The Letter, "humanum Genus", Of The Pope, Leo Xiii, Against Free-masonry And The Spirit Of The Age, April 20, 1884: Original Latin And English Translation...
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The Letter, "Humanum Genus", Of The Pope, Leo XIII, Against Free-masonry And The Spirit Of The Age, April 20, 1884: Original Latin And English Translation
Catholic Church. Pope (1878-1903 : Leo XIII)
Gr. Orient of Charleston, 1884
Social Science; Freemasonry; Freemasonry; Freemasons and Catholic church; Social Science / Freemasonry
Pope Leo XIII (Italian: Leone XIII), born Vincenzo Gioacchino Raffaele Luigi Pecci to an Italian comital family, reigned as Pope from 20 February 1878 to his death in 1903. He was the oldest pope (reigning until the age of 93), and had the third longest pontificate, behind that of Pope Pius IX (his immediate predecessor) and John Paul II. He was the most recent pontiff to date to take the pontifical name of "Leo" upon being elected to the pontificate until 2025.
He is well known for his intellectualism, the development of social teachings with his famous papal encyclical [Book: Rerum novarum] and his attempts to define the position of the Catholic Church with regard to modern thinking. He influenced Roman Catholic Mariology and promoted both the rosary and the scapular.
Leo XIII issued a record of eleven Papal encyclicals on the rosary earning him the title as the "Rosary Pope". In addition, he approved two new Marian scapulars and was the first pope to fully embrace the concept of Mary as Mediatrix. He was the first pope to never have held any control over the Papal States, after they were dissolved by 1870. He was briefly buried in the grottos of Saint Peter's Basilica before his remains were later transferred to the Basilica of Saint John Lateran.
This should be required reading for the formation of young Catholics. It is always disheartening to read such documents as this, which were intended to stop certain evils which in our time have prevailed. So many if the ideas and values of the Masons have completely permeated our society, so much so that people of good and orthodox leaning accept them. We must be vigilant, nay, militant in opposition to these and other evils assailing Christ and His Church. God be with us!
yeppp: 'Their [Freemasons'] chief dogmas are so greatly and manifestly at variance with reason that nothing can be more perverse. To wish to destroy the religion and the Church which God Himself has established, and whose perpetuity He insures by His protection, and to bring back after a lapse of eighteen centuries the manners and customs of the pagans, is signal folly and audacious impiety. Neither is it less horrible nor more tolerable that they should repudiate the benefits which Jesus Christ so mercifully obtained, not only for individuals, but also for the family and for civil society, benefits which, even according to the judgment and testimony of enemies of Christianity, are very great. In this insane and wicked endeavor we may almost see the implacable hatred and spirit of revenge with which Satan himself is inflamed against Jesus Christ.'
Fine explanation of the Church's position on Freemasonry. Points out the philosophical basis of Freemasonry (Naturalism), plus the Catholic defense against the movement (the resurrection of the guild system, the spread of the Franciscan Third Order).
“[…] es el reino de Satanás. Bajo su jurisdicción y poder se encuentran todos lo que, siguiendo los funestos ejemplos de su caudillo (el diablo) y de nuestros primeros padres, se niegan a obedecer a la ley divina y eterna y emprenden multitud de obras prescindiendo de Dios o combatiendo contra Dios.”
A fairly awkward translation of this classic encyclical from Pope Leo XIII.
We in the English-speaking world, where Masonry has been fairly benign, forget how influential and pernicious it was in much of Europe and Latin America, where it was a major reservoir of anti-clerical and revolutionary sentiment. Unlike in English-speaking Masonic orders, on the continent one did not even have to profess a belief in God to become a Mason. Leo XIII identifies the Masonic ideology as naturalism, by which he means that mankind has no need of divine grace or revelation to reach the good life. Catholics should note how far the Masonic programme, as described by Leo, has reached its aims throughout the Western World: public schooling shorn of Christian morality and religious instruction; the conversion of marriage into a government-approved contract, with easy divorce; a public order built on the false notion of the consent of the governed, rather than God-given authority to govern.
