Peca un poco de italocéntrico (si hasta hay alguna nota de editor/traductor para mencionar algún español porque las omisiones son cantosas), pero bueno, para algo lo escribió un italiano y es de suponer que estaba destinado al público de ese país.
(Vamos, que me chafó porque tenía curiosidad por saber de Arriaga en el contexto internacional de su época, pero ni lo mencionan. O le toca el tomo siguiente o no se acordaron de él.)