Huit touristes japonais ont été pris en otages dans une région montagneuse et désolée. Après l’assaut d’une brigade anti-terroriste, la cabane où ils sont retenus prisonniers est totalement détruite, il n’y a aucun survivant. Seul un enregistrement atteste de leur existence en ces lieux. Des lectures semble-t-il : des textes énoncés à haute voix par chacun d’entre eux pour surmonter la peur et tenter d’échapper à l’ombre béante de la mort.
La siempre interesante escritora japonesa nos presenta una serie de cuentos unidos mediante un metarelato que funciona como premisa:
Los rehenes de un secuestro terrorista que dura meses, realizan con sus propios medios un relato personal, biográfico, sobre algún momento de sus vidas, para así superar el miedo y ansiedad del encierro en una cabaña en la mitad de las montañas. Y también, y creo que especialmente, para mostrarnos estoicamente lo irrepetible y valiosa que es (o puede ser) cada persona.
Sadly no English translation yet. This book did not disappoint. But Yoko Ogawa never does anyway. I was crying in the airport gate reading the last chapters. 😭💖
This fiction novel is composed of 8 short stories told by 8 Japanese hostages during their captivity in a foreign country. These short stories are simply and nicely written about a specific event and/or person they remembered one time in their lives. They all lived monotounous lives until one day one event or one person had a temporary impact on their lives. The stories are connected by the theme of death and how each person encountered before a person who died shortly later. The author didn't use names of countries, cities, places, and individuals to keep the stories general, but it kept the readers at distance with the stories.
I have read several novels from various Japanese authors, but I can't seem to enjoy them and rate them more than 3 stars. Any suggestions?
J'ai beaucoup beaucoup apprécié la forme et l'intention du récit, mon seul regret est le fait que ce soit si court, j'aurais adoré plus d'éclaircissement et de développement !
I didn't like the introduction at all and that was devastating. I was afraid I wouldn't like this book at all, and I wanted to love it so bad. I discovered Yoko Ogawa last year and the Memory Police was in my top 5 -maybe top 3- 2021 reads. But then the stories kicked in and it was a little wonder. I loved the tenderness and the magic in each of them. Ogawa combined perfectly daily boringness and those short interactions which make a day feel surreal. She also has this undeniable talent of creating such deep, lovable, believable characters in less than 20 pages by simply telling an anecdote about their life.
El planteamiento me ha parecido interesante: se trata de 8 historias breves que cada rehén escribe para posteriormente leer en voz alta al resto de los cautivos. Todas las historias tratan sobre algún hecho o persona memorable en la vida del rehén que la escribe, siendo la muerte el tema de conexión entre todas ellas.
La traducción es buena y me ha gustado el estilo de escribir de la autora, tanto los rehenes como sus historias son bastante creíbles, pero no es un libro que me haya encantado. No sé muy bien por qué, la verdad, he disfrutado la lectura en sí, pero no me ha apasionado lo que estaba leyendo, y de ahí la puntuación.
"Quería experimentar la ilusión de empapar mi cuerpo en el interior de sus pupilas..."
Lectura de los rehenes de Yoko Ogawa. Hitojichi no Rodokukai (2011)
El libro abre con un grupo de turistas secuestrado por unos terroristas. El desenlace esta inserto en las primeras páginas cuando los efectivos policiales descubren en el lugar de los hechos restos de relatos de estas personas, historias íntimas sobre la infancia y vivencias que los secuestrados se contaron durante ocho noches.
Hay una gran variedad de personalidades, distintas edades y profesiones. La memoria de cada uno conducen los capítulos del libro, se narran experiencias muy significativas como también situaciones cotidanas, es ahí donde la capacidad narrativa de Ogawa resalta, ya que en pocas lineas uno comienza a tomarle cariño a los personajes. Hay sutilezas que revelan la complejidad psicológica de los protagonistas, llevando al lector hacia un espiral de emociones, hacen que el libro sea extremadamente humano y fragil.
La empatía fue un sentimiento que estuvo presente durante todos los relatos.
