Puedo decir, con total seguridad, que este es el libro de la saga que más me ha gustado. Los protagonistas me han cautivado por completo. Nos encontramos con una protagonista femenina risueña y alegre a la que le encanta la compañía y que está llena de amor que reparte a todo el mundo, el tipo de persona que muchas veces pone la felicidad de los demás por encima de la suya. También nos encontramos con un protagonista masculino destrozado por una traición, solitario, rudo y maleducado, a la que no le importa la felicidad de los demás.
Este libro lo tenía todo para que me gustara y así ha sido. Los protagonistas me han enamorado y su relación me ha enganchado desde el principio, en ningún momento pierde el ritmo.
Y, si me tengo que quedar con algo de la novela es que hay que tener muy claro que cada persona es un mundo, que todos somos diferentes y que es importante dejar el pasado atrás y no juzgar a una persona por lo que te han hecho en el pasado.
Después de haberme leído toda la saga solo puedo decir que Nora Roberts es maravillosa y, si bien no son los mejores libros de la autora que he leído, siempre me atrapa con su estilo narrativo, su prosa y la forma tan elegante que tiene de contar cualquier historia. También puedo asegurar que Daniel MacGregor, el patriarca de la familia, es uno de mis personajes favoritos de la saga y le he cogido un cariño increíble, me va a dar mucha pena no volver a leer mas sus enredos y planes para emparejar a todos sus familiares.