Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo was an Argentine short-story writer, essayist, poet and translator regarded as a key figure in Spanish-language and international literature. His best-known works, Ficciones (transl. Fictions) and El Aleph (transl. The Aleph), published in the 1940s, are collections of short stories exploring motifs such as dreams, labyrinths, chance, infinity, archives, mirrors, fictional writers and mythology. Borges's works have contributed to philosophical literature and the fantasy genre, and have had a major influence on the magic realist movement in 20th century Latin American literature. Born in Buenos Aires, Borges later moved with his family to Switzerland in 1914, where he studied at the Collège de Genève. The family travelled widely in Europe, including Spain. On his return to Argentina in 1921, Borges began publishing his poems and essays in surrealist literary journals. He also worked as a librarian and public lecturer. In 1955, he was appointed director of the National Public Library and professor of English Literature at the University of Buenos Aires. He became completely blind by the age of 55. Scholars have suggested that his progressive blindness helped him to create innovative literary symbols through imagination. By the 1960s, his work was translated and published widely in the United States and Europe. Borges himself was fluent in several languages. In 1961, he came to international attention when he received the first Formentor Prize, which he shared with Samuel Beckett. In 1971, he won the Jerusalem Prize. His international reputation was consolidated in the 1960s, aided by the growing number of English translations, the Latin American Boom, and by the success of Gabriel García Márquez's One Hundred Years of Solitude. He dedicated his final work, The Conspirators, to the city of Geneva, Switzerland. Writer and essayist J.M. Coetzee said of him: "He, more than anyone, renovated the language of fiction and thus opened the way to a remarkable generation of Spanish-American novelists."
A Borges se le lee despacio. Es un autor complejo y su poesia, lo es también. Dice él que escogió la antología en base de lo que le gustaba en ese momento, y se nota. Muchas de sus letras son odas a personajes, lugares y circunstancias específicas. Recomiendo su lectura, porque cuenta mucho del autor.
Sin repetir y sin soplar la lista de poemas que me deslumbraron para retenerlos con más facilidad en mi memoria: El sur La noche que en el sur lo velaron Poema de los dones El reloj de arena La lluvia Adrogué La noche cíclica Mateo, XXV, 30 Límites El tango España Otro poema de los dones Buenos Aires Los compadritos muertos Milonga de Jacinto Chiclana Milonga de Albornoz Las cosas Junio 1968 On his blindness El gaucho El centinela All our yesterdays La luna La espera Las causas
No es una escrita de estética, sino más de filosofía y psicología. Y eso es lo que le da un significado más profundo. Es de la poesía que tiene que ser leída con mucha atención y sin ignorar ninguna palabra.
Antología Poética 1923-1977 por Jorge Luis Borges #sealeychallenge I am thrilled to be reading this today not only because of its fantastic cover but because these are the poems Borges picked as his favorites. Of course he lived another 10 years and those last poems are not there. All the same it is a great book! Born in Argentina, Jorge Luis Borges lived most of his life there. He was one of the most influential poets of recent times. He was very devoted to writing but lost his sight gradually and then completely at 55. He was bilingual in English and Spanish at a young age and loved literature. He said that his father’s library was the turning point of his life. I’ve been reading this book in Spanish and sometimes looking up individual poems in English. His sonnets are gorgeous. The last lines of “A quien ya no es joven”
Aquí te acecha el insondable espejo que soñara y olvidará el reflejo de tus postrimerías y agonías
Ya te cerca lo último. Es la casa donde tú lenta y breve tarde pasa y la calle que ves todos los días.
Decir que la poesía de Borges es tan ambiciosa, literaria, metaliteraria y hermosa como su prosa es un lugar común, pero no deja de ser cierta. Desde sus influencias cabalistas, nórdicas, medievales y gauchescas, Borges demostró ser capaz de dominar lo mismo las formas más estrictas que el verso libre (pero jamás esas aberraciones cursis que le adjudicaron después de su muerte).
"En la desierta sala el silencioso / libro viaja en el tiempo. Las auroras / quedan atrás y las nocturnas horas / y mi vida, este sueño presuroso." (Ariosto y los árabes)
"No habrá nunca una puerta. Estás adentro / y el alcázar abarca el universo / y no tiene ni anverso ni reverso / ni externo muro ni secreto centro." (Laberinto)
"Aquí la tarde cenicienta espera / el fruto que le debe la mañana; / aquí mi sombra en la no menos vana / sombra final se perderá ligera. / No nos une el amor sino el espanto; será por eso que la quiero tanto." (Buenos Aires)
¿soy yo esas cosas y las otras o son llaves secretas y arduas álgebras de lo que no sabremos nunca?
La voz de Borges es de una cadencia hermosísima que conserva el grave acento del Laberinto, arcanos susurros que irrumpen, arena que se pierde entre los dedos, sueños de otros, vigilias, barro anhelando lo infinito. ¿Cuál otro puede revelar los misterios mismos de la existencia, el enlace mágico entre el Ser y el Tiempo, cantar con la oscilación del péndulo de un reloj y de lo que fluye en la clepsidra, del río de Herácilito y del gólem de un rabino en Praga?
A mí Borges me ha revelado esa conexión intangible que existe entre lo más mundano y lo más divino, las sombras que osamos llamar identidad no son más que un sueño, acaso soñado por otro. ¿Acaso podemos reclamar tanto?
