Disfruten con la fantasía de los creadores latinoamericanos y observen las nefastas consecuencias del ensueño de los políticos. Y cómo a veces ambos delirios han ido de la mano. Carlos Granés, uno de los pensadores más sólidos y originales de la actualidad, recompone con gran pulso narrativo el inmenso, intrincado y exuberante rompecabezas del largo siglo xx en América Latina. Por primera vez, los lectores pueden recorrer en un mismo relato las etapas, las fuerzas y los acontecimientos de una historia siempre contada de manera fragmentaria y profundamente marcada por las complejas relaciones entre cultura y política. El ensayo traza unas sorprendentes conexiones, evidencia reveladoras contradicciones y retrata a figuras como José Martí, César Vallejo, Nahui Olín, Juan Domingo Perón, García Márquez, Doris Salcedo o Caetano Veloso. Desde las primeras reivindicaciones de una América Latina con identidad propia por parte de poetas y ensayistas, pasando por el surgimiento del comunismo y el fascismo y la irrupción del populismo en el subcontinente, hasta la resaca del boom, las nuevas tensiones entre lo local y lo global y la muerte de Fidel Castro en 2016, el libro rastrea el papel de las ideas y las artes en la invención de América Latina y en la construcción de las identidades nacionales durante las diversas dictaduras y revoluciones. Granés da cuenta con brillantez de la influencia del surrealismo, cuyo impacto decisivo fue también político, pues dio lugar a una alternativa individualista, libertaria e imaginativa a las ideologías totalitarias que derivaría en una izquierda heterodoxa y en el liberalismo. Delirio americano es un maravilloso fresco, admirablemente contado, que amplía nuestra mirada sobre un subcontinente cuya historia y cuyo destino afectan a las prácticas políticas y culturales de todo Occidente. La crítica ha dicho: «Carlos Granés es en mi opinión uno de los mejores ensayistas de nuestra lengua. Sus libros están escritos en una prosa precisa y flexible, prodigan ideas frescas y son capaces de abrir perspectivas nuevas sobre viejos problemas.» Javier Cercas «Uno de los ensayos más ricos e iluminadores que he leído en mucho tiempo. Se abre paso como una cuchilla a través de la distorsión de lossectarismos y las tonterías de la corrección política. Hay mucho que aprender en este libro». Juan Gabriel Vásquez, El País «Unlibro urgente, original y necesario, escrito sin simplezas ni lagunas ideológicas». Karina Sains Borgo, ABC «Granés es uno de los mejores ensayistas actuales, un escritor brillante y perspicaz». El Confidencial «No creo que nadie haya trazado un fresco tan completo, animado y lúcido sobre todas las vanguardias artísticas del siglo XX. Lo he leído con la felicidad y la excitación con que leo las mejores novelas». Mario Vargas Llosa, sobre El puño invisible «Granés vuelve a dar en el clavo con un ensayo capaz de captar la atención del lectorsobre un tema de actualidad y enorme alcance». Forbes, sobre Salvajes de una nueva época «Ameno y riguroso ensayo sobre la liaison de la cultura, el capitalismo y la política». ABC, sobre Salvajes de una nueva época
Este libro se merece todos los elogios que ha venido cosechando. Es un laborioso resumen de las relaciones entre el arte y el poder en el siglo XX latinoamericano. Sin duda, como dijo Manuel Arias Maldonado, esta obra es un clásico instantáneo. Una referencia insoslayable para quien quiera atreverse a hablar de ese tema tan complejo que es América Latina.
Libro oportunísimo para entender lo que somos y la simbiosis entre cultura y política que, para bien o para mal, casi siempre ha habido en nuestro continente. Un llamado a sacudirnos el papel de víctimas y una invitación a ser realistas y entrar de lleno, con nuestras luces y sombras y a nuestra manera, en el Siglo XXI: una respuesta fresca a Las venas abiertas de América Latina.