Every faithful Catholic who reads this will see how terrifying true these words from over 100 years ago have become. As we strive to do our work on this world, let us know our enemy, and shine light on what lies in the shadows. We are in need now, more than ever, of prayer and action
Con "Humanum genus" en 1884, el papa León XIII como sumo pontífice sucesor de San Pedro, reveló, con claridad y contundencia, los fines satánicos de la secta masónica, conocida como la masonería. Desde el inicio de la encíclica rápidamente el papa traza una línea divisoria entre la Iglesia y la masonería, cito:
"La raza humana, después de que "por envidia de Lucifer" se rebelara desgraciadamente contra Dios, creador y dador de dones sobrenaturales, quedó dividida en dos bandos diferentes y hostiles; uno de los cuales lucha incesantemente por el triunfo de la verdad y el bien, el otro por el triunfo del mal y del error. El primero es el reino de Dios en la tierra, es decir, la verdadera Iglesia de Jesucristo; y quien quiera pertenecer a ella con afecto sincero y como corresponde a la salud, debe servir a Dios y a su Hijo Unigénito con toda su mente y todo su corazón. El segundo es el reino de Satanás, y sus súbditos son aquellos que, siguiendo los ejemplos desastrosos de su líder y de sus antepasados comunes, se niegan a obedecer la ley eterna y divina, y aprenden muchas cosas sin preocuparse por Dios, muchas contra Dios." (La traducción es mía). Sigue la cita "A lo largo de una larga serie de siglos estas dos ciudades lucharon entre sí con diversas armas y combates, aunque no siempre con el mismo ardor e ímpetu. Pero en nuestros tiempos los partidarios de la ciudad malvada, inspirados y ayudados por esa sociedad, que está ampliamente difundida y fuertemente organizada y que toma el nombre de Sociedad Masónica, parecen estar todos conspirando juntos e intentando las pruebas finales. Porque sin ocultar más sus designios, se levantan con extrema audacia contra la soberanía de Dios; trabajan pública y abiertamente para arruinar a la Santa Iglesia, con la intención de privar completamente, si es posible, a los pueblos cristianos de los beneficios traídos al mundo por Jesucristo nuestro Salvador." (La traducción es mía).
Queda muy claro que la masonería es una religión del mal, de Satanás. Una organización que pretende destruir la doctrina de la Iglesia Católica, infiltrarse en ella y asimismo influir en los gobiernos de los países a nivel mundial.
El papa León XIII nos enseñó que la mejor arma contra ello es la oración, cito "implorar [a Dios] su poderosa ayuda con fervor vehemente y ansioso, igual a la gravedad del peligro y a la magnitud de la necesidad". Es importante también que como católicos nos preocupamos en nuestra formación religiosa para no caer en las trampas de las sectas y mantenernos firmes en la fe, como nos lo dijo Benedicto XVI en su testamento espiritual: "Manténganse firmes en la fe! ¡No se dejen confundir!".
El papa León XIII termina su encíclica con estas palabras "Para ello, invocamos el auxilio y mediación de la Virgen María, Madre de Dios, para que demuestre su poder contra las sectas impías, en las que se ve claramente revivir la soberbia contumaz, la perfidia indomable y la astucia simulada de Satán, ella quien triunfó sobre él desde su primera concepción. Roguemos también a San Miguel, príncipe de la milicia angelical, exterminador del enemigo infernal; San José, esposo de la Santísima Virgen, Celestial y saludable patrón de la Iglesia Católica; los grandes apóstoles Pedro y Pablo, propagadores y defensores invictos de la fe cristiana. Con su patrocinio y la perseverancia de la oración común, confiamos en que Dios se dignará asistir misericordiosamente a las necesidades de la sociedad humana, amenazada por tantos peligros. Luego, como prenda de las gracias celestiales y de nuestra benevolencia, os impartimos con gran afecto a vosotros, venerados hermanos, al clero y a todo el pueblo confiado a vuestro cuidado, la bendición apostólica."
Lo relevante del texto, más allá de las condenas pontificias de antaño de la orden de los hijos de la viuda, es el hecho de que inscribió el combate de la masonería dentro de la narrativa de la lucha entre los hijos de la luz y las tinieblas. Los anteriores documentos al respecto hablaban del peligro para la seguridad pública, pero realmente "Humanum Genus" marcó un parteaguas en la comprensión de la francmasonería.
León XIII declaró que la masonería era perniciosa por sus principios, sin embargo de repente aludió a los efectos de las organizaciones de este tipo. Llega un momento en el cual el pontífice trató de condenar in toto a todas ellas para evitar discriminaciones y a la vez montar su ocurrencia de que detrás de la masonería había una sinarquía internacional y que a pesar de que había masones de buena voluntad, todos ellos eran parte del mismo entramado anticristiano.
Las recomendaciones de León XIII; que son repetitivas fueron principalmente conminar a los jóvenes a revelar sus intenciones de ingresar a la orden y sobre todo, la labor de los clérigos para instruir a los fieles del riesgo y lo pernicioso de la francmasonería para la Iglesia y la cristiandad.