Violence and desire shatter the smooth surface of the everyday in this exceptional collection of blackly comic short stories.
A game between a woman’s father and husband simmers and boils into scalding danger; a daughter creates an elaborate feast for her grieving mother; a solar eclipse burns emotions and lies out into the open; a girl flees across a desert in the pitch-black night. In these stories of suffocating atmosphere, the bland restraint of ordinary life careers into violence and darkness; they are hand grenades thrown at mundanity and the status quo.
Foregrounding the voices and experiences of women and children and veering from claustrophobic suburbia to untamed nature and its great vistas of desert and sky, hungry for what focuses on the terror of normality, prising back its veneer of respectability to reveal the hostility and menace seething beneath.
Siempre me ha llamado la atención la normalidad como materia literaria. Como dijo Papini, “si un hombre cualquiera, incluso vulgar, supiera narrar su propia vida, escribiría una de las más grandes novelas que jamás se haya escrito”. Igual por falta de imaginación, pero confieso que jamás fui de mundos esotéricos, sobrenaturales ni marginales, pues bastante tenemos con lo que nos ofrece nuestro modesto día a día, qué mayor reto para un escritor que bucear en su aparente inanidad y descubrir el galeón perdido con el cofre del tesoro. Dicho esto como excusa para la fascinación que me provocó iniciar a pecho descubierto, sin referencias previas (confieso que me lo compré por la foto de la portada, por su reclamo de cotidianidad), la lectura de “No era esto a lo que veníamos”, editado por Editorial Candaya. Conforme iba pasando las páginas, un desfile de personajes inquietantes, sombríos, siempre al borde de un límite, que a veces se sugiere, dejando al lector babeando de duda, y otras directamente se apunta, me iba raptando de mis prejuicios. Y me sumergí en ese lado oscuro, esperpéntico a menudo, del que todos soñamos apartarnos, y que preferimos ignorar, no sea qué. María Bastarós tiene la extraña habilidad de jugar con la segura mala leche existencial que la indignación contra esos protagonistas tarados, repulsivos a veces, va provocando en el lector. De naturalizarla con una prosa sobria, detallista, con los destellos justos para deslumbrar a traición y por sorpresa, utilizando imágenes poderosas, certeras (“los platos en el escurridor formaban un esternón de porcelana”, “su pelo rizado baila como un ramillete de muelles”, “la idea se deshace mientras se me ocurre, como si estuviera hecha de arena”). De soltarle de la mano en el precipicio de la duda final, dejando que sea, acaso, su propia mala conciencia la que lo escriba, o la que decida no hacerlo. Los mejores cuentos son los que hurgan en los márgenes de esa convencionalidad de la que vocacionalmente tiende a apartarse; es decir, los que mejor aguantan el imprescindible pulso con la verosimilitud (“Nunca sale gratis”, “Notre Dame reducido a cenizas”, “Los que mantienen el fuego”). Los más mancos, a mi entender, son los que directamente doblan el antebrazo ante una caricatura excesiva, casi de cómic (“Huevas de trucha”), o bien se abandonan a la pura fantasía (“Hambre de qué”). Después de su lectura, uno se pregunta al final si, en ese mundo de maltratadores, de mujeres alienadas, de niñas crueles e impulsivas, de potenciales pederastas, de personajes desengañados, de una naturaleza amenazante, queda algún resquicio para la luz. La respuesta solo la obtendrás leyéndolo. Ten en cuenta que, como advierte el prólogo, “la normalidad nunca sale gratis”. Prepárate.
There's a remarkable unity to this collection of feminist horror stories - and that's horror in gendered violence terms, not ghosts or the supernatural - with an especial focus on girls, sometimes mere children, adolescents and adult women.
Some like 'The Birthday Girl' are utterly chilling and reminded me a bit of Joyce Carol Oates in their no holds barred approach. Others like 'Love' are pure macabre though with a strong theme of pent up female rage suddenly released. Others yet wander into slightly taboo territory ('Girls Don't, 'How to Save a Cricket') that line-up children and teenagers against the adult world. And then there's 'Hungry for What' which expresses so much frustration against deadened office life but which ends with a glorious image that is both liberatory and yet also grotesque.
