"אלברטו ואני" הם צמד דמויות מדהימות ובלתי שבירות, שהרפתקאותיהן נפרשות לאורך הנובלה. כמו בכל ספרות מופתית, מה שמחולל את העלילה הוא אי הבנה, בלבול פעוט אשר מצית שרשרת מתגלגלת של אירועים.
בסצנת הפתיחה מתגשמת אימה אוניברסיטאית עתיקה: סטודנט שואל שאלה שהמרצה אינו מבין. המרצה תוחב את הסטודנט לפיו, אבל אלברטו שורד הודות לחברו הנאמן, המחבר. השניים ממשיכים בדרכם, נקלעים לאינספור סכנות ספרותיות וניצלים מהן בדרך קסם.
סצנה רודפת סצנה ואיתן מתחלפת גם התפאורה: דיסקוטקים, חפירות בשדה הקרב, מסבאות, ספינות, אגמים ואיים, שבהם גיבורינו פוגשים בשתיינים, חיילים, נכאי רוח וקשישות מזמרות. פסיפס פרוע זה מוליד רצף של הרפתקאות, אשר נוגעות לשאלה הניצבת בראש הספר: מה לעשות - ואיך לעשות? הנובלה מתחבטת בשאלה זו, אך משאירה אותה על כנה ומותירה אותנו במצב של ציפייה ספרותית.
לפנינו ספרות רדיקלית, חדשנית, אירונית וחכמה, החוגגת את המעשה היצירתי: כתיבה שופעת דמיון, רגישה, נמרצת, אמנותית ופורצת גבולות, אשר בונה גשרים בתודעה, מעלה חיוכים ותהיות, מאתגרת את קוראיה. אם תהיתם מה ניתן לחדש בספרות, מה עוד ניתן לעשות בימינו שטרם נעשה, ספר זה – הראשון בטרילוגיה שכוללת גם את הספרים "תודה" ו"חופש מוחלט" – מספק לנו תשובה ותשוקה אשר מגולמת במילה אחת. מה ספרות יכולה לעשות? במילה אחת, קסם.
Pablo Katchadjian es un escritor y poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1977. Graduado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, Katchadjian ha dedicado su carrera a explorar formas innovadoras de escritura, desafiando las convenciones narrativas y expandiendo las posibilidades del lenguaje literario. Debido a eso, su obra es conocida por su creatividad y audacia, así como por su talante experimental y la capacidad para jugar con los límites de la literatura, abarcando poesía, narrativa breve y novelas.
Entre sus trabajos más comentados hallamos El Aleph engordado (2009), obra que reescribe y amplía el célebre cuento de Jorge Luis Borges, añadiéndole palabras y párrafos a la vez que mantiene el texto original. Esta obra tuvo como efecto colateral la apertura de encendidos debates acerca de los derechos de autor y los límites de la reinterpretación literaria, consolidando además a Katchadjian como una figura controvertida y audaz de la literatura latinoamericana, imprimiendo un estilo caracterizado la mezcla de humor, reflexión filosófica y experimentación con las estructuras narrativas.
Además de su faceta como escritor, Katchadjian ha sido editor y promotor de proyectos culturales. Sus libros incluyen títulos como Gracias (2011), una novela breve cargada de ironía y juegos de lenguaje, y Qué hacer (2010), una obra híbrida que combina poesía y narrativa.
An absurd rondo with Albert and I, What To Do is one of the funniest fictions to appear in a while. Teaching at an English university, and often ending up made of rags, the twosome morph through a sequence of surreal scenarios, each a theme and variation on the last or an earlier, each more amusing than the previous. Literate, lyrical, loopy.
Alberto y el narrador aparecen enseñando en una universidad inglesa. A partir de la pregunta de uno de sus estudiantes surge para ellos una cantidad de posibilidades que los irán transportando a distintas situaciones espacio-temporales.
No es lo mismo escribir sobre un autor cuya obra nos resulta desconocida o aparece como primera experiencia que hacerlo habiendo leído ya bastante de la misma. En mi caso, con Katchadjian considero que puedo hablar desde una posición un poco más conocedora de su forma de escribir, teniendo en cuenta que Qué hacer es el cuarto libro que leo de él; antes ya había leído Gracias, La libertad total y El caballo y el gaucho. Cuando uno ya tiene experiencia con un autor puede posicionarse en una postura un tanto más sólida para analizar sus obras, y en el caso de Katchadjian algunos de sus recursos vuelven a aparecer en este texto, lo cual da cuenta de un estilo muy propio que se va asentando libro a libro.