Estoy escribiendo la reseña. Adelanto que es un libro de un fiel creyente en la democracia liberal, pero más allá de cualquier sesgo político (propio de un ensayo, en todo caso) es una enciclopedia de movimientos culturales y políticos, en su entramado indisoluble que tanto ha caracterizado América Latina. Es también un análisis de la política y el arte actual, pasando por Roberto Bolaño y sus influencias en lo siniestro del gótico latinoamericano. Un libro riguroso, a veces incómodo y demasiado sentencioso, pero sobre todo una instancia para pensarnos críticamente y repensar "la gran pregunta": esa búsqueda implacable por lo identitario que a veces por intentar encontrarla nos hemos dado en la cara contra los nacionalismos, fascismos y estereotipos, el de víctimas, el de la otredad y el exotismo. A tantos les conviene que nos quedemos en esos estigmas.
En algunos momentos sobran las opiniones personales del autor. Pese a ser algo tendencioso, es un ensayo apasionante y muy completo sobre las relaciones entre cultura y política en América Latina.
Más de un año he tardado en leer este libro completo, con largos intervalos, claro. Es una gran obra, en términos de extensión y de ambición. Repleto de datos, nombres y corrientes, también está cargado de reflexiones agudas y juicios contundentes por parte del autor: no hay que estar de acuerdo con todo, pero valoro esa posibilidad. Este texto es un gran resumen y análisis de la relación entre política y cultura en América Latina, sus utopías nacionalistas o internacionalistas, izquierdistas y derechistas, y cómo han terminado revelándose como lo que fueron desde un comienzo: delirios. En resumen, también, esta es una gran defensa del liberalismo político, ese mismo que, lastimosamente, muy a menudo también es cooptado por el liberalismo económico, el libertarianismo y la extrema derecha democrática. Algunas reseñas critican eso: los juicios del autor, demasiado tendenciosos. Para mí, estos enriquecen la obra. No solo hay inteligencia y mucho sentido crítico en ellos, sino también hay mucha socarronería y humor. Desde mi conocimiento, o ignorancia, lo más revelador del libro es poner a Latinoamérica en un lugar privilegiado –aunque negativo– en la creación de conciencia global, ideología y formas de hacer política y cultura. Un ejemplo de ello es el populismo: no sé si me convence que sea una creación latinoamericana, y más en concreto, argentina. Otro ejemplo de ello es una idea que sí comparto: el surgimiento de la cultura identitaria y con esto de la cultura y arte de la víctima (esto es, el victimismo). Otro ejemplo de ello es el mapa conceptual y temático que inaugura el libro y que, enmtre otras perlas, sugiere a Bolaño como un quiebre en las formas de narrar y contar el continente. A nivel investigativo, lo mejor del libro son los primeros dos capítulos: aquellos en que se ocupa del comienzo del Siglo XX y que demuestra el fino conocimiento que tiene el autor por la modernidad y las vanguardias artísticas y su expresión en las diferentes artes y en la política. Otros momentos del libro me parecen demasiado generalistas y, ya con más detalle, sentados especialmente en el devenir político. Creo que difícilmente podría ser de otra forma: es un corpus demasiado grande, un enfoque demasiado amplio y un territorio demasiado extenso y distinto. Está claro que no es lo mismo narrar el origen de las vanguardias, corpus más o menos limitado, a conjeturar sobre mediados de siglo o analizar el presente, como un bloque, dada la ingente producción artística actual. Con todo, me gusta el cierre del libro: no me parece una lectura totalizante, pero la reflexión sobre el lugar de la cultura identitaria y el arte de la víctima, reitero, me parece certera.
Delirio Americano es uno de los libros mas interesantes que he leído. Relaciona el arte, la poesía y los grandes escritores con las fuerzas políticas y sociales que vivieron cada época que el toca. La realidad es que después de leer este libro uno puede tener una mayor apreciación a las literaturas y artes de muchos momentos históricos de los países del mundo. Esta escrito de una manera clara y entretenida y logra trasmitir su tesis de que la política y las circunstancias y cultura de los países dieron pie a lo que hoy tenemos como artistas, poetas y grandes literarios. Nada esta dejado a la imaginación hasta las diversas formas de expresiones artísticas. Muy buena lectura.
