Ce Livre de préfaces, dont les textes s'échelonnent de 1923 à 1974 - sauf pour quelques pages ultérieures qui enrichissent la présente édition -, se situe parallèlement aux Enquêtes dans l'oeuvre de l'écrivain argentin. Car, ici, la préface n'est pas une manière de toast mais une forme latérale de la critique.On y trouve des études consacrées à Swedenborg ou à Shakespeare, à Whitman, Cervantès ou Gibbon, à James ou à Carlyle ; et Spinoza peut tout naturellement éclairer les vers d'un poète populaire argentin ou Kafka modifier l'univers de Melville ou les paradoxes de Zénon.L'Essai d'autobiographie qui complète ce volume fut écrit en anglais en 1970. Dans un style oral, Borges, peu enclin aux confidences, parle de ses ancêtres, de ses lectures innombrables, de ses voyages, de la bibliothèque de son père, qui fut son école et dont il lui arrivait de penser qu'il n'était jamais sorti...
Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo was an Argentine short-story writer, essayist, poet and translator regarded as a key figure in Spanish-language and international literature. His best-known works, Ficciones (transl. Fictions) and El Aleph (transl. The Aleph), published in the 1940s, are collections of short stories exploring motifs such as dreams, labyrinths, chance, infinity, archives, mirrors, fictional writers and mythology. Borges's works have contributed to philosophical literature and the fantasy genre, and have had a major influence on the magic realist movement in 20th century Latin American literature. Born in Buenos Aires, Borges later moved with his family to Switzerland in 1914, where he studied at the Collège de Genève. The family travelled widely in Europe, including Spain. On his return to Argentina in 1921, Borges began publishing his poems and essays in surrealist literary journals. He also worked as a librarian and public lecturer. In 1955, he was appointed director of the National Public Library and professor of English Literature at the University of Buenos Aires. He became completely blind by the age of 55. Scholars have suggested that his progressive blindness helped him to create innovative literary symbols through imagination. By the 1960s, his work was translated and published widely in the United States and Europe. Borges himself was fluent in several languages. In 1961, he came to international attention when he received the first Formentor Prize, which he shared with Samuel Beckett. In 1971, he won the Jerusalem Prize. His international reputation was consolidated in the 1960s, aided by the growing number of English translations, the Latin American Boom, and by the success of Gabriel García Márquez's One Hundred Years of Solitude. He dedicated his final work, The Conspirators, to the city of Geneva, Switzerland. Writer and essayist J.M. Coetzee said of him: "He, more than anyone, renovated the language of fiction and thus opened the way to a remarkable generation of Spanish-American novelists."
"El prólogo, cuando son propicios los astros, no es una forma subalterna del brindis; es una especie lateral de la crítica. No sé qué juicio favorable merecerán los míos, que abarcan tantas opiniones y tantos años."
Siempre es un placer enorme para mí leer a Borges. Poco a poco fui adquiriendo los libros de su vasta obra y ocasionalmente encuentro bonitas ediciones como esta de Torres Agüero para engrosar mi biblioteca. Borges es un faro literario. Es causa y consecuencia en la literatura. Es único, mágico e infinito. Puede uno estar o no de acuerdo con ciertas formas de pensar que el Maestro tenía, pero es indudable que se transformó en una fuente de sabiduría inagotable. Es uno de esos seres humanos que rara vez vuelven a aparecer en la historia. Otro aspecto que me encanta de Borges es que disfruto muchísimo al Borges lector, puesto que para llegar a semejante nivel de erudición (tal vez innata, de nacimiento), Borges cultivó el ejercicio de la lectura hasta que su ceguera le impidió avanzar más allá. Leyó y leyó sin parar. En español, en inglés, francés, idiomas nórdicos, en latín. Aprendió alemán para leer a Goethe en su idioma original. Borges, eterno, conocedor total de la literatura y forjador de generaciones de escritores y lectores. Este Borges lector también se maravilló con sus lecturas y ejerció el arte de prologar de la forma más cercana posible al autor sobre cuyo libro deseaba recomendar, por ello, en este libro nos encontramos con cuarenta prólogos, algunos más extensos que otros y todos ellos no menos edificantes ni inspiradores que el libro que prologan. De todos los prólogos, los que más me gustaron (y de los que más aprendí) fueron los que escribió para "La invención de Morel" de Adolfo Bioy Casares, "Crónicas marcianas" de Ray Bradbury, "Novelas ejemplares" de Miguel de Cervantes Saavedra, "La piedra lunar" de Wilkie Collins, "Martin Fierro" de José Hernández, "La humillación de los Northmore" de Henry James, "La metamorfosis" de Franz Kafka, "Obras" de Lewis Carroll, "Bartleby, el escribiente" de Herman Melville, "Prosa y verso" de Francisco de Quevedo, "La cruzad de los niños" de Marcel Schwob, "Macbeth" de William Shakespeare, "Obras místicas" de Emmanuel Swedenborg, "El cementerio marino" de Paul Válery y "Hojas de hierba" de Walt Whitman. Por supuesto que para todos estos prólogos, Borges se encarga de aportar valiosísimos datos históricos, literarios, biográficos, artísticos, filosóficos y (por supuesto) empíricos que nos dan una idea completa y total del libro a leer. En resumen, siempre es maravilloso leer la obra de Borges, pero si desean aprender y aprehender sobre libros y autores para descubrir al Borges lector, les recomiendo fuertemente leer "Inquisiciones", "Otras inquisiciones" y este libro en cuestión.
