Esta lectura ha sido para mí una experiencia extraordinaria. Leer este libro ha sido revivir y remover mis propios sentimientos como madre y mujer.
Este libro es una joya que te permite conocer la escritura de muchas autoras, ya solo por esto merece la pena leerlo, pero además te permite conocer sus sentimientos hacia la maternidad y sentirte cerca de ellas como personas a las que admiras por su trabajo, pero más aún cuando sabes tienen tus mismos sentimientos, porque tenemos en común ser mujeres y madres. Unas recopilaciones maravillosas, llenas de emoción, con algunas reflexiones que duelen y una vez más con una visión de la literatura como herramienta terapéutica. Diarios, memorias, ensayos y relatos acerca de la culpa, el sacrificio, la alienación, la conciliación, la sororidad, la relación con los abuelos, los sentimientos ante la infertilidad, los celos o la decisión de no ser madres. Voces de madres que supieron compaginar, a veces con dificultad, sus trabajos como creadoras con la maternidad.
Para todas las mujeres que han sentido una pequeña lucha interna entre su yo de madre y su yo de mujer, para todas las que han integrado como un puzzle, para todas las que todavía les cuesta hacerlo, para aquellas que todavía no han pasado por ello. Para empatizar como hija. Para entender que cada mujer puede decidir si quiere ser madre o no. Y para ser consciente de cada mujer vive la maternidad a su manera.
Y ahora necesito leer a Adrienne Rich, Jane Lezarre, Annie Ernaux y Doris Lessing para empezar...
Mis hijos me causan el sufrimiento más exquisito que haya experimentado en la vida. Es el sufrimiento de la ambivalencia: la alternancia mortal entre el sentimiento amargo y el creciente nerviosismo atroz y la gratificación y la ternura más felices. Adrienne Rich.
Daría la vida por él [...] Sin duda prefiero morirme a perderlo. Supongo que eso es amor -dije estremeciéndome, y después nos echamos a reír-, pero destrozado mi vida, y solo vivo pensando en cómo recuperarla. Jane Lezarre.
Estamos juntas mi hija y yo. Madre e hija, si, aunque en realidad hermanas, contra todo lo que nos niegue lo que somos. Alice Walker.