Probablemente la novela más “historizada” del autor haya sido Gracias. En ella había un protagonista al que le sucedían unas cuantas cosas, de forma más o menos cronológica, lo cual nos permitía seguir la historia de forma más sencilla y, si se quiere, más lineal. Esa novela en particular me gustó mucho, y en ella, mi primera lectura de este autor, empecé a vislumbrar lo que en libros posteriores se definió completamente: Katchadjian es un escritor bastante distinto, que juega con recursos de forma que resulta muy innovadora. En ese sentido, me parece un autor interesante para tener en cuenta.
En Qué hacer, a través de cincuenta capítulos cortos, que nunca pasan las dos carillas, asistimos a la construcción del onírico y surrealista mundo del cual el narrador y Alberto, su incondicional compañero, son protagonistas. No es solo surrealista por las cosas que cuenta, que es claro que solo podrían ocurrir en sueños, sino por la lógica que rige esa sucesión de hechos. En esta novela, la continuidad de situaciones disparatadas parece estar definida por el “y luego…” tal cosa o el “y de pronto…”. Con esto me refiero a que Katchadjian no se propone explicarnos de manera completamente racional lo que va ocurriendo, sino que él plantea esas reglas (las que permitan que los personajes estén dando una clase en una universidad inglesa, luego uno de ellos sea comido por un estudiante y acto seguido aparezcan los dos en una isla o en un cuarto lleno de muñecos que son ellos) y será decisión del lector si decide seguirlas o no. En ese sentido, y considero que esto pasa con toda la obra del autor, es muy importante el papel que juega el lector; uno puede sentirse confundido, obviamente, por las cosas que se van narrando y aún así seguir leyéndolas, o por el contrario le pueden resultar tan soberanamente absurdas que continuar con la lectura podría ser un sinsentido. Personalmente, cada libro de Katchadjian propone un mundo distinto del cual efectivamente quiero participar, es decir que adentrarme en ellos no me resulta sumamente complejo. Por eso recalco que haber leído ya varias obras del autor me dio una especie de “bagaje literario” con el que ya sabía, de alguna forma, qué me iba a encontrar en esta nouvelle.
Sin embargo, vale destacar que Katchadjian es un autor que rebosa imaginación y que sorprende con la mayoría de las cosas que se plantean en sus novelas, además de que no tiene ningún tipo de problema a la hora de encadenar hechos que puedan resultar, a priori, completamente “inencadenables”. Aquí, de nuevo, importa también si el lector decide creerse o no las cosas que nos cuenta el narrador. En la novela, como en los sueños, muchas cosas se repiten (universidades inglesas, islas, bebedores, trapos viejos, pobres de espíritu, viejas, estudiantes de dos metros, capuchas, entre otras), como también se reproducen los procedimientos que las van vinculando; el más común, en esta obra, es ir relacionando todos estos sucesos con un rápido y sencillo “y de pronto aparecemos en…” o alguna expresión por el estilo. Lo interesante de esto es que a mí, particularmente, la historia no me resultó para nada repetitiva. Puede resultar extraño, porque la misma versa siempre sobre lo mismo, pero hay algo en ella, seguramente también por la forma en que Katchadjian narra y decide contar la historia, que permite que las cosas que ya aparecieran parezcan innovadoras. En ese sentido, uno sabe que está leyendo algo repetido, pero probablemente por lo vertiginosa que se torna la lectura el lector se olvide del momento exacto en que leyó eso por primera vez. Al final, se tiene la certeza de acordarse de trapos viejos, universidades inglesas, bebedores, estudiantes que engullen cabezas, islas y demás imágenes que pueblan esta particular Qué hacer, pero sin la convicción exacta de cuándo fue que uno las leyó.
Esto tiene que ver, sin lugar a dudas, con la cuestión de la lógica interna de este relato, que también es recurrente dentro de otros textos del autor. En Qué hacer la reglas propias de la novela están definidas por lo onírico, lo que en un principio tomamos por disparatado. No obstante, a medida que la obra avanza esa lógica empieza a asentarse y, paradójicamente, esas situaciones absurdas empiezan a tener su parte racional/lógica. Así también se lo define en el mismo libro: el contenido de esta novela es irracional porque desconocemos el origen de los sucesos que se van narrando (porque ocurren aparentemente sin causa alguna), pero el sistema de contenidos sí se mantiene según reglas lógicas, por lo cual es en lo único que podemos confiar. En lo único que podemos confiar para intentar encontrarle algo de lógica a este relato, si es que así lo deseamos. Y quizás, ese sistema de contenidos del cual nos habla el propio narrador sea, en definitiva, el libro entero. Quizás leer Qué hacer efectivamente como un sistema en su totalidad sea lógico, sea racional, pero no así será leer cada capítulo por separado. Cuestiones que dispara una lectura como esta.