"Bildiğim kadarıyla bugüne dek önsözle ilgili bir teori ortaya koyan olmadı. Bu ihmalden ötürü kaygılanacak değiliz, ne de olsa hepimiz az çok onun ne olduğunu biliyoruz. Önsöz, üzücü çoğunlukta, sofra başı hitabetiyle kasvetli övgünameler arasında gidip gelir; içinde bolca, sorumsuzca boca edilmiş abartı bulunur, kuşkucu okuma bunları türün geleneği olarak kabul eder."
Borges'in dilimize çevrilmiş eserleri içinde okumadığım tek kitabıydı Önsözler Kitabı, zaten de çok yeni yayımlandı. Borges semineri öncesi kendisiyle biraz daha hemhal olayım diyerek alıverdim elime. Hayatta sevdiğim önsöz çok azdır, hatta genelde sinir olurum önsözlere, zira kimisi kitabın tüm sırrını fâş eder, heveslendireceğine heves kaçırır filan, o nedenle önsözlerden müteşekkil bu kitaba karşı ne hissedeceğime dair endişelerim vardı, ama tabii ki Borgesciğim yine üzmedi. Yukarıdaki tatlı alıntı da kitabın önsözünden, Borges'in koyduğu ismiyle; "Önsözlerin Önsözü." ❤️
Kitap, kendisinin kimi eserler için yazdığı önsözlerin bir derlemesi. Aralarında okuduğum kitaplar da (Kafka-Dönüşüm, Adolfo Bioy Casares-Morel'in Buluşu, Shakespeare-Macbeth vd.) vardı, tamamını okumadığım ama özellikle son dönemde Arjantin edebiyatı çalıştığım için ziyadesiyle haşır neşir olduğum metinler de (Arjantin edebiyatının iki büyük kurucu metni mesela: Jose Hernandez-Martin Fierro, Domingo Sarmiento-Facundo) vardı. Ve tabii hiç okumadıklarım, insan hiç okumadığı kitaplara yazılmış önsözlerden bile haz alabiliyormuş, onu anladım.
Her Borges okuyuşumda olduğu gibi yine bir sürü şey öğrendim, bir sürü başka kitaba açılan yollar keşfettim, bazen zorlandım, bazen gülümsedim. (Gülümsediğim yerlere bir örnek: Grünberg'in Yahudi Ozan'ına yazdığı ön sözü "Grünberg ve okurlarına tebriklerimle" diye bitirmesi, ne tatlı, ne incelikli bir cümle!)
Kendisinin, Macbeth için yazdığı önsözde eseri didiklemeye başlamadan önce söyledikleriyle bitireyim, zira nefis bence: "Art happens (Sanat oluverir) diye belirtiyor Whistler, fakat neticede eserin gizemli estetiğini asla çözemediğimizin farkında olmakla, bu estetiği imkanlı hale getiren etkenlerin incelenmesi çelişkili bir durum değil."
Ya de por sí valdría la pena sólo por los prólogos a "Crónicas marcianas" y a "Hojas de hierba". El libro, como Borges en general, da y no deja de dar maravillas.
Obviamente de todo un poco. Interesante el de 1925 por la prosa juvenil de Borges. El que recuerda la amistad de Macedonio. El del Facundo por lo apasionado. Y muy bueno el último, sobre Whitman.
Infelizmente não se trata de um livro que Borges sonhou, que "constaria de uma série de prólogo de livros que não existem, seria prólogo em citações exemplares dessas obras possíveis". O livro vale a pena pela qualidade dos prólogos e pela quantidade de novas obras a serem lidas que recebem a chancela de um dos maiores autores da literatura latino-americana.
Sin duda Prólogos con un prólogo de prólogos es una de las antologías más extrañas que uno puede encontrar. Aquí Borges recopila los prólogos que ha escrito para distintas novelas, poemarios, traducciones (suyas y de otros) y dramas. La mayoría inspiran con frecuencia a la lectura de los textos que comenta y muestran las opiniones de Borges respecto a la literatura. La observación de sus prólogos en conjunto también apunta a un comportamiento consistente en cuanto a las técnicas que usa para presentar a los distintos autores. También es una oportunidad más de disfrutar la prosa rica y compleja de Borges que invita a una lectura amena y profunda a la vez. Y por supuesto, como buen amante de la literatura que era Borges, desata en uno el mismo amor, tal y como lo hacen sus mejores ensayos en Discusión. La mejor parte es que, en la mayoría de los casos, cumple su objetivo en tan solo dos o tres páginas. He tenido que leer prólogos insufribles de treinta páginas que no logran ni la mitad de lo que Borges en menos tiempo y eso lo hace aún más fascinante.