Bastarós' prose is precise and pointed rather than self-consciously 'literary' - there are no flourishes here, at least in English translation, and it sort of disappears to leave the stories and their stark images clear in the mind. And those images: red shapes on a windscreen, a scorpion on a girl's arm, a table laid for 'a grown-up dinner'... Many of the stories end just as the real horror is about to begin, leaving us tantalised and horrified by what is to come extra-textually.
I've seen comparisons with Mariana Enríquez and there are elements that connect the two but here there's no direct political commentary - still, a wonderfully perverse and disturbing collection of stories from a Spanish writer in English for the first time.
Los cuentos de No era esto a lo que veníamos, aun llenos de personajes y escenarios diferentes entre sí, tienen varios puntos en común que forman un conjunto sin fisuras. El desierto casi como leitmotiv, el terror psicológico, la hostilidad puramente física de muchos ambientes, la perplejidad o la violencia son algunos de ellos.
Pero creo que el elemento más destacable de todos es el deseo. El deseo insatisfecho, por supuesto, que impregna estas páginas y se instala en el pecho de las niñas y mujeres que protagonizan cada historia, como el necesitar urgentemente estar en otro sitio o con otras personas; o esos deseos con tintes mucho más oscuros que probablemente pocas personas tendrían el valor de reconocerse ni tan siquiera a sí mismas.
La normalidad aquí está llena de grietas por las que se cuela el miedo o la desidia, elementos que terminan resultando una revelación en sí mismos. Ese clic que lo cambia todo para siempre. El giro narrativo que te mantiene alerta y enganchada desde el primer al último relato.
Estos cuentos se mueven en el límite del terror y la fantasía y, como apunta Nerea Pérez de las Heras en el prólogo, la normalidad aquí no solo no sale gratis, sino que resulta carísima.
Lo recomiendo mucho para cerrar el 2021 a lo grande y colar inevitablemente este libro en esa lista de las mejores lecturas del año que sé que muchas ya estáis preparando.
He cometido una insensatez. Otra vez. He visto un libro de moda en el Mercat de Sant Antoni y no solo lo he comprado sino que también lo he leído. Del primero al decimotercer relato. Mi testarudez a la hora de acabar los libros ha traído, por lo menos, alguna recompensa. La última historia ha sido quizás la única en que no he querido que mueran todos porque me ha recordado una buena película con la que comparte cierto ambiente: "Mantícora" de Carlos Vermut. El caso es que no está mal escrito (que ya le asegura las tres estrellas) y la autora crea unas atmósferas rarunas que vertebran los textos. Pero no es suficiente, me ha sonado tan yanki e impostado que me ha repelido muchísimo. Los personajes no han despertado mi interés o directamente los he odiado. Los giros y cambios, abruptos y esperpénticos, los he encontrado muy forzados. No puedo dejar de destacar, por infumable, "Notre-Dame reducida a cenizas". Cómo puedes creerte la enésima becaria que se enamora de su profesor (señor que te va a explicar las bondades de la vida, nena) y que acaba (no lo destriparé) frente a frente con un oso pardo. Suena interesante ¿verdad? ¡Léelo y sufre como lo he hecho yo! Otro elemento que me ha sacado de mis casillas ha sido el tratamiento del sexo. El sexo o su iniciación emparentado con la dominación, el engaño y el abuso; nunca con el placer de darlo y recibirlo. En los primeros relatos pensaba que se me escapaba algún significado oculto pero no hay cuestionamiento ni trasfondo de ningún tipo. Menos mal que siempre nos quedará Wallapop. (Y no, no voy a acabar con un chiste usando el título).