J'ai été un petit peu déçue par Les lectures des otages.
Le synopsis m'avait beaucoup intéressé, mais je m'attendais à un roman, plus qu'à un recueil de nouvelles. Même s'il faut avouer qu'elles vont toutes ensemble, elles peuvent aussi très bien se lire séparément. Mais ce serait leur enlever une part de leur portée et de leur signification.
J'ai aimé le style d'écriture de Yoko Ogawa que j'ai trouvé très épuré, mais en même temps, beaucoup trop éloigné du lecteur. Je n'ai pas réussi à entrer dans ces histoires racontées par chacun des otages. J'avais le sentiment d'être une observatrice très lointaine, voire une intruse et peut-être était-ce le but finalement.
Je pense que je retenterais l'expérience avec cette autrice, mais pas immédiatement.
Les lectures des otages est le genre de livre avec lequel il faut prendre le temps. Un temps pour savourer et un temps pour profiter de chaque phrase qui est écrite avec une certaine mélancolie et poésie.
Aunque se supone que hay un hilo conductor (son relatos, o recuerdos, de gente secuestrada en un país lejano), en realidad estas "lecturas" se pueden leer como relatos cortos independientes. La única cosa en común entre todas ellas es que son escenas cotidianas, un momento en la vida del narrador, que no tiene nada de extraordinario, nada de relevancia para entender su viaje, su secuestro... No son historias que alguien usaría como sus últimas palabras o como elegía... pero son a la vez de una profundidad y una seriedad... Son más de lo que se espera tras leer el primer relato, aunque no son lo que me esperaba cuando cogí el libro de la biblioteca.
Lecturas de rehenes es un libro de historias, de historias anecdóticas en la vida de los personajes, la mayoría de ellas recuerdos de infancia. Hay relatos con un niño y un anciano vendedor de peluches como protagonistas y su curiosa relación, otros que se mueven en torno a una preparación de un consomé, incluso, uno, el que más me gustó, en el que elabora una preciosa historia con una mujer solitaria y su existencia gris que se encuentra con un lanzador de jabalina, y con tan simple premisa crea uno de los relatos más bellos del libro.
Otra vez Ogawa sorprende con la forma de escribir este libro con relatos presentados como confesiones de sucesos ocurridos en la vida de cada uno de lo rehenes. Asi arma y desarma lo fugaz de la vida entre historias que de otra forma hubieran desaparecido. No es tanto el dolor de lo que quedan sino lo que dejan quienes ya no están.
The short stories are just so good and I absolutely want to re-read them at some point in my life. Unfortunately, the plot of the kidnapping is an unnecessary and badly written frame around those little gems. I would recommend skipping the first and the last chapter, and diving directly into the 8 stand-alone short stories.
Huit histoires plus une. Huit otages et un militaire qui, au cours de leur captivité, racontent une cristallisation de leur vie. Fulgurante, douloureuse ou importante : l'une d'entre elle est le sosie de multiples femmes mortes. Un autre s'inscrira à mille activités étonnantes pour toucher au plus près l'inquiétante étrangeté du monde : collectionneur de toiles d'araignée, inventeur de langues mortes...
Comme dans chacun de ses livres, Yoko Ogawa examine entre des pinces immaculées une situation insolite, la disséquant jusqu'à ce que cette froideur devienne un feu, une passion qui consume.
Ces neuf histoires sont des fragments d'étrange où le temps se fige. Et où cohabitent inquiétude et sérénité.
Un recueil de nouvelles original et plaisant. La façon dont les nouvelles sont reliées, dont ces histoires ont été écrites avec soin, puis lue à une audience restreinte, tout en sachant que c’est la dernière trace que ces otages laissent dans ce monde, rend ce recueil vraiment fort. Yôko Ogawa parvient clairement à nous faire entrer dans le cercle, chaque soir, pour que l’on puisse écouter l’histoire de chacun. Et pour ça, elle est extrêmement douée, et je ne me lasserai jamais de lire ses nouvelles.