En ese sentido, entonces, ¿qué sería entender esta novela? Estamos de acuerdo en que tratar de dilucidar cómo es que se suceden las cosas sería algo complejo: ¿cómo podríamos explicar que de un momento a otro los protagonistas estén en la universidad y luego en una isla, sin viajes ni nada mediante? Seguramente sea posible explicar esto desde la lógica que nos propone la propia novela; la lógica de lo absurdo, lo disparatado. Podríamos pensar que entender esta historia, entonces, sería algo así como comprender que las cosas que van ocurriendo son posibles en este mundo, en este universo que el autor nos plantea. Entender que quizás no es necesario que algo “tenga sentido” racional, sino que tenga un sentido propuesto por el autor y por ende, por la historia misma, y mantenido durante toda la novela.
Si bien prefiero otras historias suyas, leer algo de Katchadjian siempre representa un ejercicio de lectura y análisis más que interesante. Con momentos cómicos y disparatados, el autor consigue elaborar una novela divertida, ligera, que permite adentrarnos en sus tan particulares formas de narrar y construir sus historias.
Extraño libro, no sé si llamarlo novela, pero es ficción por lo cual sí, es una novela. No es una historia lineal, por lo cual tampoco puedo decir de qué trata exactamente la historia, aunque si tiene elementos de los cuales te familiarizas. Es un experimento? no lo sé, pero si lo es, es muy afortunado. Y completamente original. Todo ocurre dentro de un sueño, o de muchos sueños? tiene esa extraña sensación de que puede pasar cualquier cosa, y a la vez es un juego con las palabras, en donde los elementos entran y salen como si fueran gotas de agua apareciendo en el texto. Tiene algo de musical, en su forma de jugar con las imágenes que aparecen y cambian sin parar. Una maravilla. Un escritor completamente original. Me encantó.
Iteraciones. Iteraciones. Como desordenar un cubo Rubik una y otra vez y estudiar cada nuevo patrón. Como darle vueltas a un caleidoscopio y reconocer cada trozo de vidrio de color en una esquina diferente. Divertido.
French Decadent writer Leon Bloy, Saint Isidore’s “Etymologiae” from the Middle Ages, Boethius’ “Consolation of Philosophy”, Blazac, Paul the Apostle, Paul the Anchorite…. The first twenty-one pages of this novel contain the lot, and then some.
This work consists of fifty chapters, each relaying a similar story, presented to us by an unnamed narrator, journeys about himself and his friend Alberto, their situations constantly morphing through numerous philosophical situations.
The novel uses sight, smell, taste, touch and hearing as prime motivators for decisions. These decisions leading our narrator and Alberto into a labyrinth of possibilities;
Hacía bastante tiempo que tenía pendiente leer algo de Katchadjian, y finalmente Escape a Plutón y Martín Kohan decidieron cuáles eran el libro y el momento. Este libro no es para nada tradicional, es una especie de relato medio onírico o surrealista donde situaciones cortas que comparten elementos en común se suceden una atrás de la otra. No sé si es un libro que me encantó, pero seguro que es algo que no se lee seguido y que para escribir algo así necesitás una gran habilidad, algo que Katchadjian claramente tiene. Mi recomendación es que a cualquiera que le de algo de curiosidad lo lea, porque es uno de esos libros que no te vas a olvidar de haber leído y eso ya es un montón.
Qué dificil hablar sobre este libro. Hay una cita de Julieta Venegas -sí, Julieta Venegas- que me parece afortunada: "es un juego con las palabras, en donde los elementos entran y salen como si fueran gotas de agua apareciendo en el texto".
Un ejercicio demencialmente iterativo que puede parecer un acto de locura, pues el libro está separado por 50 "apartados", si acaso breves. Estos elaboran y reelaboran núcleos de secuencia vivenciados por los protagonistas ("Alberto y yo"). Estamos hablando de constantes evoluciones protéicas que dan lugar a tropos propios de la ¿historia? Allá donde el libro empieza en un salón universitario, con un alumno de dos metros y medio que se intenta comer a Alberto, veremos el mismo sintagma volver, pero mutado... engordado. Y, entre mas cosas pasan, más elementos regresan; la cosa se convierte en un cubo rubik de incontables piezas, todas moviéndose al mismo tiempo.