El libro tiene sus momentos, aún así es una excelente obra que busca las interconexiones entre la cultura y política latinoamericana del siglo XX, con todas las dificultades que ello conlleva. Dificultades que podríamos sintetizar en 3 puntos.
La deficiencia explicativa en ciertos tramos que puede deberse a la amplitud del período y espacio geográfico escogidos. Si bien en lo que respecta el apartado descriptivo (de los hechos históricos) es sublime, en lo que respecta al contestar a la pregunta del por qué sucedieron se queda a menudo cojo. ¿Por qué el populismo victimista se exporta de golpe y porrazo al resto del mundo cuando en América ya parecía superado?¿Por qué en América latina los régimenes a finales del XX transicionan a la democracia?¿Por qué la superación final del arielismo?¿Por qué surgen los populismos? Muchos de estos interrogantes se contestan únicamente de manera indirecta y a menudo parece, el autor, dejarse llevar por el flujo de autores, políticos y acontecimientos sin pararse a preguntar que es lo que conduce el propio flujo.
En segundo lugar, y en relación con el primero el abrumador número de autores y corrientes que pueblan las páginas de los tres ensayos, producido una vez más por la amplitud en lo que se refiere a acontecimientos políticos y movimientos artisticos del largo siglo XX latinoamericano. Bien es cierto que el trabajo que esto supone es monumental para el autor, pero la lectura que requiere también conlleva un esfuerzo considerable para el lector a la hora de no perderse entre "tanto nombre". Es por ello que a ratos la lectura del libro puede resultar farragosa (no entraré aquí en el tema de la longitud de los párrafos que en algunos casos es excesiva) pero con todo muy enriquecedora.
La tercera dificultad tiene que ver con este enriquecimiento. Consiste en hilar los mundos de la cultura y la política. A este respecto el autor consigue superar la dificultad en la mayoría de los tramos mostrando que el arte (al menos desde 1898) se vio influido e influyó en las inquietudes y actuaciones políticas del mundo latinoamericano (creándolo en el acto). Si bien a ratos es difícil ver la relación entre ambos mundos -limitándose el libro a narrar por un lado los acontecimientos políticos y por otro los movimientos artísticos- esos ratos palidecen en comparación con las primeros fragmentos del libro (donde se muestra que el imperialismo de Estados Unidos fue clave en la metamorfosis del modernismo, "latinoamericanizandose") y las páginas dedicadas a Sandino al final de la primera parte donde se ve claramente el influjo del arielismo en el ímpetu de la resistencia sandinista.
Esta circularidad entre arte y política me parece la aportación más relevante de todo el libro, no constituyen mundos separados sino que existe una interrelación entre ellos en tanto que participan de las mismas inquietudes del mundo que los rodea. La aportación más brillante de Granés podría llevarnos a dudar de una de sus primeras aseveraciones: ¿Acaso los modernistas se encontraban encerrados verdaderamente en una torre de marfil, o participaban en el mundo y la política de otro modo? En esta línea podrían conducirse nuevas investigaciones y obras que busquen esta interrelación entre cultura y política en otros espacios y tiempos, su influjo mutuo, y su contribución a la hora de perfilar y crear objetos identitarios ya sea (en este caso) "lo latinoamericano" o "lo europeo", "lo africano", "lo asiático" u otros de diversa índole.
Este libro aborda un tema fascinante: ¿Por qué América Latina, después al rededor de 200 años independencia (al menos en lo nominal), con cantidades envidiables de recursos humanos y naturales, sigue sin lograr salir del caos y la pobreza? Considero que el autor se enfoca en las respuestas simplistas y aburridas de siempre: la corrupción endémica, la sed de poder y el anti-yanquismo empedernido son las causas según él. Sin embargo debo de estar de buenas porque heme aquí dándole 5 estrellas a su kit de argumentos cursis y repetidos ya hasta el cansancio...
