre light que no le da respiro al lector. Quizás a mí, que no me veo reflejada en el hombre light, no me afectó tanto. Pero no imagino lo feo que debe ser para alguien leer todo eso y verse reflejado. Por suerte, Enrique Rojas da hacia el final algunos consejos acerca de cómo evitar ser un hombre light. Así que si se sienten identificados con lo que dice, y le tienen paciencia, van a poder encontrar algunas directrices para dejar de lado esa sensación de vacío y estar a la deriva. En algunas cosas está bien el libro. Creo que los valores que promueve son importantes de cultivar, como el conocimiento, la verdad, etc. Pero en otras se quedó súper obsoleto... Por ejemplo, en lo que piensa sobre el sexo, la religión y la familia. Teniendo en cuenta que pasaron 30 años de su publicación, se disfruta igual y goza de actualidad. Le resté un punto por el pesimismo, lo obsoleto de algunos planteos y lo redundante que llegaba a ser por momentos. De todas maneras, se nota que es un gran profesional y estuvo bien informado al momento de escribir el libro, porque incluye la bibliografía consultada al final y citas de autoridad a lo largo de los capítulos.
Con un estilo directo, Rojas nos sumergen en la generalizaciones del hombre ligero, realizando una critica al estilo actual de vida occidental, similar a lo que Humberto Eco hace con el concepto de modernidad líquida. En algunas ocasiones el libro se torna recursivo, aunque si uno lo piensa eson pocas lineas las que se necesita para describir a un hombre carente de dirección, metas, sueños e ilusiones. Por lo que la repetición es la consecuencia de un libro como este. Me hubiese gustado haber conocido el libro a una edad mas temprana.
El libro lo conseguí en mi biblioteca favorita, la N°68 Vicente Huidobro de San Antonio. Cuando tenga la ocasión lo compraré para mi biblioteca personal.
Relacioné este ensayo con "La civilización del espectáculo" de Vargas Llosa, ambos nos hablan de la sociedad actual, superficial, sobreestimulada y centrada en el placer (hedonismo). Vargas Llosa se centra en la banalización de la cultura y de los medios de comunicación, mientras que Rojas de la falta de valores. Pienso que la sociedad light es una realidad, una cultura desechable y permisiva. Varias de las soluciones me parecieron coherentes y aplicables, pero también discrepo en muchos de sus argumentos, más que nada el meter al cristianismo y el regresar a los valores tradicionales mmhm no me late
Un ser humano reducido a mero objeto de consumo y bienestar, cuyo fin es despertar en otros admiraciòn y envidia. Revoluciòn sin finalidad y proyecto. Hedonismo. Permisividad. Consumismo, podemos disponer de cualquier cosa, vender, comprar, poseer. Relativismo. La sociedad divertida, todo es cualificado como divertido, como si fuera lo maximo que se pudiera decir de ellos. Una sociedad frìvola, centrada sobre el consumo. La regla de oro es superficialidad. Ser ricos o ganar mucho dinero son las mejores cartas poro presentarse en un ambiente "light". La televisiòn tiene el efecto parecido a cuèl de una droga. El telespectador quiere agarrar todo, que nada le escape. Un exceso de informaciòn que llega al aburrimiento, ausencia de epsìritu critico. Este es el hombre individualista, fràgil, incapaz de renunciar a nada, col timor de perderse algo. La indiferencia por saturaciòn, cuando todo es en exceso. Todo es aceptable, transitorio, relativo... La sociedad moderna tiene el ideal de la comodidad, banalizando todo con la ley del mìnimo esfuerzo. Un hombre sin ideales, obsesionado por los medios de comunicaciòn. Lo que importa es poseer, consumir.
No sabía muy bien cuántas estrellas dar a este libro. Estoy bastante de acuerdo con casi todo lo que dice su autor, pero me ha parecido extremadamente repetitivo. Creo que podría haber intentado no decir lo mismo en cada capítulo, ya que se hace un poco pesado. Aún así, he aprendido y he disfrutado de su lectura y la considero, por desgracia, demasiado actual, ya que he visto reflejada en el arquetipo light a bastante gente de mi entorno.
Releí esto pensando que no sacaría nada, han pasado años desde que lo leí y no recordaba más que algunas cosas que podría parafrasear, pero siento que hay algo bueno aquí que se puede tener en cuenta.
Sumamente repetitivo en sus conceptos que, aunque parezcan revolucionarios para la epoca, dejan bastante que desear. Me vi intentando de llegar a conceptos teoricos de la logoterapia que no logré captar en todo su desarrollo.
Muchas verdades y muchas exageraciones. Interesante la manera en que describe características de la sociedad que no nos damos cuenta. Cabe recalcar que el libro hecho en los 80s sigue teniendo relevancia a nuestra sociedad de los 2020s. Lo recomendaría si te gusta analizar o criticar la sociedad.
Por un lado dice un par de cosas interesantes, por el otro dice muchas otras que no comparto. A esto le sumo que es muy redundante en sus ideas y varias no son desarrolladas de forma convincente. Conclusion: Un libro mediocre de desarrollo personal.
Una lectura del ser humano actual, que en ocasiones parece un ser sin norte y sin horizonte claro de la existencia. Aborda aspectos sociológicos e historicos que nos ayudan a enteder el comportamiento actual del hombre.