Ahora bien, esto ya como una lectura personal: "Qué hacer" expresa la ansiedad de tomar decisiones, de verse pasmado frente al no saber que hacer. Si la repetición formuláica, con sus pequeñas variaciones, que aparentan novedad, generan una aceleración (llamaremos a esto rutina), el apartado 38 presenta un pasmo, un freno. Los protagonistas se detienen: "Alberto me dice que es demasiasdo que esto sea así." (llamaremos a Esto, vida). "Yo le digo que pienso lo mismo, que todo podría estar mejor hecho, que elegir entre caminos es lamentable. De todos modos, dudamos sobre qué hacer"
Se detienen las apariciones neo fantásticas, las bocas llenas algún material misterioso, los hombres sin ojos, el olor a trapo sucio, los estudiantes de dos metros y medio que los cagan a palos, las escobas de oro, las meseras desnudas que Alberto no puede ver, las botitas negras. Hay un acto interno, un cuestionamiento nacido del cansancio de dejarse llevar. Todo esto, sintetizado en la figuras de la isla; utopía que nunca van a alcanzar.
En el apartado siguiente (39), trae una caída tras el quiebre de enfrentar la duda; un estudiante (en efecto, de dos metros y medio), les reclama "ustedes hablan basura, mienten, no saben lo que dicen, nos tratan de estúpidos, se creen que son..." (llamemos a la Basura, la honesta incertidumbre).
Empero, en el último aprtado (50), cuando "Alberto y yo" admiten no saber qué hacer, desnudan a todos, nadie realmente sabe qué hacer, entonces, Alberto cierra el libro más o menos así: "Creo que es bastante evidente lo que hay que hacer {...} quizá el problema sea que uno piensa que tiene que decidir cosas en ocasiones en las que la decisión sólo puede resultar un problema {...} Entonces lo que se hace, casi siempre, es algo que a uno le ocurre, no algo que uno decide..."
En criollo: No vale pena desgastar la vida en ansiedades sobre nuestras decisiones. Y esto puede parecer una obviedad, pero experimentar este libro realmente encarnece la sensación de un samsara infernal, onírico, alucinado de la indecisión o, más apropiadamente, de la acción escapatoria. Lo importante es que la respuesta a "¿Qué hacer?" no sea huir. Y el libro no te dice estas cosas, estas se van desprendiendo como pedacitos de hojaldre que encuentras sobre tu cama y debes cuestionar. En ese sentido, Kadchadjian no trata a sus lectores como tarados y eso se aprecia enormemente.
Our unnamed narrator and his pal Alberto seem to have a rather unusual teaching style at their English university – lectures often involve questionable student snacks, that is students as snacks. The author's freewheeling prose, spread over 50 short chapters, throws the reader headfirst into a bizarre world where logic takes a vacation. Is there a deeper meaning lurking beneath the surface? Perhaps a commentary on the ever-shifting sands of existence, as characters and settings morph like taffy. The narrative bounces from a frantic sea voyage to a warzone, with frequent returns to the relentless university lectern. But ultimately, "What To Do" feels like a beautifully crafted but bewildering experiment that leaves the reader stranded on a deserted island of confusion. The short journey was undeniably entertaining, yet the destination remains frustratingly unclear. The plot, if there ever truly was one, evaporated like a mirage, and any profound message the author may have intended went blissfully undetected. While undeniably fun, "What To Do" isn't a book I can wholeheartedly recommend.
Discussion on shades of politics, history and literature but make it science fiction. i seriously don’t know how to explain this, but one thing certain: this book is weird in the best way possible.
I was hyped for this one after really enjoying 'Thanks', and while each piece in 'What to Do' works so well as a standalone piece, it's a bit too repetitive and looping to really be eager to read the next selection. By the end I was exhausted. Some of these page-long entries have some of my favorite style of writing (woozy, maddening dream logic, deeply confused and turned around) but I wanted a bit of progression to happen, a reason to care for these two main characters who are everywhere and back again from sentence to sentence. Loved very much the giants and eight hundred drinkers and the rags.
La novela está bien. Es diferente a todo lo que he leído y eso me resulta genial.
Ahora si, esto es subjetividad pura y un problema mio, pero me esperaba una resolución final que me haga explotar la cabeza. Que todo cobrara sentido o no, pero que se sienta como una culminación. La novela podía terminar en el capítulo 12, 30 o 40 que era lo mismo.