Lo que me parece invaluable en este libro es el haber compilado en un solo volumen tantos nombres y movimientos artísticos, políticos e intelectuales de América Latina. Movimientos tan diversos como controversiales, tan idealistas como catastróficos en la práctica, desde las Californias hasta la Patagonia... Me parece que debería de haber más libros como este, enfocados en un público no académico, dándole el primer plano a la historia intelectual de nuestro continente, sacudiéndonos del eurocentrismo y demostrando un contexto propio. Me gustó como libro instigador de discusiones y polémicas, hasta dan gusto sus lugares comunes, nomás para agarrarle ganas al debate: America Latina, docenas de países dispares, cada uno con sus temas fascinantes e infravalorados, buscando una identidad común que, más allá de las historias anecdóticas similares, no tiene por qué existir.
Finalmente creo que algo en lo que acierta el autor es en dividir las ideologías políticas en globalistas vs nacionalistas, esto tiene mucho más sentido que el típico derecha-izquierda que, fuera de Estados Unidos y algunos países europeos, no tiene ni pies ni cabeza. Al final, las luchas políticas en las colonias liberadas se resumen en eso: ¿A quienes se debe entregar el control de todas las riquezas de estos territorios? ¿A los oligarcas locales (muchas veces autoproclamados revolucionarios) o a los poderes extranjeros (muchas veces autoproclamados libertadores democráticos)? La población común queda fuera de toda ecuación. Qué lindas democracias las de América Latina.
Este libro es una gran contribución para entender el devenir político latinoamericano desde 1898. Describe como el mundo intelectual en Latinoamérica ha evolucionado (entre caudillismos, dictaduras y revoluciones) como reacción a la intervención norteamericana y el influjo de la cultura europea sobre un continente mestizo y que no encuentra una identidad madura aún. Pinta como las ideas políticas polarizadas actuales se parecen a las de los años 20 y 30’s del siglo pasado ( Fascismo-nazismo vs. Comunismo). Analiza también como en lugar de que Latinoamérica absorba la influencia de la madurez política de Europa, es más bien Europa y Estados Unidos los que se están “latinoamericanizando”, al “importar” su populismo autoritario y su vocación de víctima de fuerzas que no puede controlar ( reflejado por ejemplo en la cultura de la cancelación y los excesos de la política de la identidad actuales) . Finaliza planteando para Latinoamérica un futuro intelectual y político “antropófago”, en el sentido que “devore” y sintetice las diversas influencias culturales mundiales recibidas; pero, sin complejos de víctima de los poderes globales y busque su posición en el mundo apalancada en la fortaleza , flexibilidad y universalidad que le puede dar este mestizaje ordenado en una institucionalidad democrática.
“El nuestro era el continente que siempre iba a la contra, rebelándose contra occidente, la modernidad, el capitalismo, contra lo que fuera. Así hemos sido instrumentalizadnos, y esta imagen, aplaudida en el extranjero, es la que más ha beneficiado a los tiranos locales. Lo latinoamericano, incluso lo auténtico latinoamericano, sería sacudirse de ese estereotipo, olvidarnos de la imposible pureza pre-moderna, huir del lugar del <> que nos han asignado y tratar de entender que América Latina no es la tierra del prodigio, ni de la utopía, ni de la revolución, ni del realismo mágico, ni de la descolonización, ni de la resistencia, ni del narco, ni de la violencia eterna, ni del subdesarrollo, ni de la esperanza, ni siquiera del delirio. Tan solo es un lugar donde gente muy diversa tiene que convivir y prosperar. Un lugar exuberante por su geografía, complejo por su historia y barroco por las improbables mezclas que ha dado lugar. Solamente eso. Cualquier otra cosa que se diga tal vez no deje de ser solo una proyección o una fantasía. Incluso una maldición” (p.516-517)
Es un ensayo que se propone hacer una cartografía y taxonomía cultural de Latinoamérica. Para ello se desarrolla en tres actos, 1.Vanguardia, 2. Identidad 3. Soberbia; pero en un formato tipo Rayuela de Cortázar se puede leer en las permutas posibles e incluso tiene mapa donde instala fechas, hitos, nombres y por sobretodo "ismos" en una estética de filogenia política y cultural. Aunque puede ser una lectura desafiante permite salir de la idea peregrina de que cada país es excepcional, relata como la desconfianza al poder Estadounidense de José Martí y Rubén Darío es el inicio de una efervescente reacción en cadena política y cultural que engendra revoluciones, caudillos, monstruos, propaganda y democracia frágiles en un siglo largo que va desde 1898 a 2016 y que parece tener como centro de gravedad la isla de Cuba. Un atlas político y cultural de nuestra América Latina.