Yo si que no venía a esto, relatos incómodos rozando lo sórdido para mí sin razón ni motivo aparente. El final de los relatos es abierto cosa que odio.
tengo sensaciones raras con esta obra, por una parte estoy enamorado de muchísimos cuentos, marcando mis favoritos con una diferencia importante ("Las chicas no" y "Tan despacio para quienes esperan"), pero también hay algunos que me han dejado indiferente ("amor" y "marabunta"). Se me ha hecho dificil conectar con muchas de estas historias e incluso algunas se me han hecho pesadas, lentas y solo podía pensar en terminarlo, pero cuando lo terminas te deja buen sabor de boca, un buen recuerdo que hace que solo pienses en lo bueno, en esas historias increibles y desgarradoras. No le pongo un 5 por eso, por los momentos repetitivos y de aburrimiento, pero tampoco un 3 porque no se merece tan poco reconocimiento. Con todo esto debo decir que es una maravilla de obra, con una escritura increible y magnífica, pero supongo que no era el momento o no tenía el tiempo que requiere su lectura.
Me debato. Intento comprender si finalmente me ha gustado o no. Jamás me había costado tantísimo entenderme al acabar un libro. Supongo que lo perverso que tiene esta lectura es justament esto, te frena y te excita, diría, casi a partes iguales. Leyendo a María he tenido que lidiar con una incomodidad constante; primero por su contenido, luego por cada final en sus relatos, tan abruptos como esperpénticos.
Hay un único motivo por el que no le pongo una estrella, y es porque el título ya me avisaba qué iba a pasar y nada, yo de bruto nomás me metí acá y no salí hasta la última página.
Es un libro de cuentos que no son de terror, ni de horror, ni de nada. Son cuentos que empiezan con un disparador más o menos inspirado y después ves cómo esa idea se cae por el barranco una y otra vez, como Homero Simpson mientras intentaban subirlo a la ambulancia. O sea, explicame qué se supone que es esa cosa de "Notre-Dame reducida a cenizas". Una mina se enamora de un profesor casado con el que tiene un affaire, hasta los descubren haciendo la chanchada. Ella se deprime. Y después pasa una seguidilla de estupideces que hasta la gente de Hallmark diría que es demasiado.
Hay un par que podrían estar bien, pero de alguna forma terminan en la intrascendencia. "Cena de mayores" es lo más parecido a un cuento "de terror" (énfasis en las comillas), y "El día de la escopeta" es un gran comienzo de una novela, que evidentemente nunca terminó porque no sabía cómo y la dejó ahí. "Tan despacio para quienes esperan" es el único cuento que termina y decís "bueno, ok, este está bien, es un cuento redondo". ¿El resto? No era a esto a lo que yo vine.
Hacía tiempo que no leía algo que me diese semejante sopapo en toda la cara. Si hay algo que me impide decir que estos relatos son monstruosos, es sin duda la narrativa de la escritora. Alucinante cómo es capaz de fluir cómodamente en su escritura describiendo acontecimientos tan crudos. Para mí es el verdadero mérito del libro
Very gritty collection of short stories with topics that will make people feel uncomfortable but that I think really added to the cult vibe of the book. I enjoyed the story about the student having an affair with her professor the most - even though this was the longest in the collection it just completely drew me in and was so emotionally charged and perfectly structured. Really enjoyed how Bastaros was not afraid to touch on some taboo themes and it made the collection that much more dark and enticing. I would recommend if you are a short story fan who likes dark realist fiction that has a gothic feel but doesn’t stray into horror.
To turbio. Va de menos a más. Algún cuento un dos, alguno un 3, bastante más de alguno un 4. Déjate llevar por los primeros y avanza, que la segunda mitad es mejor, opino. Y también los mejores son los absolutamente reales. A destacar: la escritura. Una crac la autora. Disfrutas el estilo. Los ambientes que crea, las frases e ideas geniales. María Bastarós debe de ser fascinante como persona.
Buen libro de relatos. De una calidad muy pareja todos ellos. De carácter realista me han gustado especialmente los protagonizados por adolescentes. Eso sí, algunos finales son algo bestias. La escritura está cincelada y responde a la tensión de lo que se quiere contar. Sin florituras. El machismo y los abusos viven instalados en la realidad más cotidiana.
"la chica empleó toda su fuerza y la de sandy y la de la compañera que le incendiaba ahora la punta de los dedos y las manos y las uñas se le llenaron de algo que antes vivía, del material viscoso y rosa del que están hechos los hombres y el mundo se abrió en canal y entonces apareció aquella cosa, aquel parque de atracciones de hueso y musculo recien inaugurado donde antes-solo un instante antes- había sin duda una maldita cara."