Entiendo lo que quiere hacer: presentarme x elementos y utilizarlos de todas las maneras posibles en 50 capítulos muy cortos para que, aunque todo lo que leo es nuevo, todo lo que leo es familiar.
a series of bizarre events: that's the only way i can describe this book. it's just absurd, like ABSURD ABSURD! the events dipped in surreality go on (and on) with bits of humour and philosophy that affect the absurd journey of two friends. sometimes, it felt like i was reading some pure, unhinged yet hilarious nonsense that only adds essence to the absurdity. but, i think that absurdity only shows how meaningless human life is!
still, that unique charm of this book wears off as it progresses. the events become very repetitive, like the situations that the characters are going through happening over and over. although i think the repetition validates the monotony of human life, it only made reading this short book (only 112 pages long) boring and tiresome. however, it was amazing to find a book loaded with this amount of stupidity that might have been an exploration of human life's worth on earth (or, in an absurd universe).
No es el tipo de literatura que más disfruto, pero fue interesante su lectura. La experiencia es como estar en un laberinto, ir y venir con mínimas variaciones sin saber cual es el destino. El final resulta esclarecedor, todo ese caos que viven los personajes deriva en una reflexión de vida que da sentido a lo anterior como camino que fue necesario recorrer. Lo recomiendo si buscan algo que se aparte de la historia lineal tradicional.
The literary ideal that is followed here is truly sublime (developed to its sublime form by Macedonio with the introduction of 'playing', and then mastered by many, see Queneau, or my secret tip Tepeneag from the European literature as well), just as it too has an organic and living tradition in the Argentinian history of writing art. I cannot deny that the snapshot technique of subsequent scenes with alternating motives, scenery orders, or the continuum of playing, or just simply the alternating language itself, well, that all these are very much to my liking.
However, neither can I deny that – as far as this novel is concerned at least – I do not really see Katchadjian behind this sublime ideal, and that I do not yet hear his own voice on this playground.
This novel is very good because of its ideal and the meticulous keeping to it rather than the per se talent of its author. What matters after all is, of course, the literary value. Conversely, I can recommend the art, while I am yet to be convinced of the artist.
(I should have probably read the original version in Spanish, but where I live now the English translation was just way more easy to access. It is this English translation which is made by Priscilla Posada and published by Dalkey Archive. Posada did a nice job on the whole: the intentional simplicity and momentum of the language have been smoothly transformed. I was just a little bit puzzled by the use ’try + gerunds’ in their context. The edition could have also borne a copy editor, to tell the truth.)
Hay libros con los que uno no conecta, y este es uno de ellos. Llegué a Katchadjian con mucha ilusión, pero siento que no logré entrar en la obra, flotar en las aguas que propone el autor y dejarme llevar por su corriente.
En cambio, lo único que logré percibir es una seguidilla de micro historias similares entre sí y de tono claramente onírico, con elementos comunes que se van repitiendo, con pequeñas variaciones, a través de las 50 variantes que propone el autor.
An okay read, but goes on a bit too long. Thankfully it's under a hundred pages. I imagine a better reader than yours truly might see some reason for this repetitiousness, but I've failed to spot it.
Literatura de vanguardia, de huida y desconexión. Pablo Katchadjian es un lúcido escritor argentino conocido por construir ficción desde un mundo onírico y abstracto, con un estilo conciso, breve y condensado. El mensaje no está calculado. La narración avanza por destellos, intuición y fulguraciones sensitivas, especialmente en su exploración de los límites entre la realidad y la ficción, el tiempo y el espacio, y el conocimiento humano. Los sueños de Katchadjian no son solo representaciones del subconsciente, sino un medio para reflexionar sobre cuestiones filosóficas, metafísicas y literarias. Le permiten sorprenderse. Vibra. Su brújula sólo funciona si la precipita al caos, mediante un método recurrente, repetitivo, atávico. Los elementos que surgen, van reflejando sus miedos, deseos y sus búsquedas intelectuales. No importa cuales. Ubican al narrador y éste gira y gira en círculos infinitos, que en esta obra se autorreplican durante cincuenta capítulos, buscando la manifestación de una realidad más profunda.
"No quiero saber, solo quiero que me hablen de libros y me digan que estoy loco"
Dos personas se encuentran en situaciones oniricas y circulares que los llevan a repetidas e infinitas, pero singulares aventuras. Eso seria lo más cercano a la posibilidad de describir la trama de este libro.