Estudio muy completo y complejo sobre la historia cultural y política de Latinoamérica. Relaciona muy bien las distintas corrientes culturales, sus orígenes e interpretaciones en los distintos países de latam. Habla como estas corrientes influyen y se retroalimentan de los distintas ideologías políticas. Desde las dictaduras fascistas y socialistas, hasta los populismo que han manchado la política de la región. Habla de los origenes del odio a Estados Unidos, de las revoluciones y de muchos procesos políticos y culturales que son demasiados para mencionarlos acá.
Un trabajo muy extenso y completo, se nota lo mucho que trabajó el autor y la minuciosidad de sus estudios. Muy buena lectura y recomendadísima.
Monumental obra (tanto por el contenido como por el tamaño) sobre la cultura y la política del siglo XX de América Latina. Libro culto, denso en ocasiones, que ofrece una magnífica visión general de los principales acontecimientos políticos de toda esa época, siempre con un ojo puesto en la cultura.
Creo que pocas veces he tomado un libro que cambie tanto mi forma de pensar como este. Siempre supe que amaba a Venezuela, pero ahora no siento sino el más profundo amor, cariño y romance por toda nuestra región. Cuánta locura en un solo lugar. Cuántas historias, cuántos sueños. Adelante, delirioamericanos, hay muchísimo por vivir y crear.
Es un libro excelente! Una investigacion detallada de la historia politica y cultural del latinoamerica, la forma en que se retroalimentaban, se repelian y se juntaban dejando el rastro de utopias, revoluciones, realismos magicos, populismos de izquierda y derecha, dictaduras, violencia, destruccion y construccion de una sociedad que no encuentra la forma de dejar atras su pasado, sus enemigos reales o imaginarios, su victimizacion de exportacion para realizar el sueño de Jose Marti.
Colosal relato de la cultura y política de América Latina desde 1898 en el deslumbrante ensayo de @CarlosGranes, «Delirio americano» (@tauruseditorial); una auténtica obra maestra.
Un resumen coherente de nuestro pasado, que nos permite comprender el presente y entender nuestra realidad.Por eso somos como somos y estamos como estamos
Amplia y colorista crónica socio-cultural y política de la América Latina a cargo del antropólogo colombiano Carlos Granés que resulta, además, muy amena y agradable de leer. Uno de los hilos que recorre las distintas piezas narradas es el populismo moderno que, sostiene Granés, no se originó en Europa sino en la América ibérica de la mano de figuras como Juan Domingo Perón. Cierto o no, esta crónica resulta imprescindible para conocer la evolución y el rumbo (o los rumbos) de la América no anglo.
Uy, me costó terminarlo, pero por lo extenso. Muy oportuno para gente como yo que nunca se interesó en la historia de la política y apenas quiere empaparse. La riqueza de este libro radica en la mezcolanza entre el arte, la cultura, los hechos sociales y políticos. Todos confluyeron debido a la naturaleza misma de los sucesos históricos desde mediados del siglo XX hasta principios del siglo XXI. Inicia su periplo desde el arielismo de Rodó, atraviesa las dictaduras del siglo XX, las invasiones militares, los gobiernos de ultraderecha, la revolución cubana, las persecuciones a la prensa libre y finaliza con los movimientos actuales: feminismo, LGBTI, etc., este libro es un recorrido fascinante.
El largo camino de las utopías y reivindicaciones hacen difícil que America latina consiga avances importantes. Siempre existirá nuestro deseo íntimo de ser el elemento esencial y especial.
Este magistral ensayo sobre la historia cultural y política de América Latina a lo largo del siglo XX, es un libro esencial para entender nuestra propia identidad.