Mi único problema es que una técnica que resaltó en los prólogos de Borges fue la de rebajar a otros autores para resaltar a otros, al grado de la hipocresía. Aquí verán a Borges usar a Poe para criticar a Lovecraft (típico de Borges), pero también criticará a Poe cuando le conviene y lo hace con una mezcla de elegancia y saña que me hizo pensar que en realidad él envidiaba a ambos autores. Pero parte de su encanto es su honestidad y retórica para aparentar gran neutralidad, así que de todos modos lo más que provoca es un poco de molestia acompañada de risa y eso, por mucho, es una reacción más disfrutable que la que uno podría obtener de prólogos más "rigurosos" y "objetivos" si es que algo así existe.
Borges no sólo fue uno de los mejores escritores argentinos y de todo el mundo hispanoparlante (y una de las grandes luces literarias de la humanidad), sino también uno de los lectores más entusiastas y voraces del siglo XX. Su prestigio como escritor indudablemente lo hizo un candidato ideal para prologar cuantiosas ediciones de libros de otros autores (tanto por la amplitud de su pensamiento, como por el gancho comercial que esto significaba) e hizo posible que esos textos fueran recopilados como un libro con valor propio, incluso para lectores que no hayan tenido un acercamiento directo con los libros prologados y el olvido en que algunos de esos autores puedan haber sufrido con el paso del tiempo. De Alamafuerta a Ray Bradbury y de Edward Gibbon a Paul Valery, estos prólogos nos ofrecen un vasto panorama del Borges lector y un potencial reto literario. Por lo demás, en comparación con otro libro similiar de Borges (Biblioteca personal), estos prólogos resultan más estructurados e informativos, a costa de la sensación lúdica y de gozo personal del otro libro.
El análisis, la vida, los orígenes, las traducciones, la literatura como un ente vivo pasan en cada uno de sus prólogos. Genera, ante un autor no leído, la necesidad de leerlo de inmediato. Eso es Borges: la pasión por la literatura.
Il vaut la peine de traduire littéralement le titre original : "Préfaces, avec une Préface des Préfaces" (proposition succulente) et de signaler immédiatement la présence à la fin de l'ouvrage de l'"Essai d'autobiographie" dicté en anglais en 1970. Les textes qui composent l'essentiel de ce volume sont effectivement, pour la plupart, des préfaces rédigées des années 1920 aux années 1970 pour les livres des autres. Borges se faisait une idée assez relevée du genre, qu'il apparente à "une forme latérale de la critique". La diversité des propositions et de leur provenance est telle qu'on ne peut chercher ici un système de la littérature. On remarquera plutôt, dans les raisons de ses enthousiasmes comme de ses réserves, ce que demande Borges à un ouvrage littéraire. S'il sait entrer en sympathie avec le projet d'une oeuvre, il demeure un élément d'évaluation dans ses analyses : délicat équilibre lorsqu'il s'agit de procéder à une sorte d'admonestation fraternelle, parfois à travers les âges. Environ la moitié des préfaces s'attachent à la littérature occidentale classique, et l'autre moitié à la littérature argentine, dont Borges est soucieux de penser un tableau, la question de son caractère et de son originalité étant encore posée à son époque. Que fait là l'"Essai d'autobiographie", écrit dans une autre langue et au projet bien différent ? Sa présence est très enrichissante en fait. Borges, après avoir rappelé les faits d'armes de ses ancêtres, s'y présente comme une sorte de rejeton déchu et confiné à la bibliothèque. De sorte que l'histoire de sa vie, telle qu'il la présente (bien sûr), se confond avec l'histoire de ses lectures et de ses tentatives littéraires — ce qui explique que le rythme s'accélère dès lors qu'il a commencé, comme personnage, à publier. On retrouve nombre des ouvrages préfacés, envisagés du point de vue de leur rapport intime à la vie de Borges et à sa propre création. On comprend à cette occasion que les clauses de modestie dont il est sans doute le représentant le plus acharné au vingtième siècle ne sont probablement pas qu'une stratégie rhétorique. Il y a chez Borges un authentique sentiment d'insuffisance, par rapport à des modèles d'enfance (ne pas être un homme d'action, ne pas briller dans tel ou tel genre). "Ce qu'on te reproche, disait Cocteau, fais-le : c'est toi-même." Borges pourrait corriger : "Cultive dans les interstices de ce que tu te reproches : c'est toi-même."
O meu prazer é sempre ler a frase do Borges, mesmo quando ele comenta obras que desconheço e que suscitam em mim um interesse apenas lateral. O mosaico de prólogos que compõe esse livro é importante para a pesquisa da literatura borgiana - saber, por exemplo, que ele traduziu e prefaciou Walt Whitman, ou que, no prefácio a Macbeth, existe uma frase que é quase idêntica a outra, presente em um de seus contos, serve-me bastante . Os prólogos feitos para livros argentinos tendem ser mais desinteressantes, simplesmente porque a literatura argentina gauchesca, que é a mais comentada, é obscura para o leitor médio estrangeiro. O livro vale, pois, porque qualquer coisa do Borges vale.