Es un tebeo de 1986 y se nota. Ha envejecido en cuanto al tipo de dibujo y, por supuesto, en cuanto al tono. Es probable que gente que lo lea ahora lo encuentre ofensivo pero no lo es para nada. Está lleno de humor, de auto parodia y de sarcasmo. El hombre deseado cuanta la historia de un grupo de amigos gays de Dusseldorf cuando a su pandilla llega un hombre heterosexual guapo y muy machista por el que todos se sienten atraídos y que todos quieren llevarse a la cama. Es una gamberrada divertida. Me ha encantado que en la solapa cuenten que el autor estudió carpintería y salió del armario en la misma época, porque me ha parecido el colmo de la fantasía gay: un rudo carpintero con su cinturón de herramientas. (Bueno, y también es un poco fantasía de mujer heterosexual, que conste.)