Libro de relatos de María Bastarós "No era esto a lo que veníamos". El título ya nos da el aviso. Creo MB nos trae en estos relatos un momento en la vida en el que la rutina se lo carga todo. cuando se supone que una relación de pareja, una casa, la maternidad, un trabajo está todo en orden o es como debería de ser pero todo eso está matando lo que anhelas, el deseo. Hay como necesidad, una urgencia de escapar de los personajes y de lidiar con ese deseo frustrado. Es lo primero que leo de ella y aunque algunos relatos me resultaban bastante predecibles durante su lectura , hay una escritura envolvente que quita esa pequeña pega.
Odio los libros de relatos y a este le pongo cuatro estrellas así que no diga nada, pero lo digo todo. Historias en las que nada es lo que parece, que te divierten, que dan miedo y que te dejan loco. Desde luego que no era esto a lo que veníamos.
Gracias, no, gracias. El libro estaba bien escrito, lo que pasa es que cada cuento empieza con una situación traumática, se desarrolla de todas las peores maneras posibles y acaba con un trauma que te deja varios días mal. He llegado hasta las 3/4 partes del libro, pero es que no podía más. Por la pesadez, desolación y furia que me provocaba la lectura.
Probablemente no sea el público adecuado. Me esperaba un libro sobre lo cotidiano, sobre las vidas corrientes de gente corriente que aprende a apreciar los pequeños detalles o acepta que su vida no va a ser extraordinaria y está bien, o algo por el estilo. Pues NO. Para nada. No habla de la cotidianeidad cotidiana....sino sobre lo cotidiano trambólico que le sucede a gente en situaciones de mucha vulnerabilidad, con un malestar emocional muy grande, y escasez de recursos para salir de o afrontar su malestar...que además acaba en hechos y situaciones inesperadamente monumentalmente traumáticas.
Out of this collection of 13 stories, I was struck by how many of them featured little girls in dysfunctional relationships with their mothers or defying reader expectations by doing something taboo, such as taking the lead sexually or committing matricide. I was disturbed and I got the sense that the collection aimed to disturb, to portray deviance in a way that is almost quotidian, which is where the horror lies. You wouldn't know until a sudden twist of a sentence makes you realise that the characters are disregarding the social script, throwing everything before it in doubt. I found it playful, the way the stories banked on assumptions that we make about girls, mothers, victimhood, who has power, and what constitutes power.
I especially liked 'Love' because of the trippy dissonance the protagonist was experiencing and how it made the reader go along with it until the picture resolved itself. 'Swarm' also perfectly encapsulated the feeling of working retail during a holiday and the only way to get through it is to detach, repress, get through the shift. 'Notre-Dame Gone to Ashes' was dark but subtly satirical but also quite tongue-in-cheek in its admission of the "cliched" premise in the opening paragraph. The titular chapter is also a favourite and will be fondly included in my personal Office Fiction Hall of Fame.
Difícil de digerir, muy difícil en el caso de algunos de los relatos. No quieres leer más pero después no paras de darle vueltas. Incómodo, desagradable, asqueroso incluso y definitivamente el peor terror de todos, el que pasa.
Aún no se si me ha gustado o no pero creo que la autora consigue lo que pretendía y lo hace muy bien.
El libro es un libro de relatos, cuentos que se te hacen cortos, que quieres saber más, cuál es el desenlace. Son cuentos con protagonistas femeninas (salvo el último) niñas, mujeres, casadas, solteras.... en las que claramente se ve reflejado el título: No era a esto a lo que veníamos. Mujeres que están cansadas de sus vidas, mujeres que no se sienten bien en su vida, mujeres que son tratadas injustamente y que cargan con una pareja, una madre, un padre... Mujeres que han sido traicionadas, abandonadas, anuladas. Todas las historias me parecen reales, no son fantasía. Todas pueden haber ocurrido. Las historias me han parecido crudas en su mayoría, muy duras. Me ha gustado mucho la forma en las que están narradas. Muchas historias se desarrollan en la zona del desierto de Aragón - los Monegros. Incluso hay historias que están relacionadas geográficamente hablando: la gasolinera, las chabolas, los nuevos pisos, la planta de carne.... Me ha gustado mucho el libro en general. Seguiré a la autora.