Los libros de Katchadjian son néctar concentrado de literatura. Siempre buscando, inventando, haciendo diferentes nuevas formas.
Si lo tomo de una manera musical podría decir que es Punk. Mas alla de la referencia rebelde y disruptiva del estilo, es por la intención de hacer arte con una cantidad limitada de recursos y de llevar las (minimas, que se vuelven infinitas) variaciones a un extremo.
Veo al libro como un cubo rubik con sus cientas o miles de combinaciones. PK cuestiona la noción de la forma correcta establecida de ordenar u organizar los colores del cubo (en este caso el cubo es una novela).
50 capitulos breves pero intensos, llenos de humor y vueltas de tuerca. Altamente recomendable.
Creo que son varios relatos que componen una unidad fragmentada y onírica. Partiendo de la premisa (no comprobada y que sería sólo una conjetura mía con la que abro el juego a otras interpretaciones) que se tratarían de sueños recurrentes de la voz narradora que rondan siempre en cuatro o cinco elementos (personas/objetos/lugares) que se van sumando, alternando y mutando a través del avance de los relatos, me pregunto si es posible contarnos a través de nuestros sueños. Yo creo que sí, pero eso me lleva a un análisis muy psicoanalítico y no soy psicoanalista.
Me gustó, es algo distinto. Leí por ahí que ya en la página 18 querían dejar. A mí me pasó en la página 58 jeje, pero luché contra lo que me generaba el sinsentido de la obra y pude terminarlo.
Al final, después de tanto firulete, valga la redundancia: hay un final, y una respuesta al título de la obra.
Creo que un montón ya dijeron que es un libro extraño, pero no sé si hay otra forma de definirlo. Es entretenido, ya desde el primer capítulo te impacta con la extrañeza, y se va enrollando cada vez más en una historia que tiene hilos conductores realmente invisibles, porque parece más un rompecabezas construido así nomás. Tengo varias teorías sobre qué es lo que está ocurriendo, pero probablemente haya más de una respuesta a semejante obra. Es ideal para disfrutar en una tarde, se lee rápido, es entretenido y te deja pensando. Fue grato empezar el año leyéndolo. Eso si, si estas buscando una historia concreta que va desde un punto A a un punto B, este no es tu libro.
Que livro maluco, em grande momento dele somos apresentados aos dois protagonistas (Alberto e o EU) em vários cenários estranhos e muitas vexes desconexos enquanto eles lidam com o ambiente ao seu retorno e com as pessoas estranhas em seu caminhos. Os ambientes e as pessoas mudam constantemente e muitas vezes sem motivo dando uma impressão de sonho (afinal, quem nunca teve um sonho totalmente nonsense mas que, naquele cenário e contexto que sonhamos ele fazia todo o sentido) Seja numa universidade, numa taverna, num navio que também é uma ponto, a narrativa fabulosa e ágil, por muitas vezes musical, nos guia por esse trajeto onírico com o ultimo capitulo meio que dando uma guia do que acabou de acontecer.
This is indeed a very strange, but very enjoyable, book. Surreal and dreamlike, presented as short scenes, mostly two pages or so in length, which build on one another. As each scene passes, events and images from each reappear in almost circular ways. It's absurd in a Jarry sort of way, humorous but nonetheless serious, with little philosophical observations that make you chuckle. I'm looking forward to finding more of Katchadjian's work, though it appears that not much is available yet in English. In some ways, I'd say if you like Etgar Keret or Victor Pelevin, you'd enjoy this, though it's essentially plotless and drifts by in a hallucinatory haze. Quite fun.
Es una novela experimental sin trama, producto de un diálogo deliberado con un texto de título similar de Lenin (probablemente la revisión de ese texto renueve la lectura del libro de Katchadjian) La novela se sostiene sobre la base del estilo y la variación. Únicamente el capítulo 50 altera un poco la dinámica de los anteriores al agregar nuevos elementos. Propiamente no tiene una "trama", pues, apartir de elementos similares, se plantean nuevas combinaciones "narrativas". Pese a la apuesta experimental, resulta de lectura agradable.
Imposible poner una calificación que pueda dar una referencia decente para esta obra. Pareciera un ejercicio experimental, como si hubiera algo que no fuera un ejercicio, en el que P.K juega a configurar elementos en diferentes ordenes y matices, un intento por descifrar la clave numérica de un maletín, prueba una y otra vez con el mismo resultado; la nada. Un libro divertido por demás pero con un dejo algo insípido a decir verdad.