Excelente antología creada por el mismo Borges, por simple gusto, porque le gustaba en su momento cada poema que en esta colección reza. Sin estructuras invisibles ni arreglos supernaturales. Tan solo para ser disfrutada hedónicamente, por amor a la palabra.
Pjescani satovi, sah, tango, gauci, plavi zidovi u predgradima Buenos Airesa, vjecno vracanje, atlasi, vrijeme, pijesak, miris jasmina, bodezi, zrcala, labirinti, vrtovi, pjesnik koji sanja junaka, junaci koji sanjaju pjesnika, tigrevi, pantere, pustinje, macevi, mora, Beowulf, Cervantes, hrabrost, kozmpolitizam, preci-krvni i duhovni, Homer, Milton, sljepilo
Un hombre trabajado por el tiempo, un hombre que ni siquiera espera la muerte (las pruebas de la muerte son estadísticas y nadie hay que no corra el albur de ser el primer inmortal), un hombre que ha aprendido a agradecer las modestas limosnas de los días: el sueño, la rutina, el sabor del agua, una no sospechada etimología, un verso latino o sajón, la memoria de una mujer que lo ha abandonado hace ya tantos años que hoy puede recordarla sin amargura, un hombre que no ignora que el presente ya es el porvenir y el olvido, un hombre que ha sido desleal y con el que fueron desleales, puede sentir de pronto, al cruzar la calle, una misteriosa felicidad que no viene del lado de la esperanza sino de una antigua inocencia, de su propia raíz o de un dios disperso. Sabe que no debe mirarla de cerca, porque hay razones más terribles que tigres que le demostrarán su obligación de ser un desdichado, pero humildemente recibe esa felicidad, esa ráfaga. Quizá en la muerte para siempre seremos, cuando el polvo sea polvo, esa indescifrable raíz, de la cual para siempre crecerá, ecuánime o atroz, nuestro solitario cielo o infierno.
Mi primer acercamiento a Borges va de la mano de esta antología y no hace sino darme unas terribles ganas de inundarme y ahogarme en sus palabras. Sencillamente genial: un recorrido profundo y complejo en el tiempo, totalmente cambiante y con la máxima del panta rei siempre constante. Poemas para disfrutarlos de poco en poco, algunos como “otro poema de los dones” que te hacen reencontrarte de manera alegre y viva con el mundo, otros como “Ein traum” o “a un viejo poeta” con grandes referencias intertextuales y otros tantos que muestran su absoluta erudición. No es una poesía sencilla pero te deja entrar por completo en su mundo, en la memoria, su sentir de la nostalgia: sencilla y complejamente maravillosa.
Fascinante, lo mejor de la obra poética del autor seleccionada por él mismo. La historia misma de la humanidad en forma de versos. Ampliamente recomendado.
Muy hermosos y dulces la gran mayoría de los poemas que Borges incluyó aquí. Algunos no me llegaron tanto porque no siento la misma pasión que Borges sentía por la eternidad, la mitología nórdica y la hombría de los militares o los gauchos (este último tema es lo que menos me interesa de Borges por ser algo tan "masculino"), pero los poemas sobre vidas de poetas, escritores u obras literarias clásicas fueron una verdadera alegría. Soy más de sus cuentos fantásticos, pero su poesía no está nada mal. Incluso echo en falta que no haya incluido poemas como "A Manuel Mujica Lainez", "Things that might have been" y "Al idioma alemán", pero esta no deja de ser una muy buena antología.
Leer la poesía de Borges, es dar un paseo por el universo bibliográfico de su mente. Así como vemos las tardes en Islandia, nos puede llevar a un bar de mala muerte escuchando unas milongas. Quizá su poesía puede aparentar ser muy distante para nosotros, los principiantes en libros, pero al leerlo, resulta familiar y ameno. Poemas que me marcaron, El Sur, Poemas de los dones, Carnicería, Las Cosas, Ajedrez, La lluvia, y algunos más.
La vastedad del conocimiento de Borges queda impreso en cada uno de sus poemas. Estos están escritos con una belleza y complejidad inigualable. Nos hablan del tiempo y su paso por toda nuestra existencia y del poema que busca, ante todo, preservar la memoria de lo que nos antecedió.
Jorge Luis Borges es uno de los mejores poetas que ha visto latinoamérica en toda su historia, y lo demuestra en cada una de las líneas de este libro, mismo que se mantuvo tan esquivo a mis ojos y mi alma. Leer la poesía del maestro Borges, es revitalizar la mente y el corazón, el autor habla sobre el tiempo, sobre la vida y sus extrañas figuras y designios, sobre la muerte, y sobre nosotros mismos.
No hay duda de que escribe bien. Si Borges naciera en el 2000+ subiría fotos a sus estados de libros y bibliotecas, sintiéndose superior al vulgo que "no lee".
Yo qué sé. Los versos están primorosamente medidos y rimados, con sílabas bien contadas. Los temas me interesan y el enfoque con que Borges los aborda, me fascina. Me sé algunos versos de memoria (Dios mueve al jugador y este a la pieza/¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza?). Y, sin embargo, me parece una poesía muerta, sin vida. Tengo la misma sensación que con los poemas de Miguel de Unamuno. Demasiado cerebrales.