«Qué deseo tengo, medito. Porque debo tener alguno. Seguro. Todo el mundo desea algo. Solo basta un minuto». 💫 Una niña que prepara una cena con sorpresa a su madre viuda, otra que huye de casa camino a la ciudad; una mujer que es infiel a su marido maltratador, otra que recién descubre que está embarazada… Leer a Bastarós es poner un pie en el abismo. 💫 Hay en todos sus relatos una sensación de peligro constante, un grito rasgado de «no vayas por ahí», «date la vuelta», «déjalo estar». Las protagonistas de sus relatos no deberían estar en riesgo. Deberían poder moverse con libertad sin tener que sopesar las consecuencias, ocupar las calles sin tener que mirar por encima del hombro, disponer de sus cuerpos con autonomía… Sin embargo, la sociedad de estas mujeres, que es la nuestra, no lo permite. Y ahí es donde estos relatos rozan los de Joyce Carol Oates (cuya obra me venía continuamente durante su lectura por ese estremecer del cuerpo que provocan también). Se leen con ansia. Se exhala un suspiro de alivio cuando “acaban bien”. Nos retuerce el estómago cuando no. 💫 La forma en la que Bastarós maneja el tempo narrativo es fascinante. El uso del lenguaje, la atmósfera, las imágenes. Cómo hila las historias resonando como un eco en nuestros cuerpos porque todas, en algún momento, hemos estado ahí. La huida hacia adelante, la resistencia y supervivencia. Sin duda, uno de los libros de relatos más exuberante, fresco y magnético que he leído últimamente. 💫 «De todos modos le parece imposible que la madre, por mucho que la busque, dé con ella. Siente que está a miles de kilómetros, en otro planeta: que el universo se ha desplegado en varios planos y a ella y a la madre les ha tocado en dos muy lejanos». 💫 #MaríaBastarós#NoEraAEstoALoQueVeníamos#EscrituraDesdeElAbismo#NarrativaContemporánea#VocesEmergentes#ContraElPatriarcado#MaternidadesLit#MatLit
Llevaba muchísimo tiempo queriendo leer este libro, pero deja mucho que desear. La normalidad es un concepto complejo; es cultural, pero también puede ser muy subjetivo. Esperé que hubiera algún tipo de significado en estas historias pero lo cierto es que no me han transmitido nada. Sí, son relatos bastante marroneros y algunos muy incómodos de leer, pero se queda ahí, es como leer una historias de terror sin ningún trasfondo. Hubiera preferido que los relatos girasen en torno al cuestionamiento de "lo normal" en la sociedad, con un sentido más pedagógico
Pensaba que era una novela y el primer relato me había parecido un gran inicio. En el tercero ya hay niñas follando; la guinda es el último, donde un muchacho siente deseo sexual hacia un bebé. Además de desagradables en algunos casos, en su mayoría me han parecido textos presuntuosos y forzados.
One of my favorite publications of 2024 so far - a beautiful collection here of dark, mysterious, brooding stories that as a whole work together very well. Exactly the kind of horror and dark fiction I love to read.
Me parece que está bien escrito y consigue lo que propone. Dicho esto, lo pasé fatal leyéndolo y me dio un sentimiento de angustia enorme, que es lo último que quiero sentir cuando leo.
Brillante. La autora tiene una sensibilidad especial (y perturbadora) para relatar historias cotidianas con giros incómodos y detalles ambiguos al tiempo que el relato es claro, consistente y conciso.
Fácil y ágil lectura, más difícil digestión. Muy recomendable.
Cada historia parece un guion de Carlos Vermut. Historias curiosas, algunas mejores que otras... Pero el total es un microverso sufrido de penurias y cruces, con un estilo personal y con el desierto como testigo mudo de los caprichos de algún geniecillo cabrón y perverso.